Joe Bonamassa - You & Me

Enviado por Heartbolt el Mar, 21/01/2020 - 00:30
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1. High Water Everywhere (Charlie Patton)
2. Bridge to Better Days
3. Asking Around for You
4. So Many Roads (Otis Rush)
5. I Don't Believe (Bobby Bland)
6. Tamp Em Up Solid (Ry Cooder)
7. Django (Django Reinhardt)
8. Tea for One (Led Zeppelin)
9. Palm Trees Helicopters and Gasoline
10. Your Funeral and My Trial (Sonny Boy Williamson)
11. Torn Down

Tú y yo

Joe Bonamassa, amigos. Joe Bonamassa…

Guitarrista capaz de hacerte cortar la respiración cuando entra en escena, cuando esos dedos suyos tan mágicos y su poderosa voz te invaden, llegan hasta a ti y te susurran al oído. Imposible resistirte ante su encanto; si te gusta el Blues, los 60’s, las gargantas sentimentalmente arcaicas y el buen Rock… aquí lo tienes. ¿Te gustó? Busca más. Joe Bonamassa no se moverá de donde está, su trabajo, más que conmover, invita al disfrute y el goce. Una cualidad asombrosa con la que el dios de la música lo bendijo, otorgándole una misión:

Hacer música que toque profundamente al ser humano.

Ya a los doce años Bonamassa teloneaba nada menos que a B.B. King, y poco después trabajó codo con codo con otros grandes del Blues y el Rock. Después de probar suerte con BLOODLINE, fue más allá y en 2001 publica A New Day Yesterday, asombroso debut en donde podemos apreciar a un señorón de la guitarra, dotado también de un vozarrón que a primera escucha hace que inevitablemente uno levante las cejas.

El sonido de mi vida, el que más he amado por encima de cualquier etiqueta, y Bonamassa, sin complicaciones lo retrata. Con cada trabajo, donde combina versiones de legendarios artistas y composiciones propias (más que hermosas y resaltables), consigue volver a atinar, a dar en su blanco. Poderoso Blues Rock con la profundidad del Hard Rock que se degusta en todos sus discos, en algunos más que en otros. Sin embargo, cuando le dedicas tiempo a Bonamassa… ya no te importan cuál es el sonido que haga. Sólo quieres que siga y siga, llevándote al éxtasis divino.

Joe Bonamassa es un hombre inquieto, que no se conforma fácil, que busca la forma de convertir su música en un viaje por los terrenos más nostálgicos del Rock, en donde disfrutamos como niños cuando nos embarcamos en nuestra primera aventura. Cada vez que sus manos tocan aquel instrumento celestial, la clásica guitarra, emprendemos una caminata por paisajes que, cerrando los ojos, nos introducen en la piel de los negros de la década de los cuarenta y cincuenta. Tan sólo poco después de conectar con su inmensa magia, no tardamos nada en convertirnos en forasteros a través de la noche, en tierras desconocidas, donde los humanos viven a través de sus sueños, esperanzas y anhelos.

Bonamassa respeta a sus maestros, recreando sus composiciones con el mayor de los cuidados, añadiéndole valientemente su huella, en donde, además de conocer a los bisabuelos más queridos de la guitarra, su propia alma se reconoce al instante. Es como dos mundos que se fusionan para hacer uno solo. Y no es sólo que la música te hace quebrantar, pues las historias que te cuentan es imposible no relacionarla con sentimientos como valentía, perseverancia, fe y añoranza. Rock que te obliga a nadar a través de él, observando el arcoíris que en el cielo tomo su definitiva forma. Una guitarra que introduce el mundo de los muertos en el de los vivos, a través de Bonamassa, una conexión entre el pasado y el futuro con excepcional buena vibra y mucho, muchísimo talento innato que se aprecia mejor con unas buenas cervezas, entre amigos, familia y alegando que la única razón de vivir es para seguir disfrutando lo que nos hace creer en este hermoso sonido.

You & Me (2006) es su quinto disco, pero podría haber sido el primero. Entre todos hay una armonía y una comprensión tal que los años de distancia entre uno y otro lanzamiento no son un reflejo de innovación, pero si una asombrosa evolución, tanto música como humana. Once letárgicas piezas llegan hasta nosotros desluciendo trajes de gala recién confeccionados. Puedes oler el aroma del perfume de esos años, pero la tónica y la atmósfera rústica y rural con un reflejo moderno nos pone en una de esas situaciones tan confusas como cegadoramente brillantes. Canciones que embisten contra ti, siendo de Bonamassa o de otros artistas, cuyos espíritus se posesionan de su cuerpo cuando llega su turno, haciéndonos creer que los tenemos de nuevo frente a nosotros, pero no. Es Bonamassa quien, con el mejor de los desfiles musicales, nos lo confiesa: “tú y yo”.

You & Me goza del privilegio de no perder jamás la dirección en la que te introduce apenas empieza. No lo niegues… no digas que no. Bonamassa apenas nos pone a calentar los motores con High Water Everywhere (versión de nada menos que Charlie Patton). Los primeros segundos nos harán recordar a muchos guitarristas de Hard Blues de los 70’s y 80's, pero cuando el buen Joe nos los estampa… sí, ese “You’re walking free”… es imposible no rememorar al increíble Hendrix, el máximo ídolo de Bonamassa, a quien homenajea siempre que tiene la oportunidad, si su garganta no es ya un tributo a su figura.

Bridge to Better Days, original de Bonamassa, va a un paso lento, despreocupado, paseándose frente a nosotros como una elegante damisela que te confiesa el más grande de los amores, haciendo que olvides la tristeza y la conviertas en un enorme júbilo, pasión que se incrementa cuando Joe aprieta el acelerador y nos suelta, junto Pat Thrall, una lluvia de solos más que legendaria, con un estilo y una clase tan revolucionarias que uno vuelve a ojear el libreto para saber si es una versión. No, señores… este es el poder de Bonamassa.

La sentimental Asking Around for You (también firmada por Bonamassa), poderosa balada Blues con arreglos orquestales y una parte guitarrera que a más de uno le hará regresar a los años 80’s, nos noquea ipso facto con nada menos que un tema de Otis Rush: So Many Roads. Imposible oírla y no sentir que te está invadiendo, que te hace delirar, que te tumba en la cama y te sumerge en un trance en el que no vas a salir hasta que los siete minutos hayan culminado. De nuevo, Bonamassa le imprime su firma de un modo tan violento que después de tres minutos es sentimentalmente imposible no haber alcanzado el séptimo cielo, evocando al Hard Rock primitivo de Hendrix o el más inmortal sonido CREAM. Pues sí, Bonamassa es otro blanco con espíritu negro. Por supuesto, es difícil de creerlo, pero, sólo mira una fotografía. Nadie lo diría… pero eso revela que la música, y sobre todo el ROCK, no entiende de colores de piel para poder ser transformado y vertido sobre la humanidad por la que hoy fluctuamos, al ritmo de You & Me.

La dupla Bland/Bonamassa despliega I Don’t Believe proyectándonos como dos amigos que caminamos a través de la noche en unas Las Vegas de 1977. La nostalgia baña al endemoniado ritmo rocanrolero, con punteos muy a la antigua, clavándonos de frente el significado de este sonido: libertad absoluta. Bonamassa no cree en nadie, por eso despacha Tamp Em Up Solid, corte memorable de Ry Cooder, y una demencial Django, en honor a una gran guitarrista que, entre otras cosas, fue la inspiración de Tony Iommi (BLACK SABBATH) para seguir tocando después de su desafortunado accidente.

Tras un sensacional riff Hard Rock setentero, apreciamos de mayor forma el ingenio de este hombre con nada menos que uno de los retoños de la dupla Page/Plant (LED ZEPPELIN), el poderoso Blues ácido, venenoso y potente, pero a la vez dulce y sensual, Tea for One. Al igual que la original (de por sí insuperable, pero la de Bonamassa no tiene desperdicio alguno), son nueve minutos donde se le hace la prueba de fuego al guitarrista, pero este se alza con la corona, luego de evocar la esencia Page junto a la suya propia con un solo al que sólo queda alabar por ser tan fabuloso y penetrante. El resto de la pieza, tanto al comenzar como terminar, es otra oda a la imaginación al clásico Rock de todas las épocas.

La acústica y envolvente Palm Trees Helicopters and Gasoline, donde apreciamos el talento de Joe en la guitarra clásica, precede a un aguerrido Your Funeral and My Trial, con armónica incluida, como tiene que ser por antonomasia. Siendo del puño de un titán como Sonny Boy Williamson, rompe el molde de lo anterior mostrado y enseña las garras como un tigre que acaba de volver de la jungla de asfalto, de los tiempos pretéritos, en una plaza escondida detrás de la iglesia, donde Bonamassa improvisa con el coro Góspel para aderezar su música de la inspiración divina. No un pacto con diablo, sino con quienes hicieron ese sonido incomprensible para una época, que ahora Bonamassa pone de nuevo en el mapa para rendir sus debidos respetos, además de hablar desde adentro, desde lo que siente, incentivando a quienes lo oyen, metaleros, rockeros, amantes del Blues o la buena música, a que se rindan ante la generación de oro que regresa, por medio de una poderosa y vibrante guitarra, al presente.

Torn Down cierra el disco con otra de Bonamassa, sobresaliente en el álbum como las que interpreta. Pues si algo no podemos obviar de Joe, es que lo que se ha atrevido a hacer es tan genuino y orgánico que resulta una excepcional muestra rockera de su padre, el Blues, con una producción tan bien cuidada (Kevin Shirley, ¿quién dijo “no”?) y un amor por lo que representa el ROCK.

Absolutamente recomendado cualquiera de sus discos, pero You & Me te hará pasar unos fenomenales cincuenta minutos.

Con aquel caballo silvestre llevándote por todas las tierras que nos rodean.

Un músico para no olvidar.

Una guitarra para volar.

Un You & Me para degustar.

Este es el poder de la música. El poder de la guitarra. El poder de quien la escucha. El poder de quien la toca. Nuestra maravilla sólo tiene un nombre: Rock”.

Joe Bonamassa - Guitarra y Voz.
Carmine Rojas - Bajo.
Jason Bonham - Batería.
Rick Melick - Piano, Órgano y Percusión Adicional.

*Colaboración*

Pat Thrall - Guitarra Adicional (segundo solo en "Bridge to Better Days").
Jeff Bova - Arreglos.
LD Miller - Armónica.
Doug Henthorn - Voz (en "Tea for One").

Sello
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