Djevel - Tanker Som Rir Natten

Enviado por Mendoza M. el Dom, 23/05/2021 - 06:55
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1. Englene som falt ned i min seng, skal jeg sette fri med brukne vinger og torneglorier
2. Maanen skal være mine øine, den skinnende stierne mine ben, og her skal jeg vandre til evig tid
3. En krone for et øie som ser alt, tusind torner for en sønn som var alt
4. Tanker som rir natten
5. Naar maanen formørker solen i en dødelig dans, ber jeg moder jord opp til en siste vals
6. Vinger som tok oss over en brennende himmel, vinger som tok oss hjem

Álbum completo

Desde su fundación en el 2006 por el guitarrista Trond Ciekals, Djevel ha sido una de las bandas más importantes y representativas de la escena noruega. Su propuesta, repleta de guiños a Bathory, Darkthrone, Satyricon y Ulver, ha presentado un enriquecimiento progresivo a lo largo de siete trabajos de estudio. El más reciente es el aquí reseñado "Tanker Som Rir Natten" ("Pensamientos que cabalgan la noche"), publicado vía Aftermath en la que ha sido una de las mayores revelaciones del año en curso.

Djevel afrontaba este álbum con cierto dramatismo a su alrededor. Con un Mannevond que dejaba el grupo después del glorioso "Ormer Til Armer, Maane Til Hode" (2019), Cielkals, quien siempre ha acarreado la responsabilidad creativa del grupo, se dispone a componer la que sea muy posiblemente su obra maestra. En la batería se mantiene un rostro conocido como Faust. Y para hacerse cargo de las voces se ha reclutado al señor Kvitrim, también conocido como Azazil e integrante de Mare, Vemod, Black Majesty, entre otros.

Este disco que nos ocupa podría ser el resumen perfecto de treinta años de cultura musical. Una mezcla de influencias de la vieja escuela, encapsuladas en una composición agraciada que empuja al conjunto hacia una nueva dimensión. He aquí un autentico derroche de calidad interpretativa que impacta tanto por su frialdad como por su belleza. Con una producción agria, que concede bondades las justas, los instrumentos se compenetran en una bacanal sumida en la penumbra más absoluta. El resultado es un álbum estremecedor. Una reivindicación de cómo entender el estilo noruego a la vez que se le rinde tributo a las antiguas tradiciones paganas.

Son muchos detalles los que engrandecen este trabajo. Quizás, el más evidente sea el plus que aporta Kvitrim y su poderoso rango vocal. Con este fichaje se materializa la unión de dos mundos; el empalme absoluto entre Djevel y Mare, saludadas como dos de las mejores agrupaciones de Noruega en los años recientes. Y es que Kvitrim, alumno aventajado de la escuela Attila Csihar, es un tipo que delante del micrófono te garantiza una amplia baraja de recursos. El estremecedor shriek de Mannevond (y anteriormente de Erlend Hjelvik) es reemplazado por un cántico ceremonial y pavoroso. Una voz que se impone sobre los instrumentos con una fuerza desgarradora, surcando momentos de absoluto éxtasis. Un viaje a través de los bosques nórdicos, deshojando ecos y recitaciones con una personalidad apabullante que nos embarcan a otra época.

Musicalmente hablando, "Tanker Som Rir Natten" recupera ese Black Metal melancólico e hipnótico que trabajaron en obras como el "Norkse Ritualer" (2016) y el "Blant Svarte Graner" (2018) y lo catapulta a nuevas cotas de calidad. Ciekals se despacha con algunos de los mejores riffs de su carrera y abandona un poco el cacharrerismo despiadado de su anterior placa en pro de estructuras más atmosféricas, abundantes en pasajes a medio tiempo y con tramos colmados de melodía y épica. Existe un leve influjo folk en las secciones apaciguadas, cuando no interpretadas a acústica desnuda. Todo yace sostenido por un Faust magistral al que parece bastarle con su experiencia. Y es que el ex-Emperor redondea una ejecución muy completa, demostrando que no hace falta incurrir en la velocidad terminal para sonar contundente y categórico.

El grupo da un paso adelante e hila un concepto espiritual y ritualista que encontrará su reflejo en la música. Partiendo desde ese siseo marca de la casa, Djevel entrelaza 57 minutos en seis canciones monumentales, interpretadas con un estilo realmente versátil que se clava hondo en los sentidos. Frío y brutal, "Tanker Som Rir Natten" se erige con una parsimonia descarada, refinada y elegante. Las secciones atmosféricas, melódicas y de caña general se enroscan con naturalidad y transmiten una opulencia compositiva que me hiela la piel. Ecos del abismo, lamentos a luz de luna y la añoranza de tiempos pasados nos sitúan en la trama de un álbum apasionante y abrumador que entremezcla secciones de Black tradicional con pasajes de preciosa delicadeza.

El conjunto es sólido y destila una frialdad perenne que desemboca en buen puerto. Hay teclados sutiles que esporádicamente se dejan escuchar para acentuar los momentos de mayor carga dramática, potenciando el valor atmosférico del disco. A su vez, la sutileza de ciertos pasajes acústicos, elemento típico en Djevel, jugarán un papel fundamental en este arte negro que no pretende ocultar sus reminiscencias clásicas. En los cuantiosos trechos a medio tiempo brillan las corpulentas líneas de bajo, integradas con esmero a la majestuosidad que se desenvuelve tras de sí. Todos los matices son perfectamente perceptibles a primera escucha, lo cual hace que el trabajo carezca de tramos prescindibles. En cada instante se podrá apreciar la brillantez instrumental con la que el trío nos escupe la cara. Todo yace coronado por el vasto abanico de registros de un Kvitrim que parece emerger desde lo más profundo del bosque. Sumado a los aportes vocales de Ciekals, se erigen cánticos de opresiva malicia que se desploman en los brazos de la melancolía. Siempre con un alarmante halo de oscuridad que acecha de cerca, rematado por evocadoras guitarras que se cruzan constantemente.

"Tanker Som Rir Natten" me transmite muchas cosas. Desasosiego, fascinación, pesadumbre, un retrato de pequeños paisajes invernales convertido en música. Las canciones son portadoras de una inusitada elegancia, destacando tanto por su naturalidad en composición como por su inmensidad melódica. Mostrando una cara totalmente distinta a la de su anterior trabajo, Djevel encesta un golpe de autoridad que los vuelven a alzar por encima de la media general. He aquí una obra que ha sabido cómo arrancarme un par de lágrimas, lo confieso. En mi opinión esto es Black Metal de altísima manufactura, elaborado con sentimiento y que presume ser heredero directo de la más pura esencia del estilo sin caer en tópicos obscenos. Un álbum con la belleza de un plenilunio y con la intensidad de un mar embravecido. Cinco cuernos.

Kvitrim: Voz, bajo
T. Ciekals: Guitarra, voz limpia, coros
Faust: Batería

Sello
Aftermath Music