Sou Edipo - Podría ser en cualquier lugar

Enviado por Alexrock el Mar, 22/07/2014 - 19:33
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1. Al otro lado
2. Allez Allez
3. Entre tus pechos
4. Tic-tac
5. 02:18
6. Por una Idea
7. 01:12
8. Es solo una solución
9. 01:53
10. Día Hyedra

Sin saber muy bien cómo, ya hace cierto tiempo llegó a mis manos esta pequeña gran obra de arte que en 2009 los madrileños Sou Edipo sacaron a la luz, y que, a la postre fue su obra póstuma como tales. Es muy difícil, tremendamente difícil de escuchar, de entender, incluso de definir la música de Sou Edipo, pero a mí me cautivo desde el primer momento.

Lo primero que escuché de ellos fue "Tic-tac" y os puedo asegurar que esa puta canción retumbó en mi cabeza semanas, y aún hoy cada vez que suena me invade una especie de trance del que ni puedo ni quiero salir, joder, que se pare el mundo, que suene Sou Edipo.

Si existe alguna banda con la que pudiésemos emparentar parte del sonido de los chicos comandados por el icónico Quique Carrica, posiblemente sería con Tool, pero eso sería demasiado fácil, y precisamente el sonido de Sou edipo es todo menos fácil, pues desde el jazz más básico, pasando el rock progresivo, algún matiz perteneciente a King Crimson, algo de Yes o Asia, incluso retazos del gran Patton, uff!... es que es tan grande la amalgama de sonidos, tan variados los matices que encontramos en cada una de las estrofas de cada uno de los temas, la personalidad arrolladora en la forma de cantar de Carrica, el desarrollo fantástico de los planos instrumentales (la parte instrumental de "Entre tus pechos" me pone todo el puto vello de punta, ostia!!...).

Debutaron en la escena con un trabajo monumental como lo fue "(De) Composición" en el que todos esos matices ya quedaban perfectamente marcados y que requerían un esfuerzo por parte del oyente para descubrir todos los matices. Al año siguiente nos sorprendían con "Desobediencia", un magnífico EP con cuatro temas incluso más elaborados que los anteriores, más largos, más profundos.

Fue entonces cuando el cantante decidió fijar su residencia en París, siendo que los demás miembros de la banda iniciaron proyectos también increíbles como los buenísimos El Páramo o Adrift. Pero hete tu aquí que el pródigo cantante regresa, y tal vez imbuido por la bohemia parisina, por el influjo artístico de Montparnasse o porqué cojones, pero tras una minigira en 2008, a principios de 2009, comienzan a dar forma a este “Podría ser en cualquier lugar".

Y claro cuando un disco comienza con un par de estrofas "a capella" lo primero que se te viene a la cabeza es la libertad artística de la que hicieron gala estos tipos. En efecto, "Al otro lado" nos abre el majestuoso trabajo susurrando aquello de...

"... Ya no se si es imposible o no pensar que aquí todo vaya terminando, ya no se si esto es el final..."

estrofa a la que se le van uniendo instrumentos para ir creando una maraña de sonidos que van desde el más crudo rock progresivo, partes más "jazzisticas" y en general un sonido envolvente que logra que prestes toda la atención del mundo a todos los matices que seas capaz de encontrar, y llamando mucho la atención la forma de cantar de Quique, que a ratos parece que vaya a su puta bola, con esos altos y bajos tan prominentes. Absolutamente brutal.

"Allez allez", comienza alegre, incluso con una guitarra que en cierto modo me recuerda a Al Di Meola, y eso es mucho, trazos "jazzisticos", una vez más, con un trabajo a las baquetas de Santi que deslumbran por su aparente sencillez, y con una "lucha de guitarras", que parecen darse la réplica a cada segundo, y con las cuatro cuerdas Cristophe haciendo constantes piruetas... y a Quique, tomando imposturas propias de Eddie Vedder, incluso a ratos de Tankian... pero coño, cuando ya para ir rematando poco a poco el tema aparecen incluso palmas para marcar los intrincados ritmos ya se te desmorona cualquier idea preconcebida que pudieses hacerte de estos tíos; llámalo improvisación, llámalo genialidad.

"Entre tus pechos"... más melódica, más cautivadora, con un interludio instrumental absorbente, recordando a los enormes King Crimson, pesados, rotundos, con el trabajo inconmensurable de las guitarras que te atrapan entre la tela de araña que su sonido crea y que no te deja escapar... hasta que "Tic-tac" llega a tus oídos... "Tic-tac", casi seis minutos de orgía sonora, donde Quique sube y baja con su voz, relata, canta, canta ahogado, retorciéndose entre estrofas, acelerando compases, frenándolos en seco... llegando a un estribillo apoyado en el bajo que es sublime (¿he nombrado por ahí al Sr. Patton?).

A partir de aquí se entremezclan breves canciones instrumentales que duran exactamente lo que sus títulos nos recuerdan, y que se nos presentan como pequeños interludios entre más libertinajes musicales; "Por una idea" y "Es sólo una solución" no son más que la continuación del talento puesto a disposición del oyente...

"Perderte no es una solución ...para no verte, vete, hasta que sea yo quien pueda acercarme...y agarrarte hasta morir..."

Cierran con "Día hyedra", sutil, progresiva, incluso con partes más "stoners", más acelerada que sus hermanas, incluso llegando a la saturación del sonido para cortar el disco de golpe, de raíz, dejándote con ganas de más, de volverlo a pinchar...

Se que no es fácil asimilar todo lo que nos ofrecieron Sou Edipo en su disco de 2009, soy consciente que al final la música, como arte, como ejercicio de interiorización de sentimientos es tan subjetivo como las propias emociones... las mías, con este disco... a flor de piel. La grandeza de estos tíos nunca traspasará fronteras, incluso es más que posible que ni tan siquiera traspase la tuya...

Quique: Voz
David: Guitarra
Raúl: Guitarra
Christophe: Bajo
Santi: Batería

Sello
Arindelle Records