Cirith Ungol - Frost And Fire

Enviado por stalker213 el Mar, 07/10/2008 - 23:25
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1. Frost and Fire
2. I'm Alive
3. A Little Fire
4. What Does It Take
5. Edge of a Knife
6. Better Off Dead
7. Maybe That's Why

No hace mucho, comentábamos por estos lares acerca de una de las viejas glorias del panorama Metal norteamericano de principios de la década de los ochenta; Los míticos Cirith Ungol, y más en particular, ahondábamos en su último y desafortunado trabajo, 'Paradise Lost' del '91. Un buen disco, qué duda cabe, pero maldito por el infortunio y las malas vibraciones de una banda que se hallaba ya en sus estertores y herida de muerte, sin el concurso de sus mayores compositores.

Hoy, por contra, nos acercaremos al primero de sus álbumes, el antiquísimo y revolucionario 'Frost & Fire' editado por el enigmático sello Liquid Flames Records hace justo 28 años, y por tanto, justo cuando la banda marchaba en plena forma, llena de vitalidad y armada hasta los dientes, con Jerry Fogle (RIP) y Michael Flint como primeros espadas, a petar de energía, ideas frescas y ganas de hacer algo diferente.

Antes que nada, vamos a volver a situarnos en el espacio (Ventura California, US) y el tiempo (1980!!!). Como podéis ver, nos hallamos en un momento en el cual comienzan las carreras (a nivel contractual) de muchas bandas que hoy están consideradas como las más enormes e influyentes de la escena; Iron Maiden o Accept, ahí es nada..
Mientras, otras ya plenamente consagradas, gozan de su mayor momento de popularidad, divisando todo y a todos desde el punto más alto de la cresta de la ola; Black Sabbath, que acaban de reclutar al pequeño Dio, y Judas Priest, vuelven a dar una vuelta de tuerca a las reglas del juego con 'Heaven & Hell' y 'British Steel' respectivamente, y a todo esto, Scorpions que siguen a lo suyo, que es escribir discos enormes y con la pétrea solidez de un descomunal monolito de piedra; añadiendo el versátil 'Animal Magnetism' a su envidiable galería de joyas.

En medio de todo este maremoto de idas, venidas y vientos de cambio, en los Estados Unidos la cosa todavía no parece arrancar del todo. Como decía, estamos en 1980 y mientras los auto-proclamados reyes del Metal, ni tan siquiera han asomado las narices, otra banda con bastantes más tablas y la lengua menos larga, se pone el mono de faena y empieza a forjar su pequeña leyenda con este primer trabajo 'Frost And Fire'.

Desde el primer segundo en que uno escucha a estos californianos, una extraña sensación se apodera del oyente, siendo esa primera impresión algo parecido al siguiente pensamiento:

"Esto suena un poco cutre... o simplemente soy yo?"

Desafortunadamente, tengo que constatar que más gente de la que debiera se queda definitivamente con esta sensación, y ciertamente es una lástima, porque esta banda y sus cuatro discos son dignos de una cerrada ovación y el respeto de todos los aficionados al género. Realmente es así y es una pena, ya que en la gran mayoría de fuentes de consulta, más o menos serias, constataréis como la opinión general resume el sonido y el estilo de la banda como algo soso, extraño o poco inspirado, pero a esos mismos que echan el esfuerzo de los de Ventura por los suelos, los desafío a encontrar una banda más original y con las mismas ganas de Cirith Ungol por construir su propio camino.

Es bastante cierto que la producción de sus trabajos raya prácticamente en el amateurismo, pero eso nunca debe ser un impedimento para valorar el talento y el potencial de una banda. Lógicamente cuando no hay medios ni amiguetes poderosos, la ilusión y la imaginación van al poder y absolutamente nadie, debe ni puede censurar a Cirith Ungol por ello.

Desde el primer corte 'Frost And Fire' la banda se muestra, como dicen los ingleses 'at the top of their game'. Cierto que el disco podría haber sonado infinitamente mejor, cierto que ninguno de sus componentes destaca precisamente por ser un virtuoso con su instrumento, y cierto también que este plástico no es equiparable a 'Iron Maiden' (¿qué lo es?) del mismo año, pero en cambio, es innegable la frescura y la originalidad de este trabajo, así como la opresiva oscuridad de sus letras (entonces no tan tópicas)y sobretodo de los inquietantes ritmos y los medios tiempos cavernosos, elaborados por Fogle y Flint (F&F).

'I'm Alive' es otro clásico de la banda y cual montaña rusa, nos hace subir y descender igualmente a velocidades 'moderadamente' aceleradas (Hey! 1980, vale?) y reducir a otras, prácticamente colindantes con el todavía indefinido género del Doom Metal. Cierto que el riffage de Fogle & Lindstrom, suena humilde y algo desaliñado, pero sencillamente es imposible negar la clase y la inventiva, especialmente en el caso del primero; Mucha clase y un enorme, aunque modesto, legado el que dejo el desaparecido Fogle al Heavy Metal.

'A Little Fire' es otro tema que a primera escucha, suena bastante pobre y hasta ridículo, pero con tiempo, paciencia y diversas escuchas, uno llega a engancharse sin saber exactamente cómo. Excelentes las telarañas que entretejen lentamente entre el bajo del inmenso Michael Flint y las dos guitarras. Además, ni se nos ocurra pasar por alto, el buen hacer del entrañable Robert Garven (que siempre ha estado ahí!) y la inconfundible voz del carismático Tim Baker. Y bien... aquí se abre otro debate estúpido...

En realidad es muy fácil; A quién no le guste la voz de Baker... pues que mire hacia otro lado, o sencillamente que se tape los oídos. Desde luego, el hombre no alcanza ni en sus mejores sueños, la altura a la que Halford se sube sin apenas despeinarse, pero definitivamente suena distinto y personal, y con eso me vale. Punto.

Sigue 'What Does It Take', con unos tecladillos que parecen sacados del casiotone, con nocturnidad y alevosía. Y de nuevo os lo vuelvo a repetir; La primera vez que la escuché, pensé: "Pero qué mierdas es esto... deben estar de broma..." pero tras muchas escuchas, este es un sonido y un estilo que termina creciendo en ti, haciéndose misteriosamente adictivo. De nuevo el guitarreo, mayormente a cargo de Fogle, se sale, pero son las cuatro cuerdas de Michael Flint, las que realmente llevan las riendas de este laberíntico y cavernoso tema.

'Edge of A Knife' sigue la tónica general del disco, esta vez en cambio, con un Baker en un registro algo distinto al habitual, y nuevamente con los cuatro músicos yendo directos al cuello del oyente. Evidentemente, no todo iban a ser flores, y debo destacar que las letras de este tema son muy flojas y en síntesis una auténtica macarrada, que al fin y al cabo se acepta de buen grado. Tampoco haremos sangre de ello, por eso. Por cierto, el estribillo no es uno de sus más inspirados tampoco...

Con 'Better Off Dead' la banda firma el peor tema de todo el disco, pero bueno, tampoco es nada escandaloso ni nada que no ocurra en la gran mayoría de debuts, cuando una banda está empezando. Bastante gris, plana y genérica, pero por suerte nos queda un último cartucho.

'Maybe That's Why' es el tema que cierra el disco, y que situaba a estos cinco jóvenes californianos (Lindstrom abandonaría la nave antes de grabar su segundo trabajo) en unos terrenos, entonces prácticamente vírgenes, y en los que todavía hoy, es posible contemplar como ondea con orgullo, la banderola plantada por Fogle, Flint & Company. El tema es una humilde pieza instrumental, nada del otro mundo, que se diga, pero cierra convincentemente un disco, que hacia presagiar trabajos mayores en un futuro reciente. Y vaya si lo iban a conseguir!!

Por cierto, ya desde sus inicios comprobamos como la banda iba a vincular cada uno de sus trabajos a las ilustraciones del talentoso Michael Whelan y su obra adscrita al ciclo de aventuras de "Elric of Melnibone" de Michael Moorcock. Muy grande!!

Resumiendo; Magnífica placa de debut de una banda legendaria, que por lo menos yo no voy a relegar a las sobras por lo qué puedan decir los demás. Os lo vuelvo a repetir una vez más y las que sean necesarias: Pasando olímpicamente de los comentarios negativos al respecto! Primero escuchamos, después valoramos, y si al final no nos gusta... pues tampoco pasa nada, pero me da a mí que estos van a ser los menos. Como os decía, un trabajo y ,por extensión, una banda de esas entre un millón; ¿Por qué? Simple. Por su originalidad, por su innegable clase y sobre todo, porque ser distinto y genuino es algo que no tiene precio en un mundo tan cuadriculado.

Valoración: 8.0

Tim Baker: Voz
Jerry Fogle: Guitarra
Greg Lindstrom: Guitarra
Michael 'Flint' Vujejia: Bajo
Robert Garven: Percusiones

Sello
Liquid Flames