Purtenance Avulsion - Purtenance Avulsion

Enviado por Cuericaeno el Dom, 05/08/2012 - 18:09
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1. Necropsy of Festering Body (4:44)
2. Cadaveric Mutilation (2:24)
3. Inside the Crematory (4:27)
4. Cannibal Souls (3:45)

Escarbando ya en lo inescarbable, hoy nos pondremos de limo hasta las pestañas para estudiar la morfogénesis de una banda legendaria, capital dentro del Death Metal old school de cepa finlandesa. Bajo el nombre de Purtenance firmaron obras cruciales de su escena como el EP Crown Waits the Immortal (1991) o ese largo llamado Member of Immortal Damnation (1992). Pero hoy y como ya he dicho, rebobinaremos más aún para analizar su primer estadio de metamorfosis, cuando su monicker era compuesto y respondía al de Purtenance Avulsion.

Fundados en 1990 en la ciudad de Nokia, la potencia, solidez y sentido de la atmósfera que exhibieron desde el principio estos cuatro chavales fue fascinante, lanzando un primer casete titulado Rehearsal ‘90 (con ese personaje en la carátula tan parecido al zombie cuentacuentos de Historias de la Cripta), seguido de esta demo que nos ocupa y preocupa.

Todos los que hayan acabado pillándole el gusto a las reliquias del tape trading del gremio deathster, disfrutarán como niños de esta crujiente cinta de la misma forma en que lo hace el zombie de su portada con esa cabeza que encontró de oferta en el Rottencor. Pero al contrario de esos restos humanos, estos 4 temas son de ‘pack indivisible’, pues juntos forman una sola entidad, que muestra y demuestra la regia sombra, cosecha y valía de estos Inmortales, en unos primeros pasos nada torpes pese a estar datado esto de antes de que corrieran más ligeros de nombre y de vergüenza, para unirse a la liga de los más asquerosos y abrasivos de su región. Y aquí estamos para dejarnos cubrir de podredumbre por estos maestros, al ferviente compás de aquella demo que daba nombre a su antiguo nombre, valga la repugnancia.

Pese a esa producción algo chunga (más que nada por la batería, que chasquea como una caña de las que venden en la feria), se notaba lo fuerte que pisaban. Su música tomaba un cariz tridimensional amenazante, sobre todo por el volumen que toma la voz de Timo Häyrinen, con un growl muy sólido que junto a la música plasmaba suculentas muecas de aberración extrema.

Empezando por su “Necropsia a un Cuerpo Purulento”, este tema de apertura ya nos sucumbe con esa voz de volcán que recita sobre profundas fallas de teclado, una macabra performance a modo de introitus hasta que empieza a sonar esa guitarra de Juha Rannikko, que a distintas velocidades nos brindará riffs de gran peso como ése que desfila reinante y obscuro en el minuto 1:16, o aquel otro al que le falta espacio para reventar en momentos como ese 2:13 donde el entorno se colma de hierro y tensión, saturando y oprimiendo al oyente de una forma brutal.

La manera que tenía esta gente de trabajar los compases más lentos era colosal por la tan tupida oscuridad que tejían con éstos, enarbolando uno de sus puntos fuertes de la misma forma en que también arrasaban cuando pisaban el acelerador. Como en Cadaveric Mutilation, corte que no estando exento de jugosos medios tiempos de espesa umbra, donde se les escucha cómo machacan púa a cuerda quieta, toman predominio en él las sacudidas propias del estilo, como ésa tan memorable que nos zarandea cerca del final como penúltima estructura.

Luego nos muestran lo que se cocina “dentro del crematorio”. Aquí está la base rítmica tan bien empastada entre sí que el bajo de Toni Honkala (que llegaría a formar parte de otros cochinodontes como Convulse) parece conferirle música a la propia batería (demencial Harri aquí), como si ambos instrumentos se fundieran en uno. Ese musicado chasca-chasca quizá ayudado por la mala producción crea esa sonoridad tan única, esa vertebración y musculación especial para Inside the Crematory, que suena como todo un tren de mercancías cuyas bielas son movidas por semejante percusión del ya mentado Harri Saro. Por ello, el extraño brillo que toma la base rítmica a partir de 2:44 parece que nos asomara a una dimensión desconocida, sin olvidar el efectismo que logra esa típica campana y esa breve voz limpia cerca del final de este crematorio de acústica tan especial. Terrorífico.

Cannibal Souls despide la cinta conjugando todos los factores habidos y por haber que definen el sonido de esta banda, avanzando primero como moribundo y luego liberando sus múltiples demonios, como esa melodía tremolada que repica sus notas perversamente marcando el primer minuto, como marcado es también el siguiente por esa obscena y desaliñada danza ritual que interpretará otra de esas almas caníbales que consumían la cara B de esta demo, pieza muy interesante para ahondar en la antología del Death, dentro de su mágico círculo finlandés.

En ese mismo año ’91 el grupo cambiaría su monicker por aquél por el que mejor se les conoce, quedándose la banda con su parte de más crujiente fonética y vertiendo su lado más líquido al olvido, como piel que se curte y se blinda para batallas más feroces. Más sonora, inmediata y regia, esa muda de escamas por placas surgió justo después de ser sacada a la luz esta segunda y última maqueta que firmaron los de Nokia como Purtenance Avulsion. Sumida en las catacumbas del underground extremo, ésta es la precuela de una saga aterradora de apariciones en la niebla, oscuras nubes y una corona en espera, en espera a que sus futuros dueños renunciaran a su apellido para con ella hacerse inmortales.

Timo Häyrinen: Voz
Juha Rannikko: Guitarra
Toni Honkala: Bajo
Harri Saro: Batería

Sello
Autoeditado/independiente