Dimmu Borgir - Enthrone Darkness Triumphant

Enviado por Hammer el Sáb, 26/09/2009 - 18:34
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Se ha mencionado innumerables ocasiones que al ocurrir el “pequeño incidente de Varg y Euronymous” la escena black metalera noruega quedo estancada. Incluso yo muchas veces lo mencioné, pero siempre caigo en cuenta del error que cometí al decir que el black post-inner circle es malo. Lo que sí es totalmente cierto, es que las raíces puras del Black Metal ya no eran las mismas y que discretamente empezaban a mezclarse con otros géneros mucho más melódicos y armónicos que el Black que estaban acostumbrados los metaleros escandinavos. Pero no había razón para alarmarse, no hay nada de malo en “afinar” un poco el Black (mientras no se transforme en Dark Pop todo esta bien). Ahora el Black Metal sufría una evolución, estaba cambiando para volverse más técnico y por eso; mas elegante.

De esta manera y siguiendo cuidadosamente el legado de bandas como Emperor y Enslaved; se abren paso caminos llenos de melodía y elegancia, así llegan al ruedo los que son para mi uno de los grupos de músicos con más técnica y habilidad en toda la escena noruega (con el permiso de los dioses Emperor, por supuesto): Dimmu Borgir.

Tras editar numerosas publicaciones (dos demos, dos EPs y dos trabajos de larga duración), en los que se encuentran sus dos primeros discos For All Tid y Stormblåst. Sale a la venta a finales de mayo de 1997 el que es para mí el mejor trabajo de toda la carrera de esta banda noruega. Este trabajo es prácticamente una evolución de los primeros trabajos de la banda (que no son malos, sino todo lo contrario), ahora son más rápidos, más técnicos y por supuesto, mucho más elegantes que antes. Aunque el sonido de los Dimmu se hizo un poco más comercial, también se volvieron más brutales, y a pesar de que las letras del disco eran las primeras escritas en ingles, todas tenían excelentes pasajes liricos que también se encontraban en los anteriores trabajos de la banda (eso si, mas de uno echó de menos las épicas letras en noruego que se cultivaron en los primeros años de la banda).

Enthroned Darkness Triumphant carga con una perfecta producción, la mejor de la banda hasta ese momento, que hace resaltar cada instrumento, para que nada se pierda al momento de devorarse sin piedad el estupendo disco que es. La producción del disco podía tomarse como todo, menos como un chiste, es por eso que Peter Tägtgren se ocupa de esta cuidadosa labor. El Sr. Tägtgren ya tenia reconocimiento por esas épocas, al ser el miembro fundador de la banda de Death Metal sueco Hypocrisy, y también por ser el productor de otros discos tan renombrados e influyentes en la escena escandinava como lo es The Secrets of the Black Arts de sus compatriotas Dark Funeral. Al parecer el trabajo de Peter en Enthroned Darkness Triumphant fue tan sobresaliente que la banda noruega siguió considerándolo para la producción de algunos de sus siguientes trabajos musicales.

Pero muchos se preguntaran ¿Qué tipo de músicos eran los Dimmu Borgir en 1997?, la respuesta es sencilla; Dimmu Borgir contaba en sus filas con perfectos compositores, perfectos músicos, y perfectos blackers, unas bestias en el escenario (en el buen sentido, claro está). Y nada menos podíamos esperar de “estas gentes”, que por allá a mediados de los noventas publicaron uno de los mejores discos de la escena. Para el que tenga conocimiento simplemente tiene que escuchar los berridos de Shagrath, los riffs de Silenoz, los inmensos pasajes en el bajo de Nagash, los perfectos ritmos de los tambores de Tjodalv y por supuesto; las lunáticas melodías que hacia Stian Aarstad en sus teclados (cómo me alucinan esas melodías, joder).

Y es que un excelente disco debe iniciar con una excelente canción (si, como Left Hand Path), esa canción es Mourning Palace, toda una obra maestra y el reflejo inminente del Black Metal Sinfónico en todo su esplendor. Una canción tan poderosa y pecaminosa como su mismo nombre. Su ritmo pausado pero tétrico es parte del legado mágico que Dimmu Borgir tiene en este trabajo musical.

Son unos macabros pero sobrios sintetizadores lo que introducen la canción, escoltados por las tormentosas guitarras y la batería de Tjodalv. A todo esto le sigue la primera aparición de Shagrath en el disco, grito que desencadena unos pesados riffs acompañados del calmado y técnico ritmo en la batería de Tjodalv. Tras los versos de Shagrath, se hace notorio el trabajo de Aarstad en los teclados, inundando la canción en una armonía oscura y suculenta. Para después dar cabida a un caótico coro, en el que los gritos de las almas pecadoras parecen escucharse desde aquel funerario palacio. Los riffs siguen su curso hasta acelerar por etapas la canción; pero es en el riff que escuchamos hacia la mitad del minuto tres; donde nuestras mentes se funden en la más oscura pena. Desde aquí todo es un caos de melodías, rápido como el viento y poderoso como la tormenta. No puedo más que decir que esta es una de mis canciones preferidas de los Dimmu (tal vez la mejor).

Unos coros sepulcrales sirven de introducción a las guitarras de Spellbound (by the Devil), que llega con propiedad y fuerza, los perfectos riffs de Silenoz y Shagrath no pueden nunca decepcionarnos, llenos de guiños al thrash metal más cañero. Los teclados cobran protagonismo entre los berridos de Shagrath para conseguir pasajes realmente estremecedores. El intermedio sorpresivo protagonizado por Aarstad es un buen augurio de lo épico que es este álbum. Y como si de un buen himno se tratara, hacia el final de la canción se nos regala un humilde pero trascendental solo de guitarra, sinceramente una muy buena composición.

Sin más demora, llega con mucha fuerza In Death's Embrace, todo un abrazo mortal; el doble bombo de Tjodalv y las frías guitarras de Silenoz sorprenden desde la primera escucha. Tambien son de mucho rescate los perfectos pasajes en los teclados de Aarstad, que parecen emanar un bello e hipnótico hechizo. Para el momento que llegan las voces de Shagrath, ya estamos listos para disfrutar totalmente la composición bastante melódica de la canción. Los perfectos cortes a lo largo de la canción son muestras de calidad y sin duda para los fanáticos del virtuosismo en el metal extremo no dejaran de escuchar. Tampoco se pueden ignorar los ritmos de Tjodalv, sencillamente son brutales, esos juegos de caja y doble bombo son memorables en todo momento. Y por supuesto, casi al final de la canción se libera un buen solo a dos guitarras que prácticamente cierra con broche de oro una excelente composición.

Como si se tratara de algún templo en honor a algún dios nórdico; se escuchan unos escalofriantes coros que acompañan el inicio de Relinquishment Of Spirit And Flesh. Esta es una de las canciones más cañeras del álbum, que sin duda recuerda al Black Metal que practicaban las bandas del Inner Circle. Es imposible no pensar en Emperor después de escuchar este tema (y ojo, que comparar una banda con Emperor son palabras mayores), los cortes esta vez son algo más técnicos y agresivos, la velocidad es moderada pero brutal y los teclados esta vez tienen un protagonismo mucho menor que en otros temas, es si duda este aspecto lo que hace que esta canción se prácticamente un tema de Black Metal puro. Es perfecto el intermedio de la canción, muy frio y enigmático con esas oscuras voces que vomita Shagrath. Pero lo mejor de la canción se libera desde el minuto 4, la caña y la rapidez son protagonistas hasta llegar al seco final de la tema.

The Night Masquerade surge de nuevo con furia y contundencia pero de nuevo con esa armonía inconfundible de los teclados te Stian Aarstad. Este tema es al pare4cer una obra para descansar de la tralla maligna del anterior tema. Pero a falta de velocidad absoluta, están las armonías perfectas del tema, que sin duda me recuerda mucho a los primeros trabajos de la banda (contundencia y furia sin necesidad de tener velocidades ultrasónicas). Aun así, ya en el climax del tema, Tjodalv hace gala de sus blast beats que hacen de alfombra roja para una voz femenina que reclama sexo, lujuria y sodomía hacia su maestro, la bestia. Al escuchar voces femeninas en una canción como esta, se me hace imposible no recordar a Cradle of Filth, saludos a ellos, que Dios los Bendiga jeje.

La sexta pista del álbum es uno de los platos fuertes del disco, Tormentor of Christian Souls es totalmente lo que dice su titulo; es sencillamente un Atormentador de Almas Cristianas, y también será un tormento para oídos no entrenados porque es caña pura, si si caña melódica, pero caña al fin y al cabo. Al inicio del minuto uno (después del arrebatado inicio) se libera uno de esos tantos excelentes riffs que ejecuta Silenoz junto a Shagrath. Ese riff acompañado de las poderosas voces de Shagrath es sin duda una composición totalmente bestial. Después de un pequeño pasaje en los teclados, Tjodalv arremete con fiereza sus dos bombos, pasaje que acompañan unas voces sobrias.Posterior a esta sección es el momento de desatar el mal y la crueldad; los pasajes veloces en guitarras y batería son los protagonistas, y para ya casi cerrar la canción se ejecutan melodías en las guitarras (unas escalas muy acertadas), para cerrar la canción nada mejor que un buen sintetizador y un perfecto doble bombo.

Como siempre, después de la caña viene un poco de calma. De esta forma hace su poderosa entrada una de las canciones mas brutales y sobrias de los Dimmu; Entrance. Esta es la primera canción que escuché de ellos y sin duda me enganchó con fuerza a este oscuro universo del Black Metal Sinfónico.

Para abrir la canción, nada mejor que una buena batería (algo tribal, pero genial), acompañada de unas duras guitarras y unos coros sintetizados de fondo. Esta corta sección es el inicio de los primeros versos, que no puedo ignorarlos, porque fueron los primeros berridos que escuche de Shagrath:

“Soul on departure six six six
Onward into another existence
A trip far beyond all pleasant dreams
A voyage through desolation sights”

La canción lleva casi en su totalidad un ritmo lento y diría que un poco Doom, pero no me disgusta en nada, porque las guitarras (el bajo suena de puta madre también) y los teclados llevan melodías totalmente excitantes pero brutales al mismo tiempo. Hacia el final se acelera un poco el tempo pero nada parecido a la siguiente pista.

Master of Disharmony es la octava pista del álbum, gran velocidad y furia se presentan en este tema, totalmente cañero y portador de riffs totalmente acojonantes. No hay como describir esta canción que también me recuerda a las composiciones del Black Puro, ya que de nuevo, los sintetizadores no son tan marcados como en otras composiciones. Las voces de Shagrath son agonizantes (pero no al igual que Attila) y suenan perfectamente acoplados a los chillidos en las guitarras y el oscuro y prudente bajo de Nagash.

Prudence's Fall es otra joya cañera que posee este épico trabajo discográfico escandinavo. Su inicio refleja caña pura y posteriormente se transforma en una sucesión de riffs muy buena, esta sección se detiene por un buen sintetizador que implementa el orden a la canción. Siempre pesada, es una canción que acelera el ritmo cardiaco por sus acelerados ritmos y sus prudentes y brutales cortes. De nuevo Tjodalv hace gala de su doble bombo, y por supuesto Silenoz y compañía ejecutan riffs totalmente rabiosos. Después de la mitad, la canción baja de tempo y se transforma en una melodía sobria y lenta, perfecta para degustarla en cualquier momento de una noche oscura.

A Succubus In Rapture es la que sería la última canción del disco, así que si nos preguntamos; ¿A Succubus in Rapture es la última canción de Enthrone Darkness Triumphant?, la respuesta es un contundente; SI y NO. Pero entonces ¿Qué coño sucede?, la respuesta a esta pregunta es aun más sencilla, lo que pasa es que A Succubus in Rapture era la última pista del álbum, ya que Raabjørn Speiler Draugheimens Skodde estaba prevista para ser un bonus track junto a un par de canciones más, pero por alguna extraña razón esta ultima (Raabjørn…..) salió en todas las ediciones del CD.

En fin, A Succubus in Rapture es tal vez la pista más calmada del álbum, muy progresiva y melódica y perfecta para cerrar un álbum, pero tengo que decir que prefiero mil veces Raabjørn.

De este modo, la última pista es Raabjørn Speiler Draugheimens Skodde (la única pista del álbum escrita en noruego), toda una melodía, es una obra maestra del Black post-Inner Circle y es uno de los temas que no se pueden ignorar. Debo decir que este tema originalmente pertenecía al primer disco de los Dimmu (For All Tid, de 1994) pero el tema que escuchamos aquí es una versión re grabada. Inicia con unos teclados y guitarras limpias que enamoran desde los inicios, la calma dura poco y sin mucho preámbulo las guitarras machaconas y fuertes hacen su aparición. Rescato sin duda las voces de Shagrath (que para mi, estaban en su mejor momento, antes de que las arreglaran en estudio y les adicionaran efectos innecesarios) y los poderosísimos riffs.

Así es como termina uno de los mejores trabajos de metal extremo que he tenido el gusto de escuchar, no hay forma de comparar este trabajo con nada parecido en la escena escandinava. Le doy cinco cuernos, porque estoy convencido que es el mejor disco de Dimmu Borgir y por supuesto, es uno de los mejores trabajos de Black Metal en general. Aunque no tengo la menor duda que los primeros trabajos son geniales, este los supera, y prefiero no hablar de los trabajos posteriores a este; que no pienso que sean malos, pero ya no tienen la magia que posee Enthrone Darkness Triumphant.

Shagrath: Voces y Guitarras
Erkekjetter Silenoz: Guitarras
Stian Aarstad: Teclados
Nagash: Bajo
Tjodalv: Batería

Sello
Nuclear Blast