Overkill - White Devil Armory

Enviado por TenzaZangetsu el Mié, 23/07/2014 - 23:35
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1. XDM - 0:49
2. Armorist - 3:53
3. Down To The Bone - 4:04
4. Pig - 5:21
5. Bitter Pill – 5:48
6. When There’s Smoke - 4:20
7. Freedom Rings - 6:52
8. Another Day To Die - 4:56
9. King Of The Rat Bastards – 4:09
10. It’s All Yours - 4:26
11. In The Name - 6:03
12. The Fight Song (Bonus Track) – 5:13
13. Miss Missery (Nazareth cover) (Bonus Track) - 4:31

Después de tanto esperar –al menos para un servidor fue una larga espera-, por fin podemos catar el que es el decimoséptimo de los legendarios e inoxidables Thrashers de la vieja escuela, los siempre presentes Overkill. Decimoséptimo. Se dice bastante fácil, ¿eh? Mucho ha llovido desde aquel seminal debut de los de New Jersey titulado Feel The Fire en 1985 y mucho han endurado para llegar hasta éste punto. Desde mi punto de vista, Overkill han sobrevivido un gran número de penurias y han prevalecido para erigirse como uno de los bastiones de la vieja guardia del Thrash Metal más puro y añejo: modas, poco éxito comercial, poca apreciación afuera del sector underground, problemas de salud por parte de su icónico vocalista, Bobby “Blitz”, y usted pare de contar. Pero ellos siguen aquí, y siguen de pie para dar lucha con su Metal del más alto calibre.

D.D. Verni y Bobby, líderes absolutos de la banda, ya se conocen a sí mismos y, claramente, conocen los gustos de sus aficionados. Un álbum de Overkill tal vez no te proporcione una innovación pasmosa, pero ellos te dan algo igual de bueno (al menos para mí): música de calidad y que está hecha para romperte el cráneo. Y con los años, aclimatándose al oficio y asentándose como grupo de referencia en el subgénero, han alcanzado una suerte de segunda juventud puesto que trabajos como Ironbound y The Electric Age -sus dos últimas obras-, pueden reposar con parsimonia en los mismos aposentos metálicos que opus como Feel The Fire, Taking Over, Under The Influence, The Years Of Decay y el Horrorscope. Ya la posibilidad de alcanzar la fama y la gloria comercial ha quedado muy atrás, pero aún les queda mucha tela para cortar. Y éste nuevo trabajo, White Devil Armory, deja muy en claro que lo suyo es hacer Thrash del nuevo. Recuerden, niños: cualquiera puede hacer un álbum de Thrash, pero sólo unos cuantos músicos hacen un GRAN álbum de Thrash. Hay que poner las cosas en su sitio desde el puntapié inicial.

¿Qué podemos esperar los fans de Overkill de este White Devil Armory? Pues lo que los de New Jersey nos han ofrecido durante toda su excelsa carrera: canciones rebosantes de intensidad, riffs –su eterno punto más fuerte- afilados como colmillos de un lobo voraz, una rapidez encomiable, no exentas de unas melodías de muy buen gusto; todo perfectamente comandado por el que yo considero la voz por excelencia del Thrash: Bobby “Blitz”. De Overkill yo no espero que reinventen la rueda y ni mucho menos se los exijo; sólo les exijo dos cosas: calidad y cojones. Y esta banda, ciertamente, los tiene. Sólo hay que mirar a la portada, hombre: claramente no se han esforzado en enmascarar el hecho de que van por los mismos derroteros de siempre, por más que sea una portada hímnica y representativa de las idiosincrasias metaleras de los norteamericanos. Parafraseando a Bobby antes de la salida del nuevo álbum: “nuestra música es como un puñetazo en la cara: por más que tratemos de suavizarlo o enmascararlo, un puñetazo en la cara sigue siendo un puñetazo en la cara, ¿no?”. No pude haberlo dicho mejor. Ya no puedo esperar por sacudir la melena con los riffs bestiales de Linsk y Tailer. Ya no puedo esperar por escuchar las vocales chillonas y bestiales de Bobby apoyadas por el siempre presente D.D. Ya no puedo esperar por escuchar a Overkill.

Y es que después de la introducción de rigor, XDM (un título muy estúpido, siendo honesto), la banda nos lanza su single introductorio al álbum; un trallazo con mucho pozo The Electric Age titulado Armorist. Empieza con mucho doble pedal y Bobby no tarda nada en aparecer con la misma lasciva y veneno en sus vocales de serpiente a las que nos tiene acostumbrados. Los riffs son cortantes, pero mantienen una cierta melodía que resulta ser hipnótica hasta que llegan a un estribillo previsible pero bastante gozador. Oído a ése cambio de ritmo que ejecutan con el mini solo de bajo de D.D.: de aquí el corte se vuelve mucho más interesante y Lipnicki muestra su buen hacer en la batería. Nada nuevo en el horizonte de los de New Jersey pero, ¿acaso nos vamos a quejar? Un buen opener, pero pueden hacerlo mejor.

Parece ser que me escucharon porque se tornan más beligerantes y duros con el siguiente corte, Down To The Bone. No es tan rápido como Armorist, pero tienen más golpe en los riffs e incluso se despachan un estribillo pegajoso que me recuerda un poco a los de Anthrax en los 80s, aunque esa es una percepción personal que entiendo que los demás no compartan. Aquí el los protagonistas son las tremendas vocales de Bobby y un Ron soberbio con las baquetas porque no para en toda la cuestión. Escuchen ese chillido bestial que suelta “Blitz” antes de que Linsk meta el solo; increíble. El solo también es bueno, aunque se basa más en la melodía que en una sucesión incesante de notas tocadas por segundo. Nada como escuchar esa risa clásica de Bobby al final de la canción. Uno de mis cortes favoritos del álbum y que recomiendo para engancharse de una con el mismo. No entiendo porque no fue un single de adelanto.

Pig, con un riffeo bestial y muy a su estilo, empieza con una cierta aura Accept en las guitarras hasta convertirse en un Speed Metal atrevido y potente, muy en la línea de lo que se espera de la agrupación. Si en la canción anterior se apostaba más por el gancho y la melodía, aquí se apuesta por el musculo y brutalidad musical apoyado por un Ellsworth que parece no envejecer porque suena tan lleno de odio como siempre y suelta alaridos como un poseso. La banda ya había declarado que el álbum tendría una influencia más Heavy clásico que de Thrash y yo pienso que tienen razón al declarar eso puesto que aquí se realiza una amalgama interesante de Heavy, Thrash y Speed, pero siempre sonando atronadores; siempre sonando a Overkill.

El segundo single promocional, Bitter Pill, inicia como si fuera una balada pero nos damos cuenta que es un amague porque desencadena en un medio tiempo potente y con una melodía que por momentos me recuerda a unos Black Sabbath más mordernos y Thrasheros. Claro, ya esa influencia ya se había notado en temas ilustres de la banda como Deny The Cross. No tardan en subir las revoluciones, aunque es un corte más “relajado” en comparación a lo que hemos escuchado hasta este punto. Pedazo de solo de Linsk, por cierto. Where There’s Smoke (mezcla del Siglo XXI de The Years OF Decay y Horrorscope), va a por todas desde el inicio y nos muestra a la banda haciendo lo que hacen mejor: partirte la cara con riffs agiles y duros, complementados con un Bobby pletórico y un D.D. que no falla como vocalista de fondo. Es una canción que va directo al punto con su propuesta y no decepcionará a los que buscan el lado más extremo de Overkill. Siempre señalo algo especial de esta banda: a pesar de la imagen que poseen de tipos muy duros, son todos muy capaces con sus instrumentos y esto se ha dejado entrever en los últimos álbumes. Temazo.

La siguiente en caer es Freedom Rings y lo hace de manera progresiva puesto que va in crescendo con unas notas tenues de guitarra y bajo hasta explotar en las llamaradas rifferas y tremendas por las que tan bien conocemos a la banda. Aquí noto una influencia del tema título de Ironbound, pero creo una vez más que es una percepción personal. Tal vez la mayor debilidad de este trabajo son las similitudes entre cada tema porque siguen una línea muy marcada, pero es importante señalar que a pesar de eso se despachan unos cuantos temazos. Con un riff inicial que me parece una versión más Thrash Metal del de 2 Minutes To Midnight de Maiden, Another Day To Die confirma esa influencia Heavy que la banda había declarado antes de la salida del álbum y es que aquí la calidad baja un poco y el tema no termina de despegar, a mi parecer. Suena algo genérico, pero aun así recomiendo su escucha.

Más intrépida y desafiante se muestra King Of The Rat Bastards (qué título, por cierto) y es que aquí Bobby suena más cabreado que nunca y el tema irradia intensidad, aunque la banda mete un estribillo con mucho gancho, apoyado por un Lipnicki inmenso en la batería y un par de riffs que destaco como lo mejor del álbum en esa materia. Escuchen como cambian el ritmo a mediados del tema, con esos canticos de pandilla y un Bobby en estado de gracia. Ufff, qué canción. It’s Al Yours pasa sin pena ni gloria y me parece lo más desechable del álbum. In The Name, por el otro lado, es un medio tiempo donde tenemos a Bobby en un plan protagónico y, una vez más, apoyado por unos riffs de muy alta calidad y un bajo que se escucha clarísimo. Congratulo a la banda por hacer un trabajo que suena muy pero muy bien. Un buen tema dotado de buenas guitarras y vocales, pero hasta ahí.

Hay dos bonus tracks: The Fight Song y el cover de Nazareth, Miss Misery. El primero inicia con un Bobby que parece narrar un discurso de guerra y luego la canción toma forma para ser un medio tiempo que va acelerando hasta llegar a un estribillo con cierta aura Punk. Un tema que muestra la faceta más Punk de la banda y que no se anda por las ramas a la hora de entregar intensidad. El segundo es un tema de Hard Rock tornado un poco más metalero gracias a los autores del cover y hace acto de presencia el vocalista de Accept, Mark Tornillo, para hacer un dueto histórico con Bobby. Debo decir que el mayor atractivo del cover es escuchar el duelo entre dos titanes y ver quién sale victorioso. ¿El veredicto? Un empate sano donde todos salieron ganando. Así termina nuestra pequeña travesía por los sucios y violentos mundos de Bobby, D.D. y compañía.

Videos oficiales del álbum: Armorist y Bitter Pill. Disfruten.

¿Qué podemos concluir de White Devil Armory? Que la banda no se ha partido el cerebro para producir algo nuevo y han seguido por la misma senda que los ha hecho uno de los grupos más confiables y consistentes de la escena metalera de los últimos 30 años. El trabajo rebosa de rabia, potencia y gancho, así que ningún seguidor de la banda debería sentirse decepcionado de lo que han ofrecido sus héroes de New Jersey. Dejando el fanatismo de lado, hay que acotar un par de críticas: el álbum es muy homogéneo; esto no es necesariamente algo malo, pero puede llegar a ser tedioso para un par de oyentes porque las canciones se parecen mucho entre sí. No hay composiciones a lo Solitude, The Years Of Decay o Overkill II. También hay un par de temas que no dan la talla para la leyenda de Bobby y compañía, pero eso no evita que éste se convierta en uno de los mejores trabajos del año y otra piedra más en el templo inoxidable que es la leyenda de Overkill.

Cuatro cuernos (bajos; pueden ser tres cuernos altos) para White Devil Armory. Cuando pienso en Overkill, pienso en un tanque potente e invencible que lo puede resistir todo. Éste trabajo demuestra que viven bajo sus propias reglas y que están lejos de morir. El tanque Overkill seguirá marchando.

• D.D. Verni – Bajo, vocales
• Bobby “Blitz” Ellsworth – Vocales
• Dave Linsk – Guitarra solista
• Ron Lipnicki – Batería
• Derek “the Skull” Tailer – Guitarra rítmica
Invitados:
• Mark Tornillo – Vocales en el tema 13.

Sello
Nuclear Blast