Ted Nugent - Free-for-All

Enviado por Heartbolt el Lun, 27/08/2018 - 15:37
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1. Free-for-All (3:19)
2. Dog Eat Dog (4:05)
3. Writing on the Wall (7:08)
4. Turn It Up (3:35)
5. Street Rats (3:36)
6. Together (5:53)
7. Light My Way (3:01)
8. Hammerdown (4:05)
9. I Love You So I Told You a Lie (3:46)

Disco completo

Oír a TED NUGENT luego de embarcarse en batallas con SLAYER, matarse brutalmente con NILE, vivir traumas con BURZUM o dislocarnos el cuello con NUCLEAR ASSAULT, es como si fuésemos soldados que regresamos de la guerra, con decenas de heridas y el alma rota, para asentarnos en nuestras habitaciones y dejar que la vida cobre el bello sentido que la integra.

Ted Nugent para algunos es el clásico idiota americano, con una cabeza inferior más grande que la superior, adicto a los clichés y el ultrapatriotismo, cosas perfectamente respetables y entendibles. Pero quien sólo desea oír lo que los mágicos dedos de este hombre tienen para contarnos, le importará un bledo si Ted Nugent es pansexual, caga diarrea negra o come escarabajos voladores. Mientras sepa trasportarnos en el tiempo con su clásica Gibson Byrland a una época mejor, todo lo demás sobra.

TED NUGENT = nostalgia absoluta. Un guitarrista con trabajos en todas las eras, pero sus primeros discos son una larga mirada al pasado. Te estiran el cuello como una jirafa surrealista para volver a respirar el olor a perritos calientes en una antigua Missouri, ver las lentejuelas de sexys mujeres en algún cabaret de Óregon, oír los vinilos de KISS salidos del horno en una más clásica Nueva York, pasear por una Chicago más primitiva y, cómo no, contemplar la cabellera mágica de este hombre batiéndose como loca mientras su portador desesperadamente grita "¡Viva el coño de Nashville!" en la localidad homónima . Música que te saca de donde estés; vivas en Mozambique o en Checoslovaquia, y te mete directamente en el mundo de TED NUGENT. Un mundo del Rock ‘n’ Roll más puro e inocente que te imagines. Nada de recargas o blast-beats, sólo esencia Blues, estribillos memorables y guitarrazos.

Ted Nugent (1975) trajo muchos himnos y se estableció como un modelo a seguir entre muchos de los nacientes grupos y solistas que tenían al Hard Rock como base. Pero no podemos reducir a temazos como Stranglehold y Queen of the Forest a sólo Rock Durote, como si fuese solo amplificación y malestar de oídos. Con ese disco vives la majestuosidad y el placer de convertirte en un público de Cuarta Pared que goza de aquello que no se vivió en carne propia, pero que el espíritu de la música sigue existiendo en forma de vinilos y grabaciones estereofónicas capaces de devolverte. Te hace amar las raíces del árbol más grande. Y TED NUGENT merece tener su nombre allí grabado.

Free-for-All (libre para todo, en onda con la personalidad salvaje y feroz de Theodore), de 1976, es la segunda Power Chord en bending infinito del amado/odiado Ted Nugent. Un disco curioso cuanto menos, pero lleno de lo que todo fiel fanático de la música de este hombre espera: Rocanrol.

Este segundo lanzamiento de TED NUGENT está caracterizado por incluir dos voces. La de Derek St. Holmes (acompañándolo también en la guitarra) y la de un señor llamado Meat Loaf, remplazando a Derek debido a unos malentendidos, pese a que este regresó y consiguieron que continuase en la banda. Ambas voces siguen el rendir del Blues, con potentes interpretaciones que no hacen que este disco baje de lo más aceptable posible. Porque pese al cambio de voz, nos encontramos con una base rítmica acojonante y al jefe Nugent con riffs y solos que merecen ser alabados hasta el final de los malditos tiempos.

Y claro que debemos saber de qué hablamos, cuando la canción homónima empieza el disco y en tres minutos ya habemos de haber gozado completamente con el estilo tan perfilado de estos hombres, comandados por Nugent. Y el clásico de clásicos
Dog Eat Dog (infaltable en vivo) que contiene uno de los mejores performance del peludo Nugent. Una progresión que no se olvida ni porque te obliguen, sumados a coros enérgicos y solos que ni siquiera podría describirlos. Pero el Blues se cae al piso como cae la nata cuando no puede sostenerse más en su envase.

Más “progresiva” pero igual de dinámica es Writing on the Wall, pero impresionante la mitad del tema y esas continuaciones que son difíciles imaginarlas fuera de allí, complementadas con la voz de Loaf que cumple más de lo pedido. Aunque Turn It Up excita y revienta, demostrándonos que el estilo Nugent, que parece imitar el motor de un auto con sus riffs, vuelve para quedarse y desatar una completa locura. Pero, amigos, esto es 1976 y pareciera que fuéramos por el 89. Así suenan estas canciones, tan imprescindibles como el queso para el desayuno de un suizo cualqeuira.

Streets Rats y Together son la vanguardia perfecta y dos de los temas más delirantes de este disco, a todo nivel. Incomparables. Se desatan, suben, bajan, fusionan la melodía con la caña y el Rock ‘n’ Roll sale como el batido de una licuadora que ha partido el suelo. Un paseo que se transforma en miles de sensaciones para romperte el cuello en un asiento hijo de Berry y con las notas de Nugent que te juegan miles de pasadas.

Light My Way me hace detenerme, porque es una canción bellísima que no puedo oír menos de tres veces cuando el disco llega a estee punto. Me visualizo en otro mundo, porque es como si TED NUGENT jugase con nuestras mentes, llenándolas de toda aquella belleza que ya es incomparable e indetenible. A donde no se puede llegar fácilmente.

Las dos que cierran el disco, simultáneamente, lo hacen perfectamente. Hammerdown te deja sin palabras; una muestra pura de lo que TED NUGENT sabe hacer mejor. Jugando con nuestros paladares deseosos de más y más miel celestial. I Love You So I Told You a Lie es más delicada, sobria y lista para que llores, pero con ganas y slides que reviven los deseos de un marinero sediento de mar inalcanzable.

Pocas palabras, amigos. TED NUGENT se la jugó, le salió perfecto y ya me veo, con ustedes, regresando en el tiempo para dejar que esa maravillosa portada en sepia nos revele que somos capaces de todo. Somos lo que queremos. Y TED NUGENT para siempre.

Valoración: 8.6

Ted Nugent - Guitarra.
Meat Loaf - Voz (1, 3, 5, 6, 8 y 9).
Derek St. Holmes - Voz (2, 4, y 7).
Rob Grange - Bajo.
Cliff Davies - Batería.
Steve McRay - Teclado.

Sello
Epic