Eradikator - Dystopia

Enviado por Hawkmoon el Lun, 20/08/2012 - 17:09
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1. Dystopia
2. Skeletal Steel
3. Hell's Sentinels
4. Dark Legions
5. Across the Sea of Black
6. Overthrow
7. The Compound
8. World of Compulsion
9. Judgement Before the Throne
10. Odysseus
11. Utopia

Vamos a darle candelilla al material, autoeditado y autoproducido, de los británicos Eradikator, hermano. Ellos guisan, ellos se lo comen.

Thrash Metal de la vieja escuela, de la guardia añeja. Logo hiper-Thrash, portadote abismal y depre, angustioso y épico. Movidón con mucho de lo primeros Megadeth, técnico-speedico y devastador, con tufillo exodusiano-deathangelista-testamentero, naturaleza Slayer, descargador de tensiones total, que te hace moverte como un animal. Del mejor, vamos. Del irrepetible, del que ya no nace más. Regresando al pasado (ya que moverse hacia el futuro, con lo mal que pinta, no es una opción).

Ya no estamos en 1985. La horda guerrera que dejó pequeños a los mismísimos Accept, Priest o Maiden, los mendas que le cambiaron la cara al Metal, que lo reformaron y lo dotaron de un plus de agresividad, autenticidad y malas pulgas, han dejado paso a nuevas formas de entender el género. Nuestro amado Metal ya no está parido por tipos duros, por maestros rifferos y vocalistas-cañón. Nada de eso. Un montón de mindundis, de niñatos sin demasiada personalidad (y menos cojones), lideran el cotarro en la actualidad. Trivium, y miles de gilis más, mendas que se creen la llave que nos abrirá un nuevo portal, no añaden nada nuevo a lo que, lejano en el tiempo ya, parieron entes como Metallica, Testament o Anthrax. Tocar con una Jackson Flying V o una Explorer blanca no te convierte en un icono, gili. Se necesita más. Mucho más.

Y de eso, de reencontrarnos con un pasado cañero-molón, va el invento "Dystopia" (nada que ver con el disco de los Iced Earth, editado casi a la par).

Hay que recordar el pasado, joder. El que ya no seamos guerreros, hombres de verdad, no quiere decir que no lo fuésemos tiempo atrás. Me encanta recordar eras doradas. Y, desde luego, pocas eras han sido tan doradas como la que despertó trás los primeros aullidos de Venom, Overkill o Metallica.

Desentierra tu camiseta del "Peace Sells", coloca en tu feo y enorme cabezón una gorrita de Annihilator y luce orgulloso tus Reebok (con la suela semidespegada, of course).

El Thrash Metal no quiere morir. Queda claro que hace lustros, salvo por el esmero de tres o cuatro entes inmortales, el árbol no nos ha dado tantos frutos como en los ochenta o en los primeros noventa, pero Eradikator, como buenos thrashers, no tienen miedo y se lanzan a la piscina para decir la suya. Es hora de dejarse llevar por los recuerdos, por el rifferío insano, veloz y machacón, por el sudor y la electricidad.

Temita título a modo de intro y comenzamos a sangrar. "Skeletal Dance" desenfrenadote, con cierto tufo Power USA, pero huraño como una zarigüella a la que le tocas mucho las pelotillas, con sus cuerdotas bien afiladotas, que se pone a saltar como loco, partiendo piños, partiendo la pana, deja extenuado. Soletes portentosotes y speedico-locuelos, de los que hacen saltar empastes, y una batería perfecta para la moto que se vende. Inicio ideal para una onda Thrash Metal. Slayer y Metallica, unidos, en perfecta comunión, y con Mustaine como árbitro. La triada se da cita aquí, en el primer rajado track. Lo que vendrá, claro, tendrá que estar a la altura. Thrash Metal ochentoso y cipotón.

"Hell's Sentinels", medio tiempo que muta a cabrón de nivel, deja que "Dark Legions" y "Across the Sea of Black" sigan haciendo su trabajo, que no es otro que estampar al pobre metalhead que anda escuchando el trabajo contra una pared de acero. Y a quinientos por hora. Mancha roja, chato. Ese será tu nuevo nombre. Velocidad terminal. Garganta chulesca, sonido machacón. Qué recuerdos, joder.

Nada nuevo se ofrece aquí, pero se palpa la entrega, la devoción por el género Thrash (toda una religión, chatín. La religión de los hombres de verdad). Si eres un amante de todo lo cocinado en la Bay Area, joder, no te puedes perder la movida de los británicos. Parece sacada del momento, de 1986 o 1987. Tiene el mismo tipo de actitud. Eso sí, hace trampa. Llega tarde. Mucho. Una pena. Aunque, claro, el rollete revival que experimenta ahora, y desde hace una década ya, nuestro amado género (debido a que ya no hemos generado nuevos iconos a la altura de los pasados), quizas ayude a los mendas.

"Pasajeeeeros!!!! Al tren de los clones!" Y allí van, raudos y veloces, nuestros protas de hoy. Tren con consecuencias, claro. ¿Qué te importa un nuevo "Peace Sells" cuando puedes tener el original? Movida contrapuntera. Vives del amor de los thrashers. Pero ellos te darán la espalda cuando menos te lo esperes. Si no eres Slayer, Megadeth, Testament o Metallica, releches, no intentes sonar como ellos por siempre. Muta o muere. No hay sitio para no-dioses.

Seguimos respirando Thrash animalizante, hermano: "Overthrow", bien martilleante, "The Compound" y "World of Compulsion", que auna el desenfreno Motörhead con el headbanging rompe-columnas, junto con "Judgement Before the Throne" y "Odysseus" (instrumental bien maja, setenterilla) y "Utopia", que conforman la trilogía final. Ceñidos a un estilo y a una forma determinada, determinadísima, de hacer las cosas, de proceder.

Thrash a lo Evile, basadísimo en los grandes de los ochenta, que, no obstante, muerde, araña y sirve, mal que nos pese a los thrashers más antiguos, para que algún pececito de nueva generación se acabe enganchando al género. Y, claro, de ahí salte a conocer el material de los amos, de los astros.

3 cuernos (altos) para Eradikator. Hijos bastardos de Slayer, Megadeth, Testament y Metallica, que quieren un pedazo del pastel que sus papis no quieren repartir con nadie.

Geniales, no creo que les vaya mal. Tienen buen sonido, las ideas claras y no son unos mindundis. Saben exprimir sus instrumentos. Pero me quedo con el Thrash de los melenosos ochentosos, el que cambió las cosas. No con el que las sigue.

Pat Cox: Voz y bajo
Andy MacNevin: Guitarra
Liam Priest: Guitarra
Jon MacNevin: Batería