Ruoska - Radium

Enviado por MetalPriest el Lun, 19/08/2013 - 20:47
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1. Veriura
2. Kosketa
3. Käärmeenpesä
4. Irti
5. Tuonen Viemää
6. Kiiraslapsi
7. Multaa Ja Loskaa
8. Narua
9. Rumavirsi
10. Herraa Hyvää Kiittäkää
11. Isän Kädesta

Fanáticos de Rammstein: relamed vuestros afilados incisivos y sacad la cera de vuestros oídos, porque hoy os traigo algo gordo. Os presento a Ruoska, una banda procedente de Finlandia sin esperanzas de un gran futuro, pero aun así capaces de conseguir ese sonido que solo consiguen sus maestros de Alemania.

Este trabajo es uno de mis favoritos, tan solo por debajo del Rabies (y no es porque la calidad sea inferior, precisamente), nos encontramos ante el Radium del 2005. En este trabajo los chicos de Mennander al fin despegan para convertirse en unos iconos en su país natal, eso sí, tan solo en el industrial. Ruoska dieron un paso evolutivo enorme tras el potente y crudo Riisu. Ahora el teclado adquiere mayor importancia, protagonizando gran parte de las melodías de las canciones relajando el ambiente de la sobresaturación de las guitarras. A diferencia del Riisu el sonido es más asequible y melódico pero sin dejar de ser auténtico. A fin de cuentas, el trabajo compositivo acaba por aproximarse más al Sehnschunt de Rammstein con estos cambios.

Ahí os dejo la propuesta. Si no os atrae lo descrito arriba dejad la lectura aquí, ¿para qué os voy a hacer perder el tiempo? Los demás; los amantes del riff industrial, de las voces graves y las buenas dosis de teclado, seguidme. Vamos a profundizar ahora con más detalle en el invento, espero que alguien encuentre en estos Ruoska una pequeña mina de oro que explotar.

El álbum se inicia con unos ecos crecientes, los teclados no tardan en manifestarse seguidos de las guitarras. Es la épica Veriura, donde destaca el talento de Patrik, que pronuncia orgullosamente los versos. Los coros (obra conjunta entre Mennander y Anssi) suenan tremendos, pieza clave en el disco. Kosketa baja el listón, mostrándonos una pieza mediocre y claramente descartable, por suerte los estribillos salvan algo la situación. Käärmeenpesä mejora vagamente el disco, con melodías siniestras y ritmos lentos. La atmósfera se muestra peligrosa y oscura, las guitarras rasgan la pieza con su crudeza dando una buena imagen general.

Irti llega como una de las mejores piezas del álbum: el teclado muestra muchos matices, la poderosa voz de Patrik se manifiesta oscura y rabiosa, los coros ganan en belleza para compensar todo este salvajismo dándonos a fin de cuentas un buen resultado. Tuonen Viemää ataca inmediatamente después revelándose como la mejor pista del disco (o al menos la más marchosa). Los teclados suenan festivos y en algún momento algo góticos, el resto de los instrumentos cumple de forma aceptable, y es que en la obra del 2005 lo más importante son los teclados, Mennander, y los estribillos. ¡qué estribillos, madre mía! Kiiraslapsi se nos antoja frenética, más lóbrega que Tuonen Viemää y sin mostrar muchos matices. Es que Ruoska son simplistas, no se rompen mucho la cabeza para conseguir fans ¿para qué? Es una pérdida de tiempo si la esencia es la acertada. Multaa Ja Loskaa llega más orgullosa, elegante y épica. El ritmo es como de marcha, pero los teclados (una vez más) le proporcionan un aura especial. Tremendos coros, de los mejores de toda la discografía de los fineses.

Narua continúa solapada a Multaa Ja Loskaa. Patrik canta con la voz distorsionada, el ritmo es más acelerado pero la esencia es la misma. Lo más negativo que puedo decir en contra de la canción es que resulta más cansina cuando te la has escuchado ya unas cuantas veces. Rumavirsi se inicia con teclados tenebrosos que no tardan en dar paso a la típica melodía cruda y básica de la banda. El corte queda mediocre en comparación con el resto de temazos del álbum, pero tampoco es una ruina. Cercanos al final tenemos Herraa Hyvää Kiittäkää, fuerte y salvaje, riffs muy Du Hast (dato para los interesados). El teclado, muy techno él, da un toque especial a esta canción, que resulta impactante, otra de mis favoritas de este Radium. Isän Kädestä pone punto final al trabajo de los fineses, con detalles melódicos y ritmo lento, canción muy pagana y nostálgica pero sin perder la firma de la banda.

Un soberbio trabajo, con ideas claras e instrumentación básica. Coros sensacionales, riffs sencillos, teclados perfectos y batería simplista, a veces menos es más, definitivamente. Este grupo no es apto para aquellos que solo aprecian la música si es compleja. Es para los fans del industrial metal menos veloz, del pesado y marcial. Bandas como Rammstein, Oomph! o Eisbrecher son una buena referencia.

La fórmula utilizada en este Radium sería explotada en el siguiente disco, el Amortem, de un modo bastante mimético y más pulido. La evolución de Ruoska no se anquilosó en este sonido de todos modos, no llegaron a caer en el auto-plagio y eso quedó más que demostrado en el brutal Rabies. Mi valoración son tres cuernos mega altos, 6,75 sobre diez. Si por mí fuera se comían cuatro cuernos bien sobrados pero… Soy consciente de que Ruoska son demasiado deudores de los almemanes y además no se complicaron mucho la vida. Eso sí, los tíos tienen garra.

Patrik Mennander: voz.
Anssi Auvinen: guitarra, coros.
Kai Ahvenranta: guitarra.
Mika Kamppi: bajo.
Sami Karppinen: batería.

Sello
Kråklund Records