Powerwolf - The Sacrament of Sin

Enviado por Marcapasos el Dom, 22/07/2018 - 22:23
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1. Fire & Forgive (04:30)
2. Demons Are a Girl's Best Friend (03:38)
3. Killers with the Cross (04:09)
4. Incense and Iron (03:57)
5. Where the Wild Wolves Have Gone (04:13)
6. Stossgebet (03:53)
7. Nightside of Siberia (03:53)
8. The Sacrament of Sin (03:26)
9. Venom of Venus (03:28)
10. Nighttime Rebel (04:03)
11. Fist by Fist (Sacralize or Strike) (03:32)

*Bonus tracks* (Communio Lupatum)

1. Sacred & Wild (Epica) (04:47)
2. We Drink Your Blood (Saltatio Mortis) (03:40)
3. Kiss of the Cobra King (Caliban) (04:17)
4. Resurrection By Erection (Battle Beast) (03:47)
5. Night of the Werewolves (Heaven Shall Burn) (05:15)
6. The Evil Made Me Do It (Kadavar) (05:29)
7. Let There Be Night (Kissin' Dynamite) (04:16)
8. Army of the Night (Amaranthe) (03:02)
9. Amen & Attack (Mille Petrozza and Marc Gortz) (03:56)
10. When the Saints Are Going Wild (Eluveitie) (03:44)

Powerwolf son la prueba viviente de que una banda de Power Metal no necesariamente ha de descubrir un nuevo género para tener un sonido propio. Tras la edición de unos primeros dos álbumes más bien olvidables, Bible of the Beast (2009) fue el comienzo de Powerwolf tal y como se les conoce en todo el mundo, con esa usanza de teclados y órganos de iglesia, la operística voz de Attila Dorn y el concepto satírico-religioso, el cual volverían a poner en práctica exitosamente con el sucesivo Blood of the Saints (2011) y que encontraría su cénit en Preachers of the Night (2013), un álbum casi perfecto y el mejor de su discografía hasta la fecha.

Powerwolf ostentan una de esas fórmulas del éxito, el cual sin duda han conseguido cosechar a mansalva. Sin embargo, la repetición y la falta de variedad no son buenas consejeras, y Blessed & Possessed (2015), pese a ser un estupendo trabajo, hizo ver que la banda necesitaba un cambio de chip, aunque sea mínimo, pero que es necesario para evitar un estancamiento que sería una lástima para una formación del potencial de Powerwolf.

Tres años después de su última entrega, Attila Dorn y los suyos regresan el álbum que precisamente necesitaban: The Sacrament of Sin.
Grabado en los Fascinating Street Studios de Örebrö, Suecia, y editado el 20 de julio de 2018, The Sacrament of Sin es una proposición de nuevos temas y nuevas ideas para continuar desarrollando el planteamiento compositivo de Powerwolf, es decir, evolucionar sin dejar de lado su personalidad característica. En definitiva, Powerwolf, inteligentemente, buscan esa perspectiva equilibrada de mirar por el futuro sin olvidar el pasado.

Como resultado tenemos un disco vivaz y variado. Como primer entrante, más brillantemente no podría lanzarse esa Fire & Forgive , una canción directa, épica, cañera y contundente, marca de la casa. Attila continúa afinado como sacerdote de la cofradía de la luna llena y Matthew Greywolf se luce con potentes riffs y solos de guitarra que no faltarán a lo largo de la obra. Mientras, por otro lado, temas como Demons Are a Girl's Best Friend (más sencillo y puramente teclístico, con sabor a single pegadizo y preparado para romper en directo) o incluso la melancólica balada Where the Wild Wolves Have Gone (efectivamente, la primera balada del grupo) presentan caras nuevas dentro del repertorio novedoso de Powerwolf con positivos resultados.

Es curiosa, por otra parte, la inclinación dentro de diversas pistas por el estilo arraigado de otras bandas populares del momento. Ante todo se ve una tremebunda semejanza para con Sabaton, sólo hay que escuchar el batallador coro y la lírica inesperadamente bélica de Killers with the Cross, y el parecido se acentúa más en el tema de céltico comenzar titulado Incense and Iron. Vamos, ese estribillo casi podría haber sido cantado por el mismo Joakim Brodén. Hasta se perfuma cierto aire a los Battle Beast en Nighttime Rebel, con esa rítmica de guitarras y teclados insistentes y el toque a Accept azucarado, recalcando in situ, eso sí, cómo Dorn interpreta una de las líneas vocales más incandescentes del long play.

Ahora bien, Powerwolf lucen todavía mejor en temas como Stossgebet (sacra y majestuosa misa con el Dorn más profundo y operístico, intercalándose la lírica entre inglés y latín), Nightside of Siberia (tema cargado de oscuridad y melodías eurasiáticas, cruce de enorme atractivo entre Moscow After Dark y Kreuzfreuer), la brutal homónima, The Sacrament of Sin (la pieza más rápida del LP, una auténtica descarga de Power Metal enérgico y armónico, prácticamente infalible) y Venom of Venus (un desfile portentoso riffs machacones y estribillos potentes).

Si lo que has escuchado hasta ahora te gusta, mejor prepárate para el track final, Fist by Fist (Sacralize or Strike). Simplemente impresionante, temazo aplastante y con la ambientación más sublime de toda la obra. En parte, sí, se echa de menos el clásico desenlace por medio de un sacrílego, operístico y pausado medio tiempo en la onda de Let There Be Night o Last of the Living Dead, pero imposible quejarse cuando se entregan cierres de tamaña bestialidad.

Y eso no es todo. Una vez más, Powerwolf ofrecen una versión Deluxe del álbum que de verdad merece la pena conseguir. Si en Blessed & Possessed el grupo grabó una buena cantidad de covers de temas clásicos de Metal y Rock, ahora las tornas cambian y son bandas de diversa índole quienes realizan versiones de algunas de las canciones de Powerwolf más populares, entre los que se encuentran Battle Beast, Heaven Shall Burn, Amaranthe o Kadavar (efectivamente, has leído bien, Kadavar ha interpretado una canción de Powerwolf, The Evil Made Me Do It, para ser precisos). Sin embargo, los que se llevan la palma son Epica con su fantástica versión de Sacred & Wild, Eluveitie y la transformación total de Ira Sancti (When the Saints Are Going Wild) (la letra ha sido incluso traducida al galo antiguo) y, sobre todo, la conversión al Thrash Metal que ha llevado a cabo Mile Petrozza junto a Marc Görtz de Amen & Attack. Sin palabras.

Es sabido desde hace bastantes años, Powerwolf ya son parte de la escena mainstream del Power Metal, con méritos propios, eso sí, y mucho les honra el querer renovar un poco su sonido y buscar nuevos métodos de ofrendar su mensaje de oscura sacristía. Llama la atención, sobre todo, cómo la mayoría de temas han gozado de una cuidadísima obertura orquestal y que, gracias a la incipiente labor de los Greywolf, estamos hablando de unos de los trabajos más guitarreros grabados por el grupo.
La cosa no es que cambie en demasía, la identidad de la banda permanece básicamente intacta y, pese a lo excelente que ha quedado todo desde una visión global, la innovación podría haberse desarrollado más y haber caminado por aún más puentes por explotar, pero el caso, ante todo, es que Powerwolf han sabido cumplir con su séptimo álbum de estudio, reflejo del gran estado en que la banda se encuentra en este momento y que les augura, esperemos, aún mejores momentos en el futuro, tanto para ellos como para aquellos que les siguen, quienes, por cierto, no pueden perderse este The Sacrament of Sin, sin duda uno de los lanzamientos estrella de este verano en cuanto a Power Metal se refiere.

Cuatro cuernos (8/10) quedan merecidos al Sacramento del Pecado del metalero lobuno teutón. Y otros tantos impagables para la inmensa portada, como para quitar el hipo.

Charles Greywolf / Bajo, guitarra
Matthew Greywolf / Guitarra
Falk Maria Schlegel / Teclado
Attila Dorn / Voz
Roel van Helden / Batería

Sello
Napalm Records