Pestilence - Consuming Impulse

Enviado por Hawkmoon el Mié, 18/01/2012 - 21:42
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1. Dehydrated
2. The Process Of Suffocation
3. Suspended Animation
4. The Trauma
5. Chronic Infection
6. Out Of The Body
7. Echoes Of Death
8. Deify Thy Master
9. Proliferous Souls
10. Reduced to Ashes

Pestilence y su "Consuming Impulse". Casi nada. Un puñetazo Death-Thrash en pleno careto. Desfigurados por los holandeses más molones del reino cañero (con el permiso de los antiguos Gorefest).

Nacidos al amparo de los Possessed y los Death de turno, Pestilence, amantes tanto del riffeo Thrash como del deather, iban a por todas. En un momento en el que muchos gladiadores sangraban en la arena de los reinos metálicos (caso de gente como Morbid Angel, Cannibal Corpse, Obituary o Deicide) para hacerse con un puesto como dioses de lo extremo, del máximo ataque, los de Van Drunen, como hormiguitas (y rojas. Sí, como las de la portada), fueron trabajando, en la sombra, poco a poco, sin prisa pero sin pausa, hasta dar con "Malleus Malleficarum". 1988 hizo temblar a la parroquia. Ahora, un año después, compitiendo con la altísima calidad de entregas como "Beneath the Remains", "Slowly We Rot" o el seminal "Altars of Madness", "Consuming Impulse" iba a dejar las cosas claritas: Había un nuevo sheriff en la ciudad del Death. Y Pestilence era su nombre.

A vivir el trabajete, coleguita. No te libras. ¿Que te duele la cabeza? ¿Que prefieres algo light, algo a lo Cinderella? Uhhhm, te jodes. Hoy toca Pestilence. Material durote de primera. Prímera línea de defensa del género, chaval. Unos grandes. Ya verás...

"Dehydrated", el inicio a la tormenta decibélica, ya deja las cosas claras. Más aplastamiento holandés, más mala uva, más ansía de carne y sangre. La banda, unida como la mierda al culo, es un ente iroso, peligrosísimo, que tanto ataca a lo Thrash, sin piedad ni espera, como que se pone vacilona, candente. Y espera a tu lado, dando vueltas, vigilándote de cerca. Tiburón blanco frente a su pobre presa. Baterías mega-certeras (sin blast-beat. Y ni falta que hace), una voz que parece el eructo de un ser de ultratumba y unas guitarras feroces, malsanas, tan maleducadas como impecables. Destructivos. Lo que mola, joder.

Cambio de rítmos, vértigo y martilleo. "The Process of Suffocation" nos deja para el arrastre. Toque a lo Slayer, a lo Sepultura del "Beneath the Remains" (aunque, a lo mejor, son Sepultura los que suenan como Pestilence). "Suspended Animation", "The Trauma" (el "Inner Self" de los holandeses. Himnazo), "Chronic Infection" y "Out of the Body", cuatro bestias pardas nacidas para hacer daño, y mucho, cumplen con el camino marcado, con la profecía violenta. Pestilence suenan a Possessed, tienen la suciedad épica de unos Celtic Frost, combinan de puta madre la pegada irrespetuosa del Thrash con la intensidad del Death Metal, te crujen vivo, se bastan y se sobran para entregar obras maestras. Menudos maestrazos, joder. Nada tienen que envidiar los de Van Drunen a otros elementos que han manejado mejor la movida y se han hecho muchísimo más famosetes, y vendiendo mierda de peor factura.

Y qué no hayan pasado los pobretes Pestilence de tener un estatus de banda de culto...manda cojones, colega. Agresividad, la técnica de mil dioses y una furia infernal. En Florida haría mucho calor, desde luego. Pero no menos que en la bella Holanda. Pestilence convierten su reino en un puto volcán. Viaje al centro de la tierra, nene. Solamente tienes que adentrarte en el socabón que han dejado los temas. Se oye eco y todo. Bestiajos totales. Tracks que apestan a leyenda. Banda con aura de monarcas.

"Echoes of Death" y "Deify Thy Master" (maravilla cacharrera y asalvajada. Algo de lo que Obituary aprendieron bastante) nos llevan ante la majestuosa "Proliferous Souls". Solito bonico. Ambientación acojonante, como de peli de miedo ochentera, de las buenas. Instrumental que habla, y bastante, de lo mucho que abarca un abrazo de Pestilence. No se niegan ningún pedazo. Son amos en la ejecución del material taladra-cojones, y, aún así, quieren más. También quieren demostrarnos que dominan los elementos, sus instrumentos. Asesinos preparadísimos. Un segundo disco que certifica su gloria. A ojos de la comunidad extrema, desde el momento (si es que ya peña no había ya babeado con "Malleus Malleficarum"), se confirman como lo más. Señores feudales al año del debut. Con un par.

"Reduced to Ashes" es la que, haciendo honor a su nombre, pone fin al disco. Y a nuestra existencia banal. Cercenados por un tema de Pestilence. Mola más morir así que en un jodido hospital. Lo que empieza como una ceremonia metálico-doomie, acaba siendo una explosión de brutalidad, modos oscuros, esquizofrenia musical y, ante todo, cojones. Kilos y kilos. Poco queda para la tonelada. Abrumadores. Cierre de puta madre, colega. Pestilence y su segunda maravilla. Ya te dije que te molarían.

5 cuernos (bajos) para "Consuming Impulse". Discazo impulsivo, que te consumirá.

Oscura y depravada premisa. Molona como ella sola. Obra maestra. Esencial. Tan grande como el "Beneath The Remains". Eso sí, una pega: no es tan conocido. Por lo demás, a disfrutar. Genial cierre a la era Van Drunen.

Martin Van Drunen :Voz y bajo
Patrick Mameli: Guitarra
Patrick Uterwijk: Guitarra
Marco Foddis: Batería

Sello
Roadrunner