Ensiferum - One Man Army

Enviado por Marcapasos el Lun, 23/02/2015 - 01:42
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1. March of War (1:32)
2. Axe of Judgement (4:33)
3. Heathen Horde (4:12)
4. One Man Army (4:25)
5. Burden of the Fallen (1:49)
6. Warrior Without a War (5:24)
7. Cry for the Earth Bounds (7:31)
8. Two of Spades (3:39)

-Heathen Throne, Part III-
9. My Ancestor's Blood (4:30)
10. Descendants, Defiance, Domination (11:20)

11. Neito Pohjolan (4:10)

*Bonus Tracks*

12. Rawhide (2:35)
13. Warmetal (2:54)
14. Candour and Lies (4:11)
15. Bonus Song (4:29)

¿Conocéis esa sensación cuando esperamos un disco de una banda cuyo último lanzamiento había resultado bastante flojo, y cuyo nuevo trabajo tiene toda la pinta de que la banda haya recapacitado y recuperado su gloria, aunque igualmente no te querías hacer demasiadas ilusiones, pero al final resulta ser un trabajo acojonante, recuperando así toda la fe en la banda?

Buah, burrada de párrafo la que me acabo de pegar. Y espero que me disculpen tal aberración, pero es que así es tal y cómo me he sentido al escuchar estos últimos cuatro días el álbum del que trata esta reseña. Y si tú, estimado lector, estás leyendo este humilde, aunque bienintencionado texto, seguramente ya conocías de antemano este esperado trabajo: “One Man Army”, de la banda de Folk/Viking Metal finlandesa Ensiferum.
Pero, ¿cuál es la razón del gozo que he ido sintiendo estos días? Parte de la respuesta la hallamos en “Unsung Heroes”, álbum lanzado por el grupo en 2012, hace tres años ya. ¿Disco malo? Ni lo más mínimo. ¿El problema? Una falta de energía impresionante, y un toque sinfónico a tope a lo Nightwish en algunas canciones que no me gustó un pelo (y eso que me considero fiel seguidor de la música que practican los chicos de Holopainen). A pesar de todo, disco disfrutable y muy, pero que muy correcto, eso antes que nada. Pero se esperaba mucho más para una banda como Ensiferum, los mismos luchadores devastadores que sólo supieron lanzar trallazo tras trallazo desde “Ensiferum” hasta “From Afar”. Pese a que siempre guardaré muy buenos temas y recuerdos de él, “Unsung Heroes” bajó el listón… y mucho.

No hace falta decir cuán grandes eran las expectativas mantenidas en este nuevo álbum de Ensiferum, sobre todo al escuchar algún que otro adelanto que daba a entender un regreso a la dureza y potencia de discos como “Iron”.
Y qué decir de la portada, muy diferente a todo lo visto en la obra pictórica de la discografía de Ensiferum, mostrando una cruenta batalla vikinga como la que más. Y, aunque en esta ocasión no sea el centro de dicha portada, en los fríos y oscuros cielos se sigue distinguiendo la figura del gran Väinämoinen, el Portador de la Espada.

Pero basta de cháchara, que ya va siendo hora de realizar el pequeño análisis que el disco merece.
¡Al lío!

Como es tradición en un LP de Ensiferum, comenzamos el viaje con una introducción, llevando ésta por título "March of War", y la melodía y el ambiente que mantiene nos mete de lleno en la escena que marca el título: una marcha, una procesión incesante hacia la guerra. Hacia la mitad, el ritmo coge energía y altura, hasta desembocar en un segundo (justito, no más) de silencio, tras lo cual, estallan las nubes de guerra con "Axe of Judgement", temazo de Death Metal BRUTAL, repleto de furia, sentido épico, melodías apasionadas, caña, momentazos corales… vamos, todo lo que podríamos esperar de una canción propia de Toivonen, Lindroos y compañía. ¿Eres de composiciones bestias y directas al grano a lo “Iron” o “Blood is the Price for Glory”? Sírvete, gozada asegurada.
Ensiferum sigue desempolvando sus mejores y añejas ambientaciones paganas con "Heathen Horde", otra canción que pondremos en buena posición gracias a su coral cuan más que melódico estribillo, rítmicos y armoniosos riffs y el clásico momento acústico folklórico (sello de identidad que deja la banda en múltiples canciones y que no podía faltar aquí). “Heathen Horde”, canción que cae en los próximos directos de calle.
¡Tema homónimo! "One Man Army" ofrece todo lo que cabría esperar de los Ensiferum más agresivos, veloces y épicos, muy al rollete “Iron”.

Nada como dos minutazos de belleza Folk acústica (que para algo son finlandeses, ¿no?). "Burden of the Fallen" me enamoró al instante con la dulzura de la guitarra acústica y el violín, así como el limpio y melódico (y triste) cántico de Toivonen. Pero esto no es más que el preámbulo para uno de los más grandes temas de este álbum (y uno de los que más me sorprendió a primera escucha), "Warrior Without a War", llegando a contener casi una infinidad de detalles, desde la plurimusicalidad y gran cantidad de melodías y arreglos instrumentales que muestra, variedad de voces, desde las más limpias hasta las más enfurecidas, así como ennoblecidos coros. Me encanta cómo los guturales de Petri Lindroos se acoplan tan a la perfección a la melodía principal, la cual llevo mucho tiempo sin poder quitármela de la cabeza. El resultado es incluso mágico... ¡Estos son mis Ensiferum!
Ahora bien, si tuviera que decir cuál es el tema más flojete del producto, elegiría al siguiente, "Cry for the Earth Bounds", canción a la que, pese a sobrarle bastantes minutos de metraje coral, sí que es un midtempo que, sin ser para nada malo, sí que suena apasionado y con movimiento, y, lo mejor de todo, gana muchísimo con cada escucha, muy necesarias, eso sí, para desentrañar todo lo que abarca dicho tema. Con sus pros y sus contras, merecedor de que lo aceptemos con los brazos abiertos. Y más que bienvenido es, huelga decirlo.

¡CAÑA Y METAL! "Two of Spades" tiene todo eso y mucho más, las guitarras y batería más enbravecidas de todo el compendio, con un estribillazo de Melodeath bestial. Y qué pedazo de instrumental, pintoresco y rocambolesco, curioso y adictivo (¿soy el único que ha recordado a Boney M al llegar el minuto 2:01? Otra pieza que no puede faltar, divertida y cojonudamente cañera.

A partir de este punto entramos en un momento del álbum muy importante, y es que da comienzo la continuación de la exitosa saga de “From Afar”, “Heathen Throne”, cuya tercera parte abarcará los siguientes dos tracks, empezando con "My Ancestor's Blood", pieza que se embiste de la más pausada y orgullosa dureza, con momentos más melódicos e hímnicos a lo largo de su recorrido. Sin darnos cuenta, pasamos al tema más largo del trabajo: "Descendants, Defiance, Domination", once heterogéneos y monstruosos minutos que, eso sí, lejos de ser un “Victory Song”, “Heathen Throne” o “The Longest Journey”, sí que alcanza su objetivo: una última gran aventura por vivir. Un plus: mil doscientas mil millones cuatrocientas cincuentaicinco mil ochocientas setentaicuatro veces superior a “Passion Proof Power”.

¡Uy! ¡Que la cosa no termina aquí! El disco cierra de forma definitiva con "Neito Pohjolan", cuya traducción del finés quiere decir “la dama del Norte” (Dios, ¡cómo adoro este título!). Y diré algo que puede sonar exagerado, pero que quepa en la mente de vuestra merced que nada más lejos de la verdad hay. Se trata de la canción más diferente y curiosa que jamás hayan compuesto los guerreros de Helsinki. Cantada por Netta Skog (ex–Turisas) totalmente en finlandés, se trata de un dulce y emotivo vals muy tradicional de Finlandia, algo así como un simbionte entre música sureña, danza folklórica y country. Un último tema que, pese a correr el riesgo de haber sido compuesta tal y como es, acaba saliendo ganando (en mi opinión), una melosa y diferente canción para acabar de degustar lo último de Ensiferum.

Decir que uno se puede viciar una y otra vez con “One Man Army” es decir poco. Musicalmente se trata de un trabajo muy elaborado, rico y diverso, con los temas preseleccionados y ordenados de manera intencionada e, incluso, inteligente, y con una duración muy correcta. No será el mejor disco de la banda (ni el segundo), pero sí que consigue ser lo suficientemente bueno como para devolvernos la fe (igualmente nunca perdida, tan sólo asustada) a los seguidores de estos guerreantes del Norte. Un trabajo al que me daría mucha pena no ver con cinco cuernos en el Portal (por el pedazo de regreso de los verdaderos Ensiferum), aunque sean bajos (MUY bajos). Así que me voy a dar un caprichito (más que de costumbre) y… eso.

“All heathen hearts,
Answer the call,
God of thunder bless our swords,
Our heathen horde,
Will never fall,
We are hungry for blood, steel and war!”

Markus Toivonen / Guitarra, voz
Sami Hinkka / Bajo, voz
Petri Lindroos / Voz, guitarra
Janne Parviainen / Batería
Emmi Silvennoinen / Teclado

*Invitados*

Netta Skog / Voz, acordeón en "Neito Pohjolan"
Miitri Aaltonen / Voz en "Candour and Lies"

Sello
Metal Blade Records