Virgin Steele – Guardians Of The Flame

Enviado por TenzaZangetsu el Mar, 25/03/2014 - 20:20
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Estamos lidiando con algo especial e infravalorado. Algo sagrado para cualquier que se precie como conocedor de la escena Heavy ochentera. Los legendarios Virgin Steele.

Tal vez sean un grupo catalogado como underground pero la banda del gran David DeFeis siempre ha estado ahí, mostrándose como uno de los exponentes más esenciales de lo que el Heavy Metal clásico es. Hay quienes los etiquetan como meros clones de Manowar pero cualquier con un minúsculo entendimiento de nuestra música sabrá que eso no es más que una declaración estéril y carente de sentido. Son dos grupazos pero con ideas y ejecuciones diferentes.

En 1983, un año esencial para el Metal con incontables álbumes de enorme calidad y legado, Virgin Steele daban su segundo asalto por la corona del imperio metalero. ¿Por qué no? Si unos británicos hinchas del West Ham podían hacerlo, ¿por qué no David y sus huestes? Vamos, son jóvenes, talentosos y viven al límite. Es Heavy Metal, demonios. Luego de hacer un irregular pero genial como su debut homónimo, era tiempo de demostrar que iban en serio e iban a desatar una guerra sin cuarteles o parangón. David iba a por todas y con Jack Starr en la guitarra como su mejor escudero, tenía una fuerte oportunidad para demostrarlo. Guardians Of The Flame, con una portada muy de la época y una actitud que rebosaba con poderosos Hearts of Steel, se convertiría a la postre en el primer gran testimonio del legado Virgin Steele. Una de esas pocas bandas que gritan ¡METAL! a borbotones. Y si es David quien lo grita…ni te cuento, colega.

Si creían que no estábamos en 1983, Don’t Say Goodnight (Tonight) activa la máquina del tiempo mejor que el maldito DeLorean con esa introducción de teclados y guitarra exquisitos. Esa es la característica esencial de Virgin Steele: buen gusto a la hora de componer. Aquí usan apropiadamente los elementos de sintetizador de la década con el filo y acero inoxidable de los Priest de Screaming For Vengeance con mucho furor y potencia. Es un galope pausado pero con gancho, con David mostrando sus fantástica voz, teniendo un rango medio muy bueno y unos agudos desgarradores, y Jack Starr mostrándose como un gran guitarrista de Heavy con un solo fenomenal, a la par de melódico. No lo veo como el mejor opener porque no es tan intensa pero es un gran tema. Recomiendo encarecidamente la versión remasterizada del trabajo para que puedan disfrutar con su musicalidad con la mejor calidad auditiva.

Saben muy bien que quiere esta generación de jóvenes rebeldes y Burn The Sun explota, recordándome un poco a lo que harían W.A.S.P. con su clásico I Wanna Be Somebody. Solo que la voz de David es igual de identificable que la Blackie, erigiéndose como actor principal de este temazo. Me encanta como pareciera estar en dura pugna con Starr, porque este último lo interrumpe siempre con varias partes de guitarra. No debió ser algo fácil componer este trabajo. Es un estilo crudo pero ejecutado con la sapiencia de alguien que está adelantado en el juego. No me digan que suenan a grandes. Si dudan de eso, aquí tenemos un Hard Rock metalizado por el ADN de la banda en la forma de Life Of Crime. David suena potente y agresivo, al igual que pendenciero en las vocales. Es el tema más pausado hasta ahora pero desborda calidad, aunque debo decir que me gustaría una mayor participación de la base rítmica de O´Reilly (bajo) y Ayvazian (batería)

The Redeemer inicia tranquila y épica, mostrando una propuesta más lograda que el grupo underground promedio. En realidad, me recuerda un poco a los Rainbow con Dio por su majestuosidad sonora y el estilo vocal que implementa David. Aquí retornan a un ritmo trepidante y genial, con la banda en su mejor faceta. Así es como debe sonar el buen Heavy clásico. Escuchen esa aceleración y díganme que esta no es una agrupación de nivel y que no puede competir con los mejores. Sería un descaro. David y Jack, un binomio de acero y un temazo de lo más genial.

Con el breve interludio de Birth Through Fire, entramos a las llamaradas del tema título. Es uno de esos himnos fáciles y que son tan necesarios en nuestro estilo. Medio tiempo con cierto gancho pero que no es de lo mejor del trabajo. La cosa cambia con notoriedad con esa introducción de David a la Metal City. Suben las revoluciones y nos muestran ese lado intenso que irían sacrificando en entregas venideras en pos de una mayor grandiosidad en su sonido. Me encanta esta canción y es de mis favoritas de este grupo. Que solo se despacha el buen Jack y por momentos como este pienso que dejó la banda con la creencia de que le iría mejor sin ellos. No lo culpo por pensar así, si escuchamos lo talentoso que es.

Hell or High Water es una mixtura entre su sonido más melódico y el colmillo afilado de sus temas más duros. Debo decir que tiene su pegajosidad y al mismo tiempo satisface la necesidad de uno por buen Metal. Go Al The Way es algo rápido y que me recuerda a los temas agiles de los años 70s por alguna extraña razón. Es la más diferente de todo el trabajo, a mi parecer. Gran interpretación vocal de David, desgañitándose como un demente. En la versión original, acaban con la balada de rigor por esos tiempos, conocida como A Cry In The Night. Mucho piano y esencia ochentera, manteniendo el espíritu metalero a través de la voz de David, quien es el estelar en este tema. Es una buena balada pero creo que es un poco cursi para el tipo de obra que estamos escuchando. En fin, es mi opinión.

Si han leído mis reseñas pasadas, sabrán que no suelo cubrir temas extras de las nuevas versiones del álbum, pero este Guardians Of The Flame viene con un par de temazos nuevos. De una les digo que I Am The One es una de las mejores composiciones de Virgin Steele y, por ende, del metal ochentero. Inicia como una balada que posee un atmosfera inquieta hasta que Starr desata ese riff tan agresivo y David se desgañita como un loco. Su tono medio está genial y el estribillo es épico, siendo de lo mejor que han hecho en su vasta carrera. Un clásico desconocido del Heavy añejo y energético.

Go Down Fighting (título muy Manowar, debo decir) es un Hard Rock potenciado por el estilo de la agrupación y que sigue una pauta marcada por el medio tiempo. Es una canción entretenida y que los mantendrá interesados. Wait For The Night sigue una estela similar y un nivel de calidad similar. La verdad, el mayor fallo de este trabajo tal vez sea la falta de variedad, cosa que puede hacer que algunos tengan problemas para diferenciar una canción de otra. También hay una entrevista con la banda en ese año y una canción en vivo, que pueden servir como curiosidades para el fan acérrimo de la banda. Divertido el piano en el fondo de la entrevista.

De esos trabajos que tienes que escuchar, si te consideras aficionado de la escena y quieres saber de uno de los secretos mejor guardados de la escena ochentera.

Cuatro cuernos (bajos – medios) para Guardians Of The Flame. Todos somos guardianes del buen Heavy Metal.

• David DeFeis – Vocales, teclados
• Jack Starr - Guitarras
• Joe O'Reilly - Bajo
• Joey Ayvazian - Batería

Sello
Mongol Horde