Horn Of The Rhino - Grengus

Enviado por MetalPriest el Mar, 08/04/2014 - 14:54
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1. Under The Hoof
2. Pile Of Severed Heads
3. Grengus
4. Drowned In Gold
5. Waste For Ghouls
6. Awaken Horror Of Tuul
7. Brought Back
8. To Ride The Leviathan

Es hora de volver nuestra mirada a tierras vascas, territorios en los que el hombre es más duro por jodida naturaleza (no me preguntéis por que). Salidos de Bilbao, estos metalheads amantes del buen riffeo y las atmósferas extremas volvieron a la carga tras su exitoso Weight Of Coronation. Ya se habían hecho famosos con ese "debut" por su estilo refinado y no menos pesado, e incluso antaño... cuando blandían el sencillo nombre de Rhino ya apuntaban maneras brillantemente. Como venía diciendo, tras el WOC Horn Of The Rhino decidieron recrudecer su propuesta, más que en sus inicios si cabe, y bajo estas premisas nació el Grengus.

¿Cual es el resultado? Un álbum de aspecto amenazante, como la bestia desnuda y ávida de sangre de la caratula. Crudeza y salvajismo a cascoporro que espero no dejen indiferente a nadie, pues al contrario de la mayoría de los grupos extremos estos Horn Of The Rhino no renuncian a las voces limpias ni en sus momentos más brutales como es el caso de este álbum. Javier Gálvez es un enorme cantante, por si no fuera poca su labor compositiva con la guitarra, creando riffs hipnóticos y la mar de compactos. Y qué decir de Julen Gil y Sergio Robles, batera y bajista respectivamente... pues que completan el sonido de HOTR con una importancia no menos reseñable que la de su frontman inventando compases mastodónticos y agravando el sonido de los temas, en otras palabras: logrando esa atmósfera doomico-peligrosa que a tantos nos han conquistado. Por consiguiente, este Grengus a pesar de su envilecimiento sigue siendo una composición 100% Horn Of The Rhino, entrega con sonido personal y la mar de ganchera. En esta ocasión vienen a por todas: a lanzar un metal del crujiente, martilleante y despiadado, a masacrar a los débiles y a hacer gozar a los más fuertes con su propuesta más agresiva hasta la fecha. Si bien antes sus composiciones anteriores lucían de cierta belleza stoner, ahora Javier y cía metían más caña death-thrash.

Tú lector, si ya has catado el Dead Throne Monarch y/o el Weight Of Coronation... ya imaginas a lo que nos enfrentamos en este álbum del 2012, sabes que no vamos a parar de recibir desde el primer momento en que pulsemos el play. Es verdad... nos someteremos a pasajes musicales difícilmente descriptibles como melódicos, pues en ellos la distorsión del bajo y la guitarra hacen un influjo devastador, y... los pedaleos de Julen Gil no harán que el viaje sea menos doloroso, ni modo... todo lo contrario. Ahora vamos a meternos en la guarida del Grengus, nos partiremos la cara con él sobre ese montículo de huesos tan majo que usa a modo de colchón y... cuando acabe con nosotros... bueno, nos sodomizará y devorará. Se que no es bonito pero... al menos nos gustará mientras duren las hostias.

Under The Hoof ya martillea desde el segundo uno, junto el ataque continuo de Javi y Sergio rasgando las cuerdas. A esto le precede un riff más basto al cumplir el primer minuto. Las voces llegan a nosotros al fin, desquiciantes y forzadas, dando un aire fiero a la vez que extremo al tema. Es como si hubieramos cogido a Black Sabbath y los sometiéramos a una descarga de rayos gamma y ahora, mutantes y deformados fueran a por nosotros. Al finalizar esta Under The Hoof redoblan unas campanas y regresamos a la tormenta con Pile Of Severed Heads, que atesora unos riffs más controlados y memorables, al igual que los estribillos, geniales. Julen no suena tan mágico como en otras entregas pero ahí sigue, golpeando con sus baquetas y atronando en los pasajes menos guitarreros.

Grengus llega alcanzándonos con una atmósfera doom más clara, como intentando envolvernos en un track amenazante que ofrece la oportunidad a Javi de utilizar sus registros más limpios y así lucirse más. Es el estilo de canto que más me engancha del bilbaíno pues llega a registros bastante impresionantes. Drowned In Gold continúa exactamente por el mismo camino que el tema Grengus, aunque mezclando voces rasgadas con coros melódicos (que siempre me recuerdan a Serj Tankian por el timbre vocal). El desarrollo en esta ocasión es mucho más completo y creciente, incluso permitiéndose un modesto solo de guitarra. Waste Of Ghouls arrasa de una forma apocalíptica, muy al estilo de Under The Hoof pues sale ruidosa, caótica y asesina. El nivel de saturación es tal que abruma que semejante atmósfera sea desatada por tan solo tres músicos; parece que nos someten a un bombardeo en nuestra propia casa, como si la ciudad entera estuviera siendo arrasada. Awaken Horror Of Tuul despierta a unas guitarras que gustan más del palm mute y también al mejor golpeteo de Gil, el cual se marca un buen ritmo. La música es basta como ella sola pero tiene algo... algo especial que enamora por su brutalidad y poco tacto. Atentos al pasaje del minuto 2:08 y su cruel martilleo.

La pieza de mayor duración nos es revelada ahora: con sus once minutos, Brought Back nos hechiza por su aura tensa y no obstante calmada. Ahora es cuando Javier se desquita más que nunca cantando en este Grengus... solo escuchar esa forma de recitar y se me ponen los pelos de punta, menuda voz se gasta el colega. No es hasta el minuto tres cuando finalmente aparecen con ritmo fúnebre las guitarras distorsionadas. A mis ojos es el track especial del disco, al igual que Sovereign en Weight Of Coronation o Funebre en Dead Throne Monarch, canciones bestialmente sentidas a la vez que cuidadas, carentes de esa crudeza visceral que salpica por lo general el resto de sus discos. To Ride The Leviathan pone punto final a este disco tormentoso, aportando fuertes trazas thrash pero con un sonido más grave y típico de Horn Of The Rhino. Buenos estribillos, muy violentos (para no variar).

Horn Of The Rhino no van a ser jamás la banda favorita de nadie, eso está claro... para eso están los grandes de tiempos pasados pero no obstante pienso que fácilmente se pueden hacer un hueco en el corazón de muchos metalheads amantes del metal extremo no gorrinesco. Ese conjunto de riffs crujientes y voces (casi) limpias puede con cualquiera, y este Grengus sin ser el mejor trabajo de Horn Of The Rhino destila calidad por un tubo. Son muy especiales estos vascos, ya lo creo... ese factor siempre lo tendrán a favor.

Mi calificación es de cuatro cuernos medios y un 7,5. Para que digan que en España no hay buen metal... ¡psé! pues lo hay, y del extremo incluso. Horn Of The Rhino no inventarán nada, pero sí que se identifican en una fracción de segundo cuando suenan y eso a estas alturas de la película es muy valioso.

Javier Gálvez: voz, guitarras.
Sergio Robles: bajo.
Julen Gil: batería.

Sello
Doomentia Records