Dream Theater - Live at the Marquee

Enviado por TenzaZangetsu el Lun, 13/01/2014 - 02:16
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Hablar de Dream Theater en 1993 es hablar de una de las bandas más exitosas de ese año. Su nuevo álbum por entonces, el sublime y celestial Images & Words, había resultado ser un éxito tanto a nivel artístico como comercial, llevando a la banda a niveles impensados de fama. Pull Me Under, canción que jugaría una suerte de Cielo e Infierno en la historia de la banda, en esa época no podía haber sido más dulce para la banda. Tocada todo el tiempo en la radio y en la MTV, la banda disfrutaba después de un comienzo tumultuoso y acomplejado para su debut (pero, ¿acaso es fácil para algún artista que está empezando?) con la algarabía del público por donde que tocaran.

La banda, liderada por John Petrucci y Mike Portnoy, no dormía en los laureles y sabían que una era tan prolífica de la banda en diferentes niveles debía ser documentada con un directo de antología. Sólo que con Dream Theater, tienes dos por el precio de uno (bueno, no en realidad; porque los tienes que pagar por separado pero ustedes entienden a lo que me refiero). Además de Live At The Marquee, tienes el genial video Images & Words: Live In Tokyo, donde la banda deleita a los nipones. Ahora, era turno de un álbum en vivo y en tierras inglesas.

Sé que lo ven a las primeras de cambio y piensan que es un poco decepcionante, puesto que sólo hay seis temas. Lo reconozco, eso baja un poco su valor (está bien, mucho) en comparación a monolitos como el hirviente e imaginativo Once In A LIVEtime, el épico y perfecto Live Scenes From New York (La perfección hecha directo), el duro y metalero Live At Budokan, el entrañable y circular Score, el crudo Chaos In Motion o el clave y dramático Live At Luna Park. Muchos conciertos y todos de gran factura. Éste pobre directo no la veía fácil pero estos seis temitas son tocados con mucha garra y profesionalismo, sin fallar en una nota y con un set que gana enteros en vivo. Pueden ser algo largos para el que no está acostumbrando a las acrobacias del Metal Progresivo pero tienen su deje melódico y son muy “user friendly”, si usamos esa apropiada frase de la lengua de Tolkien.

Y más si la banda comienza atacándote con una obra maestra como Metropolis para empezar este directo. No si éste fue todo el concierto o si empezaron con esta canción pero me parece una forma estupenda de comenzar. Empezar con esta joya son palabras mayores y la agrupación lo entiende. Tienes a Portnoy golpeando su set con precisión y furor, Petrucci desplegando riffs memorables, Moore con un solo calculador y preciso, Myung haciendo su clásico solo en el bajo y LaBrie dejándose el alma en cada línea. Realmente, esta versión es casi idéntica a la de estudio pero gana algo de musculo en vivo y James alcanza notas más altas en ciertos puntos. Un inicio soberbio que puede dejar atónito a cualquiera.

Regresamos a la era ochentera de la banda con A Fortune In Lies, un trallazo metalero como pocos. La producción ayuda a que escuchemos lo bueno que es este tema cuando la misma ayuda y con un cantante con mejor manejo de su voz como LaBrie en lugar de Dominici (lo digo sin desmeritar el trabajo de Charlie en el excelso debut). En la parte de exhibicionismo de Portnoy, la batería suena matadora y si no te da dolor de cabeza, es que eres de acero. Finalmente, quiero resaltar la voz agresiva de LaBrie en el tema y cómo maniobra el estribillo a su gusto.

Bombay Vindaloo es una improvisación de los instrumentistas que, según declaraciones de la banda, no deseaban que estuviera en el directo. Francamente, a pesar de ser un aficionado de sus instrumentales, esta es más un ejercicio para que Petrucci practique con su guitarra y toque diferentes estilos. No es mala, en absoluto. Pero es más disfrutable para el aspirante a guitarrista que para el oyente promedio como un servidor y la gran mayoría de los lectores.

Kevin Moore nos ofrece una melodía agradable y apasionada de teclado, que desemboca en Surrounded. LaBrie se encuentra en su área, como Ronaldo (el brasileño) en el área rival. Nació para cantar en estas tesituras tan plácidas y cuasi románticas que te llegan al alma. El tema va ganando intensidad pero siempre de manera muy melodía y con ciertos teclados sinfónicos en los teclados de Moore. El final es celestial y emocionante, con un LaBrie que entona con un deje que no se le puede criticar. Pueden decir que no es el mejor vocalista de nuestro credo o que su puesta en escena no es la mejor pero no pueden negar su sacrificio en el escenario y cómo se deja el alma en cada canción con sus dotes de gran interprete.

Cabe mencionar que la versión publicada para los japoneses incluye Another Day en lugar de Surrounded. No hay mucho que decir, puesto que es ejecutada magistralmente y con el canadiense cómodo en temas de esta naturaleza. Una balada tranquila y placida que apacigua un poco los ánimos previos a la recta final. Gran solo de Petrucci; rara vez se le escucha soltando solos de ésta pasión y melodía.

Another Hand – The Killing Hand es una extensión del tema de When Dream And Day Unite, resultando en un producto mucho más ambicioso y completo, debo decir. Fácilmente podría haber sido grabada para un single o algo así y habría sido una gran mejoría en todos los sentidos. La canción ya de por si era excelente y aquí alcanza su máximo potencial en éste directo. La banda suena incluso mejor que en estudio y LaBrie, una vez más, supera con creces a Dominici, a mi parecer. Es uno de los puntos más altos del concierto, si me lo preguntan. Temazo.

Como mencioné al inicio de la reseña, la banda alcanzó el cenit de su popularidad con el single Pull Me Under y obviamente la banda (y la discográfica) no iban a desperdiciar la oportunidad de aprovecharse del primer tema de Images & Words. La ejecución es magistral y no hay ninguna queja por parte de un servidor. Vocales muy metaleras de LaBrie y el estribillo es entonado en todo su esplendor hímnico. Es un temazo pero en mi lista de canciones predilectas de Dream Theater estaría en la mitad de la tabla, tal vez peleando por competición europea. En fin, el concierto termina y sabemos que hemos vivido una fenomenal demostración de talento.

El concierto es soberbio, las canciones increíbles y la banda lo da todo. El único problema es que es muy CORTO. Podría ser más un EP que un directo completo. Y más si consideramos que tienen una improvisación (Bombay Vindaloo) cuando pudieron agregar otro tema como Learning To Live o Take The Time. Eso le hace perder fuelle contra los demás álbumes en vivo de la banda.

Tres cuernos (casi cuatro) para un directo especial, hecho por una banda de soñadores. Aunque estaban a punto de Despertar. Pero esa es otra historia.

• James LaBrie – Vocales
• John Petrucci – Guitarras
• John Myung – Bajo
• Mike Portnoy – Batería
• Kevin Moore – Teclados

Sello
Atco Records