Slaverty - Beyond Imagination

Enviado por Vesper Lynd el Jue, 04/02/2021 - 19:13
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1.“Dreamcatcher” - 05:55
2.“Fairyland” - 06:04
3.“The Biggest Mistake” - 04:59
4.“Dementia” - 05:22
5.“Be Free” - 03:57
6.“Appreciate” - 04:26
7.“So Close To Me” - 04:38
8.“The Beauty Of Life” - 04:28
9.“Unconscious Reality” - 03:09
10.“The Enchanted Forest” - 04:52

Soy curiosa por naturaleza y siempre ando en la búsqueda de bandas nuevas, sobre todo de metal sinfónico, porque es un subgénero relativamente joven y está surgiendo un movimiento muy interesante en países muy lejanos del epicentro, es decir, de Escandinavia y Holanda. Así fue como descubrí a grupos de países cercanos al mío, los brasileros Lords of Aesir, y los argentinos Escapist, Boudika y Elessär, que adaptaron el estilo musical y crearon algo propio, a pesar de cantar en inglés por una cuestión de mercado.

Sin embargo, no me extraña esta decisión considerando que los máximos exponentes del género jamás utilizaron su lengua madre en los discos de estudio, Nightwish no tienen ni un solo disco en finlandés y Epica tampoco en neerlandés. Nos guste o no, el inglés se convirtió en la lengua universal por excelencia y si una banda quiere tener éxito internacional, tiene que componer letras en el idioma de Shakespeare, Chaucer y Milton.

A veces suelo encontrar comentarios en YouTube de personas asombradas de escuchar a las citadas bandas y sorprenderse porque no sean europeas, porque si uno no usa a San Google, tranquilamente podrían pasar por holandeses, finlandeses, suecos o alemanes. Hasta les pasó a los españoles Diabulus In Musica, que compatriotas suyos los confundan con una banda anglosajona.

Con esto quiero decir que los grupos sudamericanos no tienen nada que envidiarles a sus homólogos europeos y que demuestran calidad, actitud y presencia escénica a raudales. Obviamente, ninguno de ellos va a revolucionar el género porque ya está todo inventado, pero sí puedo afirmar que son alumnos aventajados de sus maestros y que lograron grabar discos agradables de escuchar, entretenidos y que los convirtieron en dignos representantes de un subgénero de convocatoria limitada en Latinoamérica.

Si los titanes del symphonic metal, llámense Epica, Within Temptation, Therion o Xandria, tocan en teatros pequeños cuando vienen de gira a Sudamérica, como si de bandas underground se trataran ¿Qué queda para los locales, los que recién arrancan? Por eso me gusta rescatar y traer a los valientes músicos que se atreven a practicar un estilo musical que no es el más popular y masivo en sus tierras.

Uno de esos grupos que me provocaron una sorpresa enorme y una sonrisa al escucharlos, son los chilenos Slaverty. Oriundos de Santiago de Chile, comenzaron su actividad en el 2015 y recién en el 2020 lanzaron su álbum debut: “Beyond Imagination” bajo un sello independiente italiano, WormHoleDeath. La portada me encanta, es muy bonita y le hace justicia a las canciones que vamos a encontrar dentro de esta placa: metal sinfónico puro, con una buena base rítmica y un excelente trabajo en las guitarras y los teclados, temas entretenidos, correctos y con melodías atrapantes.

Pero lo que más me gustó de Slaverty es su vocalista, Karin Monserrat, con su timbre dulce y versátil muy parecido al de Charlotte Wessels de Delain y Simone Simons de Epica, encima, tiene el cabello pelirrojo como ellas… se nota de donde vinieron sus influencias e inspiraciones. Tiene la capacidad de enganchar al oyente y cautivarlo, no suena como una imitadora de nadie y la personalidad que posee para cantar es uno de los puntos fuertes del grupo. En mis usuales búsquedas de bandas desconocidas de éste estilo desparramadas por el mundo, me encontré con muchas clones de Tarja Turunen que terminaron decepcionándome y aburriéndome, y por suerte, éste no fue el caso.

Una prueba del sonido de Slaverty es la inicial “Dreamcatcher”, con excelente trabajo de los teclados y la guitarra, un tema moderno muy adaptado a las nuevas épocas, no tratan de emular a Nightwish en el “Oceanborn” y eso es algo súper positivo.

“Fairyland” es otro de los puntos fuertes del LP, en el que Karin hace un dueto con un cantante growler al Epica style, era obvio que iba a aparecer la “angustia de las influencias” en un debut. Pero el experimento tiene un buen resultado, lo mismo en “The Biggest Mistake” donde la vocalista hace uso del canto operístico y se luce, pero no en plan Tarja, sino en plan Simone o Heidi Parviainen.

Me encantaron los singles y sus videoclips, como el de la power metalera “Dementia”, con el video grabado en plena Cordillera de los Andes, una belleza. También se encuentra la hermosa balada “Be Free”, con una sección orquestal espectacular, cuyo video fue filmado en un parque de la capital chilena. Parecía un fragmento de una película de la Inglaterra victoriana, con ese piano de cola precioso en el medio del parque y Karin vestida de época… Muy buena producción considerando que son una banda nueva, que recién empieza, me parecieron bastante profesionales.

Por un lado, tenemos canciones más accesibles y melódicas que me recuerdan a los primeros discos de Delain, como ““The Beauty Of Life” y “Unconscious Reality”. Como era lógico, también aparecen algunos ejercicios power metaleros de clara escuela Nightwish y Amberian Dawn, como “Appreciate”, “The Enchanted Forest” y el citado single “Dementia”, en los que la banda se complementa adecuadamente y realizan una interpretación soberbia, considerando que esto es un disco debut.

Mención aparte merece la balada “So Close To Me”, donde destaca el piano y el dueto con el cantante Ivés Gullié, me encanta la voz de mezzosoprano de ella, porque pronuncia con fluidez el inglés y no es monótona en las líneas vocales, un defecto en el que pecan varias vocalistas dentro de este subgénero. Es la combinación perfecta entre técnica y sentimiento, me atrapó como no lo hicieron algunas de las cantantes argentinas de metal sinfónico.

Si tuviera que elegir cual es el mejor tema de “Beyond Imagination”, lo tendría difícil, porque todos derrochan calidad, creatividad e inspiración. Me decantaría por “Dementia”, “Be Free” y “The Enchanted Forest”, porque es la más compleja e incluye coros y cambios de ritmo.

Es un disco que disfruté muchísimo de principio a fin, es accesible, sencillo, agradable de escuchar y cumple con lo que uno espera escuchar en una banda de éste género. Lo recomiendo sin dudarlo y estoy segura de que Slaverty podrá evolucionar y madurar en sus próximos lanzamientos, porque el talento, el potencial y la garra para componer, la tienen.

Por lo tanto, se ganaron tres cuernos y un puntaje de 8/10, para un debut valiente, decente y bien elaborado. Un disco que les gustará a los fans de Nightwish, los últimos Epica, Delain y Amberian Dawn, sobre todo por la manera de cantar de la vocalista, Karin Monserrat.

Karin Montt - Voz
Edgardo (Soco) - Guitarras
Juanjo Ulloa - Guitarras
Matías Schwartz - Teclados
Oz Silva – Batería

Músicos invitados

Fabián Cáceres - Violín (track 5)
Sashio Carriel - Viola (track 5)
Gerhard Gedies - Cello (track 5)
Rodrigo Pérez - Voz (track 2)
Ives Gullé - Voz (track 7 & 10)

Erick Martinez - Ingeniero, mezcla y masterización

Sello
WormHoleDeath