Edenkaiser - Doomsday Juggernaut

Enviado por Betrayer el Mié, 26/02/2014 - 00:01
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En los casi veintitrés años que llevo ya como metalhead, he conocido a toda serie de personajes pintorescos dentro de la flora y fauna del Metal. “Brutalmetaleros” de dos metros de alto por dos de ancho, gafapastas eruditos que enmascaran una auténtica bestia metálica tras un polo Lacoste, hasta el yonki de turno con voz desgarrada que se pasa el concierto tambaleándose de un lado para otro mientras pide papel de liar, para acabar tirado en un rincón sobre sus propios vómitos. Pero os puedo asegurar que jamás he conocido a alguien al cual la definición “True Metal Warrior” le haga tanta justicia.

Hablamos, como no, del alma mater de Edenkaiser, el colega Alfred Carmona, conocido aquí en el portal como Hawkmoon, campeón por goleada de reseñas (lo de Lucas Gordon es distinto). Un tío cuyo universo gira las veinticuatro horas del día sobre el epicentro del Metal. Come Metal, bebe Metal, suda Metal, caga Metal y hasta cuando sueña, lo hace creyendo que es un musculoso cimerio (Manowar forever), que lucha contra el mundo para conseguir rescatar a su amada Lianne (Northland en el portal y Sara en la vida real), de las garras del más infesto de los malvados.

Y todo aquel que lleva el Metal tan adentro, un día u otro acaba sacando a relucir todo lo acumulado en su interior. En ocasiones, uno necesita de ese último empujón para tirar adelante una empresa tan complicada como es, a día de hoy, intentar publicar un disco y que alguna discográfica se interese por él. Y Hawk ha encontrado dicho aliado en su pareja Lianne, la media naranja perfecta que aporta en su justa medida, los elementos que le faltan al otro. Un combo redondo, el yin y el yang, por no decir la noche y el día.

Por un lado tenemos a Hawk, un pasota de cuidado, un tipo que no conoce la palabra hipocresía, que suelta lo primero que le pasa por la cabeza sin importarle las consecuencias, a lo House, incluso un poco cafre en ocasiones, capaz incluso de mandar a tomar por culo literalmente a una leyenda del Death metal por demorarse en la grabación de unas líneas vocales (y no voy a decir el nombre), que aplica a rajatabla el criterio de “vive y deja vivir”, y con el que solo tienes dos opciones, o le caes bien o le caes mal, así de simple. Y por el otro tenemos a Lianne, una chavala que siempre tiene una sonrisa en la cara para regalar, un alma sensible, prometedora escritora de novela erótico-vampírica, y sobre todo una extraordinaria relaciones públicas. Los polos opuestos se atraen, y creo que ha sido gracias a dicho encuentro del destino que podemos disfrutar del disco de Edenkaiser.

Después de mucho batallar y mover cantidad de hilos, por fin sale a la luz su primer EP “Doomsday Juggernaut”, preludio de lo que a buen seguro será un LP completo de aquí unos meses. En él vamos a encontrar cuatro temas (más la intro del inicio), en poco más de diecisiete minutos, que navegan por las oscuras aguas del Black Metal infestadas por cierto hedor Thrash y una actitud agresiva e hiriente propia del sucio Punk. Todos los cortes andan envueltos en una atmósfera asfixiante y tenebrosa muy bien conseguida, gracias sobre todo a las breves pero acertadas intros que proceden a cada uno de los temas.

Celtic Frost, Venom, Bathory, por ahí andan los tiros, y te menciono a estas bandas en vez de Immortal, Emperor o Deströyer 666, porque el disco parece que esté grabado en los mismísimos años ochenta. Un Black Metal sucio, crudo, incluso “chatarrero” como me gusta llamarlo a mí, donde prima la energía, la visceralidad y la entrega, sobre la calidad técnica y el buen sonido. Y esta está siendo sin duda la clave para que pocos días después de su lanzamiento, el disco esté siendo tan bien aceptado por la comunidad metalera de todo el mundo. Y es que este tipo de metal mucho más “auténtico” y underground tiene muchísimos más seguidores de lo que parece.

Supongo que hasta cierto punto es una cuestión cíclica, una parte del público se ha acabado cansando de tanta sofisticación técnica y tantas sobreproducciones, y necesita volver a sentir en sus carnes la naturalidad y crudeza de la música hecha mucho más con el corazón que con la cabeza. Y que Hawk sea un pasota no quiere decir que sea tonto y viva en la inopia, para nada, y sabedor de que dicho movimiento atraviesa por un incipiente buen estado de forma, ha decidido apostar por él. El Metal, dentro de su carácter atemporal, también ha funcionado desde sus inicios de forma cíclica. Hubo un revival del Power Metal a finales de los noventa, ahora tenemos una nueva hornada de bandas que apuestan por el Thrash añejo (y posiblemente de aquí poco dicha tendencia toque a su fin), y quizás en breve comience un resurgir de aquel Black primigenio, ya que los que fueran principales puntales del género llevan varios años sin sacar material en condiciones. Y ahí es donde van a intentar colarse Hawk y los suyos.

¿Y que traen para convencernos? Un metal irreverente con rabia y cojones. Arrancando, previa introducción de negro cuervos revoloteando el cielo, con el que a mi juicio es el mejor tema del disco “Enter Mephisto”. Un corte donde los vibrantes riffs de Hawk se erigen como principales protagonistas, con Lianne desgañitándose desde la primera palabra y con la inestimable ayuda en las voces del ex bajista y vocalista de la banda de Black noruega Zyklon “Secthdamon”, que aporta un contrapunto muy interesante al rasgado shriek de Lianne. Continuamos adelante con un poderoso trueno y la posterior lluvia de rigor, para dar la lentrada a “Inner Kingdom”, tema muy oscuro e intenso, donde Striker se muestra algo más cómodo con las baquetas que en el corte anterior y Lianne grita hasta decir basta. El interludio acústico pasado el minuto de tema, acompañado por sonidos de tormenta de fondo, ayudan a darle al tema ese sabor tan lóbrego y deprimente.

Seguimos con “A Jewel in my Skull”, tema más asesino y directo que el anterior, donde priman los blast beat y con el que entra en acción la faceta más Thrash/Punk de la banda. Solo será a modo de calentamiento, pues donde realmente vemos la versión más Speed “Motorheadiana” de la banda es en el tema cierre “Kill for the Crown”, un tema energético ideal para cerrar los shows partiendo alguna que otra cabeza.

“Doomsday Juggernaut” es un buen disco debut, aunque obviamente tiene sus carencias. La producción es mejorable, pues pese a que el sonido “sucio” le otorga un aura true al disco, la producción es excesivamente pobre, llegando a ser casi imposible distinguir el bombo de la batería y notando que los riffs de Hawk merecen una distorsión algo más potente. La originalidad abunda por su ausencia, todo lo escuchado en él se ha escrito ya hace décadas. Y también se echa en falta algún solo para acabar de redondear los temas. Ahora bien, ¿queréis que os diga cual es realmente el punto fuerte de este disco?, pues que es viciante. Que pese a sus carencias, propias de un primer lanzamiento con escasa inversión económica, tiene una cosa que no se compra con dinero, feeling, gancho, llámalo como quieras.

Sabéis que por norma suelo traeros bandas de un nivel técnico abrumador, pero en más de una ocasión dichas formaciones tienen muchos problemas para generar temas que realmente se te queden en la sesera. Mucho virtuosismo, mucha calidad, mucha producción, pero la música no puede funcionar a modo de robot, la música necesita de alma y espíritu, y como dice un buen colega mío “la música tiene que salir de dentro, si no, no vale, porque a mí no me llega”. Y este disco tiene tan codiciada virtud, y ese es para mí su principal aval y la fuerza sobre la que tiene que girar Edenkaiser para crecer en un futuro inmediato.

Lo tienen a tocar de la mano, los aspectos técnicos mencionados siempre son mejorables con una moderada inversión económica, los aspectos musicales a corregir también son plausibles dedicando más horas a practicar o haciendo algún fichaje de calidad. Pero el componer temas que sigan en tu cabeza cuando te levantas de buena mañana, se tiene que llevar dentro. Colega Hawk, tienes el don, agarra fuerte a tu voceras e id a por todas, aquí, en Noruega o en Tegucigalpa, pero piensa que hay trenes que solo pasan una vez en la vida, y este es vuestro momento, vuestra ilusión, y por qué no vuestro futuro. Yo por mi parte siempre intentaré echaros una mano desde el teclado, un saludo pareja, lo habéis conseguido.

Siendo objetivo, dos cuernos, pero hoy toca echar mano de la frase de mi nick, así que tres cuernos y a callar.

Vherveroth: Bajo
Striker: Batería
Häwkmoon: Guitarra
Lianne: Voz

Sello
Self-released/independent