W.A.S.P - Still Not Black Enough

Enviado por Hawkmoon el Vie, 29/07/2011 - 00:18
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1. Still Not Black Enough
2. Somebody To Love (Jefferson Airplane)
3. Black Forever
4. Scared to Death
5. Goodbye America
6. Keep Holding On
7. Rock and Roll to Death
8. Breathe
9. I Can't
10. No Way Out Of Here

W.A.S.P. es Blackie Lawless. Y, por ende, Blackie Lawless es W.A.S.P. Y si no lo sabias, apúntalo. Que no se te olvide jamás, nene.

Una colección estridente y seminal, cargada de mucha leche, mucho corazón y alma, mucha fiesta y mucha matanza metálica y salvaje, es lo que Blackie siempre nos ha vendido desde su reino. Y nosotros siempre lo hemos acogido con los brazos abiertos. No hay quien pueda resistirse al increible poder, y mejor buen rollo, que destilan discazos como el debut homónimo, "W.a.s.p", "The Last Command", "Inside the Electric Circus" o el descomunal "The Headless Children", cima en ventas y popularidad, del dúo, inimitable, formado por Blackie Lawless y Chris Holmes (el guitarra más peligroso del universo conocido...y el más molón).

Pero un antes y un después existe en el mundillo de W.A.S.P. Y me refiero a "The Crimson Idol". Un discazo como la copa de un pino, diseñado para emocionar, para desgarrar, para llegar al fondo de tu alma y seguir escarbando hasta dar con el tuétano de tu ser, en lo más recondito de tu alma. Actuando como disco-espejo para el alma del tito Blackie, que después de unos buenos años de maquillaje, carnicería y cojones, se "disfrazó" de la estrella de Rock Jonathan, y nos entregó uno de los discos más emocionantes, y emocionales, que nunca he tenido el placer de degustar, W.A.S.P. demostró que no solamente eran amos en el concepto más cañero. En el pasado, y varias veces, ya habían entregado material baladístico bien potentorro y acojonante, material de primera. Pero "Crimson Idol" es diferente. Es pura y dura visceralidad. Cruda y triste realidad. W.A.S.P. maduraban y nos hacían madurar. La era de la fiesta, del desenfreno, del riffeo desenvainado y destinado a decapitar metalheads mutaba. El Sida, la recesión economica, los problemas con la delicuencia, el dolor del alma en el dia a dia de todo ser humano...todo eso, sin duda, hace mella. Y más en alguien como Blackie, que, acostumbrado a la diversión, un dia despertó y vió que el mundo no era todo lo idílico que parecía. W.A.S.P se vestían de luto y entregaban una obra maestra. Seguramente, repitiendo el mismo rollete se podría intentar una hazaña similar. A veces, no hay que buscar demasiado para dar con lo correcto. Lo tienes a la vuelta de la esquina. Y eso pensó Blackie..."Hagamos un "Crimson Idol II". Volvamos a emocionar a la peña. Volvamos a dar en el blanco". Suerte, iconazo. La vas a necesitar.

"Still Not Black Enough", que así se bautizó al disquito de turno, también es el título del primer track en aparecer ante nosotros. Empieza la aventura. Prepara tus orejones. Blackie está a punto de "hablarnos". Disponte a escuchar al maestrazo. La movida comienza muy en linea W.A.S.P., es decir, muchos coros, una linea potente de guitarras, una batería machacona y épica, y un tema que no se conforma con abarcar solamente un campo de batalla. Blackie se alimenta de su ira pasada, de sus temazos festivo-metaleros, de las piezas que lo convirtieron en un icono de la noche y las tinieblas, pero, a pesar de no hacerse el modernillo para nada (y eso que andábamos en 1995 y había peligro de querer mutar para sobrevivir, como hicieron muchos compis de la era) si que el tipo de producción, muy brillante y límpia (aunque su voz sigue sonando igual de rasposa y desmadrada) nos hace conocer una nueva vertiente. Aunque ya digo que el tema no desentonaría ni en "The Crimson Idol" ni en "The Headless Children". Los W.A.S.P. que saben darte de lleno. Ahí siguen. Erre que erre. Grandes. Por cierto, impagable la labor de Kulick. Menuda casta. Papá Kulick debe de estar orgulloso de su esperma. Ha dado dos putas leyendas al rollo.

Una versión de Jefferson Airplane, "Somebody to Love" (bien lograda) nos lleva a "Black Forever". Más leña hirviente. Blackie sorprende y pasa de todo. Muchos han cambiado. Otros han suavizado su premisa porqué es lo que mandan los cánones actuales. A la mierda. Blackie es el rey de su propio mundo y si a él le place la cosa se detiene en 1985 y santas pascuas. "Black Forever" tiene feeling, tiene su ritmo, su deje ochentoso a rabiar. Otro temazo que podría vivir en cualquier disco anterior. En cualquiera. Así de grande les queda la movida. Precioso el Hammond entre sombras. Aprende señor Harris.

"Scared to Death", que al principio recuerda, y mucho, al "Eye of the Tiger" de Survivor, pronto navega por una onda épico-lisérgica, algo en una onda Hawkwind incluso, con su aura de ensueño, su sonido misterioso, pero que no puede esconder su naturaleza "Blackiesca". En dos minutos ya andas moviendo el cuello como un poseso. Otro himno, joder. Demasiado eco en la voz de Blackie, pero, bueno, el mundo de W.A.S.P. es enorme y es normal que la cosa reververe y se expanda. Y en consequencia lo haga la voz de Mr. Lawless. Otro solazo para la colección de triunfos de Bob Kulick. Chris Holmes tenía el encanto de mil rockstars. Pero nunca tocó como Kulick. Aunque tampoco lo necesitaba, la verdad sea dicha.

"Goodbye America", un tremendo toque de atención, made in Blackie, a los dirigentes americanos, "Keep Holding On" (la baladita de turno que sabe parir Blackie. De esas que hacen llorar al puto Conan), "Rock and Roll to Death" (W.A.S.P + Chuck Berry), "Breathe" (otro momento para mojar las bragas. Rollo light y preciso, además de precioso) y "I Can't" (el "Blaze of Glory" de Bon Jovi filtrado por el sello de la casa) sirven un buen rollete cojonudo, muy eléctrico, muy de denuncia, muy de actitud "hasta los huevos del mundo que me rodea". Puro Blackie, vaya. Llama la atención el hecho de que el material de "Still Not Black Enough" es más que un nuevo disco de W.A.S.P. Parece un recopilatorio. Una extraña compilación de temas, nacidos desde sus primeros discos, que vienen a parar, a modo sorpresa, ante nuestros ojos. W.A.S.P. no ha hecho como siempre y ha editado un disco superior al anterior. Demuestran lo aprendido en "The Crimson Idol", que es la pura facilidad para llegar, para ser certero en el disparo. Pero repite patrones. No va un paso más allá. Se queda en el lugar que más controla. Poco osado. Pero, bueno, antes que un disco de Nu, sin duda, es una bendición que Blackie siga reivindicando su sonido, su movida, su mundo. Su propio concepto de la música. Reino en el que no tiene rival. Aunque en 1995 ya no fuese un icono más que para cuatro gatos. Cuatro gatos con un buen gusto tremendo, acoto.

"No Way Out of Here" no entrega algo fuera de tono. W.A.S.P. siguen fieles a pasar de 1995. Mejor. Para que nos suenen a Pantera, mejor que nos suenen a gloria. Más coros devastadores, más sentimiento L.A, más chillidos del averno, más guitarras que se funden con el eco extenuante de su propio chirrido. "The Headless Children" podría haberse cerrado con un track igualito.

3 cuernos (altotes) para "Still Not Black Enough". Una revisitición a quienes han sido W.A.S.P. Y desde la óptica de su propio padre y creador. Si te enrolla el material de W.A.S.P, colega, no dudes. El disco te encantará. Pero me quedo con su material anterior. Mucho más sincero. Más certero. Echo de menos cierto factor sorpresa. "Still Not Black Enough" es un título opcional. El invento bien podría haber respondido al nombre de "The Last Electric Children of the Headless Idol". Un batido cojonudo. Eso sí, todo suena manido, sobadete. Disco fuera de tiempo.
Lo que no quita que se disfruta, ¿eh?

Blackie no falla. Simplemente, a veces, vaguea un poquito. Antesala moloncilla, sin pretensiones, más que las de contentar al fan de toda la vida, al incomprendido "Kill, Fuck, Die". La segunda era de W.A.S.P. estaba a nada de empezar. "Still Not Black Enough" cierra una etapa.

Blackie Lawless: Voz, guitarra, bajo, sitar, piano y teclados
Bob Kulick: Guitarra
Frank Banali: Batería
Stet Howland: Batería

Sello
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