Behemoth - Secrets of the Moon - MGLA

Enviado por Betrayer el Jue, 03/11/2016 - 23:58
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Se respiraba en el aire, se veía claro con la cantidad de soldados vestidos con ropa negra, que ya merodeaban las inmediaciones de la sala media hora antes de la apertura de puertas, que estábamos ante unos de los shows de Metal Extremo más importantes de este 2016. Poco faltó para colgar el cartel de sold out, y más que los teloneros, los que realmente tuvieron la culpa de dicha circunstancia fueron como no los maestros Behemoth, que después del éxito cosechado con la primera parte de la gira, se embarcaron en la denominada para la ocasión “Europa Blasfemia part II”. No pretendo con esto desprestigiar a los teloneros, pues de entrada me parecían bastante acertados, aunque a la postre ambos decepcionaran un tanto por distintas circunstancias.

Tocaba abrir mano a los también polacos MGLA, banda que ha ido subiendo su popularidad como la espuma en estos últimos años. Y si bien su trabajo en estudio es más que destacable, su puesta en escena dejó mucho que desear. Si por algo se caracteriza su Black Metal es por transmitir una sensación de frialdad y pesadumbre hipnóticas que se acaban apoderando del oyente a base de escuchas, pero si la mejor forma que se te ocurre para exponer tan crudas emociones en directo es presentarte ante el personal con una “chupa” al uso, con sudadera de capucha debajo y el rostro cubierto por una braga negra, mal vamos. Y si encima le sumas el permanecer prácticamente estáticos durante todo el show, no dirigirse a penas al público y tocar con algo de desidia, apaga y vámonos. Toda una lástima porque su música da para mucho más, y además tanto la ejecución instrumental (vale que no es el Metal más técnico del mundo), cómo la voz de Mikolaj Zentara (M.), estuvieron a un nivel más que notable.

Y si algo fríos nos dejaron los polacos, en poco o nada iba a mejorar la cosa con los alemanes Secrets of the Moon, con los cuales solo fuimos a peor. Arrancaron fatal, tirando de su nuevo disco con el cual se han alejado bastante de aquel buen Black que practicaron en su momento y que ahora deriva hacia una especie de Dark Metal bastante soso, y donde sG ha mutado su registro vocal hacia tonos algo más harsh de escasa calidad. Si además de comenzar a medio gas, le sumamos las posturitas afeminadas de su guitarra Ar, podemos hablar de un patinazo mayor al de MGLA. El concierto se hizo aburrido y monótono, y no consiguieron arrancar al público ni cuando tocaron algún tema algo más veloz. Tal sería el desasosiego del respetable, que mientras iba a buscar una cerveza en la pausa hasta Behemoth, escuché a dos personas distintas haciendo un comentario casi idéntico, y que venía a decir algo así como: “¿Cómo coño traen Behemoth unos teloneros tan malos como estos?”.

Llegados a este punto la cosa solo podía y debía ir por cojones a mejor, y por suerte, así fue. Apareció Behemoth y su colosal puesta en escena para adueñarse de la atención del respetable desde el minuto cero. Porque los Behemoth actuales son precisamente eso, una banda profesional donde las haya, con una puesta en escena cuidada hasta el mínimo detalle pero que por el contrario (y ahí viene el debate), no deja espacio para la improvisación y el desmadre.

Cual sería lo contundente y efectivo de su espectáculo visual (y sin necesidad de pantallas gigantes ni fuegos artificiales), que durante la ejecución de su último disco “The Satanist” al completo, el mosh estuvo más aburrido que la parrillada de un vegano. La sensación era sumamente extraña, el sonido era demoledor, la puesta en escena impactante, la voz de Nergal y los coros de Orion (¡brutal!), acojonaban al más valiente. Y aun así, cuando todo ello inducía al descoyuntamiento cervical más acusado, la gente se quedó como hipnotizada degustando cada uno de los movimientos, cambios de color, cañones de humo y demás distracciones de lujo que te hacían pensártelo dos veces antes de realizar el acostumbrado headbanging, no fuera caso que te perdías algún detalle del show.

Lo curioso del caso, es que una vez terminada la representación íntegra de “The Satanist”, la peña pareció salir de su letargo y fue ganando velocidad gradualmente, hasta arrancar por fin el esperado mosh pit a partir del clásico “Pure Evil and Hate”, y continuando hasta el final del concierto con apisonadoras como “At the Left Hand ov God”, “Slaves Shall Serve” o “Chant for Eschaton 2000”.

Y aunque la sensación general de la gente era de satisfacción, un servidor se quedó con un sabor un tanto agridulce, el de haber asistido a un gran concierto de Metal pero que a su vez estaba carente de alma. Entra aquí en juego el debate de turno, ¿son los Behemoth actuales más parafernalia que Metal?, ¿se han vendido?, porque claro, mucho criticar pero todos quedamos fascinados con el espectáculo presenciado. ¿Nos cundirían igual sin tantas florituras e yendo directos a la vena, y usando como arma simplemente su feroz Metal?

Personalmente lo tengo bastante claro, Behemoth son mucho más que unos payasos con la cara pintada, trajes de cuero y escupiendo sangre por la boca. Y quizás el único aspecto en el que flojean es en no saber encontrar el equilibrio entre toda la parafernalia que utilizan, y algo más de espontaneidad. Se pude ser profesional, ético y trabajar como nunca los shows (lo cual me fascina como persona meticulosa que soy), pero por otro lado deberían dejar un poco más de espacio para la improvisación, porque si no el producto final ofrecido acaba siendo un tanto mimético y carente de energía, y pareciese más enfocado a muchos de los jóvenes asistentes al show, que no tienen ni idea de Metal y solo les fascina la estética de los polacos, que para los “Metal warriors” que amamos esta jodida música más que a nuestra vida. A vuestro criterio os lo dejo.

BEHEMOTH
SECRETS OF THE MOON
MGLA