Running Wild - The Brotherhood

Enviado por Gibson el Lun, 12/08/2013 - 15:00
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01. Welcome To Hell
02. Soulstrippers
03. The Brotherhood
04. Crossfire
05. Siberian Winter
06. Detonator
07. Pirate Song
08. Unation
09. Dr. Horror
10. The Ghost

Intentar revelar o descubrir a estas alturas uno de los más grandes legados discográficos que existen en el género Heavy Metal, el cual ha sido ofrecido desde el lejano año '84 (con aquel mítico "Gates To Purgatory") por los célebres corsarios del metal, es una tarea harto difícil para quien tenga un mínimo de conocimiento sobre este estilo musical.
Aun así -y aunque me resulte prácticamente imposible de asimilar- si eres uno de los pocos que no han tenido el privilegio de conocer su impresionante herencia musical, déjame decirte que es de suma importancia, y lo antes posible, intentes ponerte en ello si el Heavy Metal es un género al cual idolatras.

Introduciéndonos de lleno en la carrera de Running Wild, y más en concreto con el disco que hoy nos ocupa, "The Brotherhood" significó su trabajo de estudio número doce, y en el cual se aprecia una notable evolución de su sonido en consonancia con trabajos anteriores. Una evolución que comenzó a apreciarse a partir de su álbum "The Rivalry" en el que se incluían elementos más melódicos, y cuya línea fué tomando más fuerza con su siguiente "Victory", la cual fué claramente plasmada con este trabajo del año 2002. En definitiva, se pierde algo de contundencia y potencia pero por el contrario se gana en calidad melódica... Porque si algo queda claro en "The Brotherhood" es que, aunque sea el disco más accesible hasta la fecha de Running Wild, la senda de la calidad musical que suelen ofrecer sigue prácticamente intacta.

La formación para este disco -y como suele ocurrir cada cierto tiempo en Running Wild- sufre algunos cambios, manteniéndose como único miembro original su líder y capitán del navío, Rolf Kasparek (Rock'N'Rolf), que se encarga de la voz y todas las guitarras, ante la salida del grupo de su "contramaestre" en las seis cuerdas en los últimos años, Thilo Hermann, que alegó motivos familiares. Como nuevo bajista entra Peter Pichl. Y en la batería -al igual que en el anterior álbum "Victory"- continúa la extraña leyenda de Angelo Sasso.

Y digo extraña leyenda, porque hubo muchos que sostenían la idea de que el tal Angelo Sasso no era una persona física, sino que Rock'N'Rolf utilizó una batería programada para la grabación de este disco y cuyos créditos recayeron en el apelativo de Angelo Sasso, quien curiosamente nunca salía de gira con el grupo... Preguntado por dichos rumores, Rock'N'Rolf siempre mantuvo la tesis de que Angelo Sasso era un buen amigo suyo, músico de estudio, que utilizaba ese seudónimo para permanecer en el anonimato. En el año 2007, fuentes oficiales de Running Wild lanzaron el comunicado de que Angelo Sasso había fallecido por un ataque al corazón. Sin dudas, todo un misterio en torno a la figura de Angelo Sasso, no esclarecida totalmente a dia de hoy y con la cual se sigue rumoreando, sobre todo en Alemania.

"The Brotherhood" conjuga perfectamente sonidos de su etapa clásica con otros más orientados al Hard/Heavy melódico más puro y genuino, sin perder ni un ápice la identidad típica de Running Wild. Con una portada netamente piratesca -como no podía ser de otra forma- una vez más, y como ocurriese en su anterior "Victory", vuelven a prescindir del gran ilustrador Andreas Marschall. En cuanto a las composiciones de los temas, todas corren a cargo de Rock'N'Rolf.

El disco abre con "Welcome to Hell" (nada que ver con el mítico tema de Venom) el cual -y como ocurriese en su anterior álbum "Victory"-, apreciamos que carece y a la vez echamos en falta, esas míticas intro que los Running Wild nos solían regalar en cada inicio de sus trabajos.
Tema de estructura Heavy clásico, con un riff bastante lineal, respecto a lo que nos tienen acostumbrados, y muy machacón. Hay fuerza pero no resulta como uno de los mejores del disco. Un tema que adolece del habitual gancho que nos suelen ofrecer.

Con "Soulstripper" nos metemos de lleno en un tema muy en la onda hardrockera, y en el que nos vamos a encontrar similitudes con AC/DC, tanto por el sonido de la batería como por esos riffs entrecortados. Tema disfrutable y novedoso que se aleja del característico sonido piratesco de su mejor época.

Con el tercer corte, el homónimo ""The Brotherhood", hay que abrocharse los cinturones, porque los Running Wild con este himnazo nos va a entregar el valioso tesoro que andamos buscando desde el comienzo del disco, haciéndonos retroceder hacia su etapa más gloriosa y apreciada. Tema melódico-bucanero, con unas pegadizas melodías que se salen del mapa, y el cual se inicia con unas bellas notas de teclado para que posteriormente se plasmen en la guitarra de Rock'N'Rolf, convirtiéndose en un excelente riff, y que nos sugiere viajar a pleno siglo XVII junto con los corsarios más temidos sobre la faz de la tierra. Tema largo de casi siete minutos, con la acostumbrada parte instrumental intermedia llena de cambios de ritmos, trabajados en una línea melódica, y con un estribillo excelente.

En "Crossfire" y "Detonator" orientan su sonido al Hard/Heavy, con marcadas líneas de bajo y guitarras entrecortadas, siendo el segundo de ellos más veloz en su base rítmica. Temas disfrutables sin más pretensiones, en el que vuelven a distanciarse de su etapa clásica.

La instrumental de seis minutos y medio, "Siberian Winter", nos devuelve, una vez más, a su etapa dorada. Poderosa, con partes rápidas, otras más melódicas, y todas con la inconfundible patente corsaria. Otro destacado tema que nos vamos a encontrar en este disco.

Y nuevamente nos hallamos ante otro de los grandes temas del álbum con el himnazo "Pirate Song", un tema claramente powermetalero que podría estar encuadrado en cualquiera de sus grandes obras. Con una veloz base rítmica que no decae en ningún momento, pegadizos riffs y estribillo clásico-piratesco, contiene todos los ingredientes para que por derecho propio sea considerado como uno de los grandes temas en su excelsa carrera musical.

Con "Unation" bajan las revoluciones para presentar un tema de estructura Heavy melódica, orientado al medio-tiempo y en el que destacan los coros en su estribillo, mientras que con el siguiente tema, "Dr. Horror", al cual le imprimen más velocidad, sin llegar a ser speedica, podemos resaltar su marcado riff muy en la onda Accept/UDO.

El disco cierra con "The Ghost", tema épico de diez minutos dedicado a la memoria de Lawrence de Arabia, arqueólogo y militar inglés que se unió a las rebeliones árabes contra el imperio turco durante la primera guerra mundial.
Un tema que, a pesar de su duración, no resulta monótono sino más bien trepidante, con unos riffs y solos que le otorgan un cierto toque arabesco, con varios cambios de ritmos en su parte central, aunque es evidente que en la parte final del tema repiten los esquemas del comienzo del mismo.

En definitiva, "The Brotherhood", a pesar de ser un buen trabajo, no llega a la altura de sus grandes clásicos como "Under Jolly Roger", "Death Or Glory" o "Black Hand Inn", entre otros... Un álbum que busca innovar un poco más, respecto a trabajos anteriores, enfocando su sonido inconfundible y personal hacia un Heavy Metal melódico, y siempre haciéndolo con una manifiesta calidad.

En un año como el 2002, donde el Heavy Metal no gozaba de la salud de antaño, sólo los auténticos e infranqueables líderes del rollo como Motörhead ("Hammered"), Halford ("Crucible"), Dio ("Killing The Dragon"), Manowar ("Warriors Of The World") y el capitán pirata Rock'N'Rolf, suministraban con sus trabajos una bocanada de aire fresco a los incondicionales de la noble y vieja guardia del metal.

4 horns muy ajustados.

Rock'N'Rolf: Voz, Guitarra
Peter Pichl: Bajo
Angelo Sasso: Batería

Sello
GUN Records