Red Sea - Blood

Enviado por Rob Jalford el Vie, 04/08/2017 - 18:10
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01. Soulshaker (4:50)
02. Blood (4:52)
03. Wolves at the door (7:19)
04. Dust To Dust (5:32)
05. Last days of winter (4:36)
06. Walk on fire (3:57)
07. Shades of Purple (5:18)
08. Hellbound Train (5:29)
09. Losin’ My Way (5:50)
10. Down Home Static (1:04)
11. Tears of Joy (4:44)

Disco completo

Red Sea tuvo dos fallos garrafales para que no los conozca ni el tato: editaron en 1994 y con una compañía desconocida (Rugged Records), ¿resultado? que no los conoce ni su madre a la hora de comer. Pero el tío Rob, cuervo de culo pelao está atento a cualquier cosa que tenga calidad y emane un efluvio de hard blues importante y mas si se parecen a Badlands (la maravillosa formación de Jake E Lee y Ray Gillen). Y claro, los ha cazado al vuelo…

Atiende, ¡¿y si te digo que en estos Red Sea también tocan el bajo y la batería los mismos de Badlands?! el tremendo Greg Chaisson en las cuatro cuerdas, que lucía su sombrero vaquero y su espigada figura cuando giraba con Jake y sus colegas. Y en la batería tenemos a Jeff Martin, también vocalista de Racer X, la cosa ya va cogiendo buen colorcillo, no?

Los otros dos miembros son el voceras Robyn Kyle Basauri (ex de Joshua y Die Happy) que tiene una garganta privilegiada y le echa bemoles al asunto y el guitarrista que formó Fear Not, Chris Howell, que sin ser un máquina, cumple con nota su labor y deja destellos de clase en este “Blood”.

Inspirados en bandas clásicas como Deep Purple o los Whitesnake iniciales, nos entregan once temas de un hard rock rabioso y primitivo, con raíces bluseras que merece la pena pegarle un tiento. Ahora que estamos en época de grupos que traen un sonido revival setentero como The Answer, Inglorious, Rival Sons, Dust y tantos otros, seguro que a mas de uno va a sorprender el disco que traigo hoy al portal.

Soulshaker comienza el festival dejando claros los argumentos del grupo, el bajo de Chaisson da pie a la contundente batería de Martin, que marca los tempos perfectamente. La guitarra se muestra agresiva y el amo del cotarro es en Robyn Kyle Basauri en plan Coverdale/Gillen, vozarrón de los guapos que se gasta el colega. La parte central emulando a Page/Plant o Blackmore/Gillan con ese diálogo entre guitarra y voz nos traslada a épocas gloriosas. Un gran tema, enérgico y directo de puro hard en vena.

No se queda atrás el tema título con su rasgar de cuerdas muy Slide it in y unos coros femeninos que le dan un toque sureño, atentos al cantante antes del remarcable solo, suelta un grito acojonante.

Wolves at the door es un temazo, como va cogiendo consistencia conforme avanza con el bajista marcando el tempo, la vieja escuela de la serpiente blanca setentera luce con brillo, hasta Robyn mete un aullido a lo Coverdale muy significativo. Los guitarrazos se suceden uno tras otro hasta llegar al alarido del voceras en plan Gillen antes del solo. Se nos va a mas de siete minutos, pero sin decaer en ningún momento, gracias a los cambios de ritmo y de riffs, como el que ocurre a partir de 5.43 con nuevos coros hasta el final.

Dust to dust tiene un aire sureño total, se puede sentir el olor a whisky e imaginar las bolas de paja rodando por el desierto, es mas tranquila pero tiene sustancia, aunque no es de las mejores. En esta y en la siguiente la discreta Last days of Winter (donde lo mejor es la voz, muy onda Oni Logan de Lynch Mob) seguro que os recuerdan al sonido Badlands, pero del segundo “Voodoo highway”, que contenía mas acústicas que el debut.

La cosa vuelve a remontar con Walk on fire con la batería contundente y las guitarras echando humo, algún “fire” que nos mete Robyn puede dañar los altavoces, también Shades of Purple es otra de las perlas de “Blood”, sonando evidentemente a la banda de Ritchie Blackmore (con ese título se veía venir), con hammond incluído y un riff muy Burn , aprietan el acelerador bien a fondo logrando una explosión de rock and roll, atentos a ese final descollante, como mandan los cánones. ¡Cuernitis total con esta!

El espíritu de Ray Gillen nos impregna totalmente en Hellbound train y es que Basauri ha mamado claramente de su escuela, ¡como lo vive el tío!, estas son las interpretaciones que me hacen disfrutar de veras, entregando pura pasión.

En la siguiente Losin’ my Way el que me viene a la mente es el gran Glenn Hughes y es que como os estoy avisando a lo largo de la reseña, el cantante es un figura y su trabajo hace subir enteros a la música, que de por si, es bastante consistente. Pero si debo ser sincero este es un discreto medio tiempo que estaría entre las mas normalitas de la obra, vamos hablando en plata: rellenito.

La breve intro de poco mas de un minuto Down home static da paso a un tema que Robyn compuso junto a Joshua Perahia en su época que trabajó con el guitarrista en su proyecto, se trata de Tears of Joy, una balada con grandes coros femeninos y un toque góspel interesante.

“Blood” es un buen disco, tiene varios temazos, también algo de relleno pero cuenta con una perfomance de nivelón del cantante, el verdadero motor de Red Sea. Le doy cuatro cuernos justitos, sobre 7 Jalfords.

Chris Howell – Guitarras
Greg Chaisson – Bajo
Jeff Martin – Batería
Robyn Kyle Basauri – Voz

Sello
Rugged Records