Cattle Decapitation - The Harvest Floor

Enviado por Betrayer el Sáb, 18/05/2013 - 00:50
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1. The Gardeners of Eden
2. A Body Farm
3. We Are Horrible People
4. Tooth Enamel and Concrete
5. The Ripe Beneath the Rind
6. The Product Alive
7. In Axetasy
8. Into the Public Bath
9. The Harvest Floor
10. Regret & the Grave

Muchos fueron los que el año pasado se quedaron boquiabiertos al escuchar el “Monolith of Inhumanity” de los californianos Cattle Decapitation, disco que llegó a ser considerado por muchos (entre los que me incluyo), como uno de los cinco mejores lanzamientos de metal extremo del 2012. Pero para los que ya seguíamos la carrera de Cattle Decapitation desde hace años la sorpresa no fue tal, pues el mencionado “Monolith of Inhumanity” no dejaba de ser la perfecta y lógica continuación del monstruoso disco que hoy nos acontece.

Después de un inicio relativamente discreto con “To Serve Man” en 2002, Cattle Decapitation dejan entrever a partir de su segundo disco “Humanure”, que su propuesta contiene suficientes particularidades como para destacar dentro de la “monótona” escena del Brutal Death Metal y el Grindcore, donde los mismos patrones son repetidos de forma sistemática por infinidad de bandas, y hace falta tener ese “algo más” para conseguir llamar la atención del respetable.

Cattle Decapitation han sido capaces de ir incorporando de forma gradual, a modo de cuentagotas, diversos pasajes algo más atmosféricos y melódicos, que les han servido para darle un toque especial a su brutal propuesta. Tales “adornos” les han servido para que algunos incluso se atrevan a utilizar la etiqueta de “progresivo” para definir su música. Yo no sé si iría tan lejos, pero lo que está claro es que el material que nos han ido regalando del 2004 en adelante es cuanto menos original y adictivo, y eso tratándose de un estilo tan cuadriculado como este ya es mucho.

Pero que no se pongan nerviosos los machos del corral, Cattle Decapitation atruenan que acojona, desayunan clavos con gasolina y cagan pedruscos como huevos de pato, pero tienen la gran virtud de ir salpicando su “burrería” musical con breves destellos de genialidad al alcance de pocos. Y ese don o se tiene o no se tiene, pero seguro que no se entrena, si Morbid Angel llegaron a ser los jodidos amos del Death Metal, fue porque dentro de su machacador universo siempre había espacio para una subliminal melodía camuflada que hacía de sus temas verdaderos himnos, que han sobrevivido sin despeinarse al paso del tiempo. Y estos chavales tienen ese don, pues hacer que un disco de Brutal/Grind entre con tan insultante facilidad está al alcance de muy pocos.

“The Harvest Floor” arranca acojonante, esos gruñidos de cerdos mezclados con gritos de desesperación humanos ya vaticinan de qué va a ir esto. “The Gardeners of Eden” entra brutal, a mil por hora, con Travis Ryan berreando como un jodido poseso, con David McGraw aporreando la batería a velocidades infrahumanas y con Josh Elmore sacando llamas de su guitarra. Pero ojito, minuto 1:11 ¿qué cojones es esto? Solo un aperitivo, a los dos minutos exactos viene la continuación, y menudo regalo. Bajón melódico de una profundidad abismal y Travis Ryan que saca a relucir su voz de “troll estreñido”, la primera vez impacta y mucho, pero tranquilo que te irás acostumbrando a estos paréntesis “etéreo-esquizofrénicos” pues son la principal marca de la casa. Cerramos el corte hacia el minuto cinco con McGraw superando la barrera del sonido con su batería, descomunal el tío.

Y vamos a por el segundo tema “A Body Farm”, que si el primero te ha dejado tocado, este te va a descolocar del todo. Arranque brutal como no podía ser de otra manera, pronto aparecen los riffs entrecortados, seguidos de una aplastante base de doble bombo, ¿y lo que llega a continuación en el minuto 0:46 qué? ¿Estamos locos o qué está pasando aquí? Un afro-ritmo en medio de un tema de Brutal Death, pues sí. Son Cattle Decapitation y mezclan lo inimaginable, hacen lo impredecible y les queda de puta madre, que envidia.

Seguir con este tema al detalle y con los que quedan sería agotar vuestra paciencia como lectores, pues todos los cortes son tan y tan complejos, contienen tal cantidad de cambios de ritmo y de matices, que un servidor necesitaría cuatro reseñas para explicar el disco al completo. Así que no es por pereza, si no por no cansar, que os invito a que seáis vosotros mismos los que os atreváis con esta maravilla del metal extremo actual y vayáis descubriendo uno a uno todos los secretos que esconde esta auténtica joya. Eso sí, os daré alguna pista que si no se me queda un “no sé qué” dentro.

En el tercer corte “We Are a Horrible People” encontramos algunas reminiscencias de los maestros Death y no serán las últimas, pues conforme avanza el disco cada vez iremos oliendo más el tufillo a Schuldiner, y eso siempre es bueno. No en vano ya os aventuraba al principio que algunos encasillan a Cattle Decapitation dentro del progresivo, y muy desencaminados no van. “The Ripe Beneath the Rind” se perfila como uno de los cortes más paranoicos del disco, con unos arrastres de guitarra de inicio que te parten por la mitad, la voz de troll más desquiciada que nunca y el posterior “momento Death” a partir del minuto 1:09 y posterior impás melódico.

Y sigue la cosa a un nivel que acojona, la aplasta gatos “The Product Alive”, cañera a rabiar, “In Axestasy” con un millón de cambios de ritmo posee una complejidad técnica tremenda, de los temas más enrevesados del disco. Le sigue a pies juntillas la no menos complicada “Into the Public Bath”, otro ejemplo de cómo meter infinitos cambios de ritmo en un corte de poco más de tres minutos. Y eso señores da mucho que pensar, ya que los treinta y siete minutos de duración de este disco son bastante engañosos, pues hay tal cantidad y variedad de riffs y bases rítmicas, que cualquier otra banda hubiese sacado dos discos con dicho material.

Nos acercamos al final y queda lo mejorcito, después de maltratar nuestro oídos durante media hora, los californianos deciden regalarnos un interludio instrumental atmosférico, con coros femeninos incluidos, en tema en sí no tiene demasiada complicación pero es la antesala perfecta para uno de los mejores cortes de todo el disco “Regret & The Grave”. Aquí ya se atreven con todo, un inicio fantástico donde aparece incluso un saxo apoyando la precisa labor de Troy Oftedal al bajo, cuarenta y cinco segundos de pausa nos dan hasta volver a martillearnos el cráneo con un ataque “grindcorero” que acojona, más cera, a darlo todo que es el último corte. Y a partir del minuto y medio solo queda postrarse de rodillas y hacer reverencias a Josh Elmore, que se saca de la manga un riff magistral que nos hace creer por unos segundos que Evil Chuck ha resucitado. El tema acaba majestuoso, estirado, apocalíptico, con Travis llevando sus agudos de “troll” al límite, y cuando parece que van a finalizar el disco en fade out se desquitan con unos últimos segundos de tralla burra al uso, por si a alguien le quedaba alguna duda de que son unos animales de bellota.

Este disco es tan acojonantemente bueno y completo, que cada vez que lo re-escucho descubro en él nuevos detalles que me habían pasado desapercibidos, y hacen que me plantee seriamente si “The Harvest Floor” es incluso mejor que el fantástico “Monolith of Inhumanity”. Yo ya te lo he presentado, ahora te toca a ti decidir. Una maravilla del metal extremo que para mi ronda el 9,5.

Travis Ryan: Voz
David McGraw: Batería
Troy Oftedal: Bajo
Josh Elmore: Guitarra

Sello
Metal Blade Records