Sadist - Above The Light

Enviado por MetalPriest el Jue, 21/12/2017 - 01:06
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1. Nadir
2. Breathin' Cancer
3. Enslaver of Lies
4. Sometimes They Come Back
5. Hell in Myself
6. Desert Divinities
7. Sadist
8. Happiness 'n' Sorrow

En la preciosa ciudad costera de Génova, en 1990, el joven Tommaso conoció a Marco Peso de Necrodeath, quien por aquel entonces debería tener unos 25 años y una carrera musical prometedora. Juntos, decidieron fundar su propia banda de death metal. De este modo, comenzaría a tomar forma poco a poco ese proyecto que se conocería como Sadist. Esta agrupación, con el paso de los años, acabaría haciéndose famosa por ser la respuesta italiana a proyectos como Atheist, Death, Nocturnus, Pestilence o Cynic.

Con la llegada de Andy Marchini en 1991, la banda estaba más completa y pudieron comenzar a ensayar más en serio. De este modo, Sadist pudieron comenzar a sacar demos. Poco a poco, Sadist fueron dándose a conocer en el panorama local y nacional, vendiendo miles de sus demos... demostrando su calidad. Al fin, en 1993, Nosferatu Records ofreció a Sadist la oportunidad de sacar un álbum debut. Sólo habían pasado tres años desde su fundación y la formación no parecía completamente estable, pero Sadist estaban preparados. De este modo, en verano de ese '93, salió el Above The Light, conformado en su mayoría por canciones procedentes de sus cinco anteriores maquetas. Re-grabadas, mejoradas y mejor producidas… pero sí; era mayormente material compuesto entre 1990 y 1992.

Para los que no conozcan a Sadist o no los tengan demasiado manoseados, hay que enfatizar en que son de las primerísimas bandas de death metal en utilizar teclados junto con Nocturnus. Si bien los de Mike Browning fueron indiscutiblemente los primeros, los de Talamanca por ahí cerca le andan, porque ya desde sus primeras demos, Sadist hacían uso de ellos. Pero ¿qué tienen de especial estos genoveses? Pues que si bien bandas como Nocturnus utilizaban unos teclados futuristas y atmosféricos, Sadist tiraban más de un sonido más melódico, casi podría decirse que neo-clásico por momentos. Y es que no se nos puede olvidar que estamos tratando con italianos… y el progresivo, en Italia, siempre tuvo un significado muy personal para ellos. Basta escuchar alguna banda famosa de prog. rock de los setenta para una idea de qué estoy hablando. Pero hay que matizar: tampoco es un sonido recargado, Sadist controlan bien las proporciones y equilibrios. Los protagonistas predominantes no dejan de ser las guitarras y las voces.

A parte de eso, también podríamos comentar que en lo que a death respecta, siguen la escuela de Death, Nocturnus y (quizás) de Pestilence. También tienen todavía ramalazos thrashers bastante palpables, sobre todo por el sonido que le sacan a las guitarras, no tan espeso como en la mayoría de bandas de death metal de aquel momento. De todos modos, Sadist saben hacerse distinguir a base de pequeños detalles. Y es que Talamanca se esforzó mucho por hacer de Sadist un proyecto muy especial, y el aporte de músicos como Marchini o Peso, aunque no sea nada de niveles celestiales, también cuenta para el resultado final.

Above The Light abre con sonidos de costa, las cuales dan paso a unas melodías de teclado pegadizas que terminan por desembocar en Breathin' Cancer, la cual se va abriendo paso de a pocos. Primero arpegios, luego riffs densos, y finalmente, la agilidad toma el control. Sadist saben manejas bien las progresiones, aportar guitarras solistas simpáticas y añadir teclados en los pasajes justos. Es el don de saber repartir, como ya decía. Breathin' Cancer es la canción más larga del álbum… y he de decir que si al acabar de escucharla nada te ha tocado la fibra sensible, mejor apaga y vámonos. Bueno, vete. Quiero decir: dedica tu tiempo a otros proyectos que te motiven más, porque significará que no estás hecho para Sadist.

Luego vienen cosas como Enslaver of Lies, canción de complicados ritmos y melodías que oscilan entre el 'horror' y lo neo-clásico (dependiendo del momento). Excelso solo. Maravilloso trabajo de Talamanca. Un poco lo mismo podría decirse de Sometimes They Come Back, quizás algo más thrashera pero amenazadora de todas, todas. No os perdáis el break del minuto tres y pico, el cual va a parar a otro guitarreo que es puro sentimiento (no se ni por qué me molesto en enfatizar, Talamanca es un solista tremendo). Hell in Myself, una debilidad mía de principio a fin. Pocas palabras pueden definir lo que me dice esta canción; palabras como inspiración, calidad, maldad… y ganas, muchas ganas de hacer las cosas bien. No entro al detalle con ella.

Desert Divinities, momento intrépido del álbum. Arrasa como los panzers de Rommel por Francia. Luego la canción instrumental Sadist, muy apoyada por los teclados, los cuales crean una melodía que en su desenlace toma la guitarra para soltarse otro punteo que lo clava, todo un resumen de la esencia de la banda. Y… finalmente, Happiness 'n' Sorrow, la cual regresa con los sonidos de mar y gaviotas del inicio. Desenlace más sobrio y quizás algo algo deudor de los Nocturnus (del The Key) en sus recursos. Ya sabéis, las melodías, estructuras… incluso los teclados tienen mucho sonido a ellos. Vamos, todo un tesorazo.

Above The Light es esto. Un disco de death progresivo de esos que llegan a tiempo, coetáneo de bizarradas como Focus (Cynic), Disharmonization (Carbonized), Jar Of Kingdom (Alchemist), Elements (Atheist), Spheres (Pestilence)… pero quizás no a la altura de varios de estos. Lo que sí es que sigue siendo un disco de sobresaliente. No es una masterpiece, pero es una de esas puntas de lanza que crearon un movimiento que a día de hoy, sigue vigente. Así que… five horns para Sadist y su debut. Un 9,0. Veremos si tenemos Sadist para rato. Como poco, tenemos una discografía que no baja del notable.

Andy Marchini: voz y bajo.
Tommaso Talamanca: guitarras, teclados, piano y efectos.
Peso: batería.

Sello
Nosferatu Records