The Ruins Of Beverast - Exuvia

Enviado por IchiTheKiller el Dom, 19/04/2020 - 00:46
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1. Exuvia
2. Surtur Barbaar Maritime
3. Mære (On a Stillbirth's Tomb)
4. The Pythia's Pale Wolves
5. Towards Malakia
6. Takitum Tootem!

Disco Completo
bandcamp

Si hablamos de eternos segundones en la escena del Black de los noventa, los alemanes de Nagelfar se llevan el gordo, quizá porque llegaron un par de años tarde o porque no eran nórdicos, calidad nunca les faltó. El legado de los señores Zorn, Zingultus y Alexander Von ya está dignamente relatado en esta comunidad como para extenderse demasiado y parece que no estamos tan solos los que preferimos el "Hünengrab im Herbst" o un "Srontgorrth" sobre otras obras clásicas del género.

Como el dicho "de las cenizas renace", los miembros de Nagelfar no han dejado de expresarse a través de la música, cada uno por su lado desde la disolución de la banda. El camino del señor Alexander Von Meilenwald es quizá el más interesante de los 3, en Nagelfar se encargaba de la percusión, sin embargo tengo mis razones para pensar que no sólo aportaba su granito a las composiciones sino que también era la mente detrás de esos desvaríos electrónicos y experimentales de la banda.

Alexander V funda The Ruins of Beverast en 2003, comenzando así a construir su visión personal del metal extremo. Desde sus primeros discos ya se hace obvio que el enfoque aquí es totalmente distinto a Nagelfar, en lugar de las atmósferas otoñales y nostálgicas, The Ruins of Beverast construye un ambiente ritualista y psicotrópico en el cual cíclicos, cacofónicos y estruendosos riffs de Black Metal (Unlock the Shrine 2003) se mezclan con pasajes más lentos y sofocantes del Funeral/Doom, siendo estos últimos los que han ido tomando mayor protagonismo con los años (Rain upon the Impure 2006 y posteriores).

Exuvia es el disco más reciente del proyecto, lanzado en 2017 representa un interesante cambio a nivel estilístico y conceptual el cual hace referencia directa al título del álbum ya que por definición científica la palabra "Exuvia" se refiere a la cubierta que dejan los animales artrópodos tras la muda. A diferencia de sus álbumes anteriores, que se enfocan en crear una atmósfera desolada y subterránea, Exuvia toma como inspiración la cultura chamánica, integrando elementos tribales y de música trance, mutando su característico Black/Funeral Doom hacia algo diferente, quizá más allá del metal. Nos preparamos para el ritual a mitad de la noche contemplando el cielo estrellado, bajo el efecto de los hongos las visiones que experimentaremos no serán de color rosa.

El álbum comienza con el tema homónimo “Exuvia” introduciendo un pequeño mantra recitado en una lengua indígena, que nos invita a acercarnos a la llama de la hoguera y unirnos a la celebración, acompañados de un par de acordes psicodélicos, sugerentes voces femeninas y una percusión asesina que entra lentamente en escena. La extensa composición de 15 minutos se mantiene fresca deambulando entre inmensos pasajes Doom que hielan los huesos pasando a zonas de más intensidad y hasta por momentos carnavalescas, donde los tambores tribales, ritmos trance y cánticos toman protagonismo. El trabajo vocal de Alexander V es digno de mención, tanto la potente voz infernal como su contraparte melódica la cual se luce mutando y camuflándose de un tema a otro.

Continuando con “Surtur Barbaar Maritime” hay que destacar el excelso trabajo de batería, por momentos de carácter marcial, marchando al compás de los coros épicos, voces de ultratumba y melodías del averno que emergen lentamente de las profundidades. “Maere (On A Stillbirth’s Tomb)” trae de nuevo la psicodelia como protagonista, con una melodía burbujeante de fondo mezclada con los riffs Doomescos que van escalando en intensidad, desencadenando en visiones lúcidas subterráneas y pasajes lúgubres de pesadilla. En “The Pythia´s Pale Wolves” se incluyen los momentos más agresivos del disco tirando por momentos más hacia el Black Metal, recordando un poco a su primer disco, no sin antes hacernos pasar durante sus 14 minutos por todo un viaje alucinógeno y visceral que representan el clímax absoluto del disco. De visiones de pesadilla pasamos de lleno al éxtasis puro.

Siguiendo con “Towards Malakia” volvemos en el tiempo a la experiencia clásica de The Ruins of Beverast, con intensos riffs densos y asfixiantes que dibujan paisajes desolados y sepulcrales propios del Funeral Doom, estos representan un momento introspectivo y de limpieza en medio del ritual donde nos encontramos con nuestro "yo" interior. De fondo e intercalados en la composición se aprecian de nuevo los cánticos indígenas del comienzo, dejándonos saber que el efecto de los hongos comienza a desaparecer y el ritual se acerca a su fin. Para el cierre “Takitum Tootem” marca la conclusión del trance con una melodía etérea de fondo que se mezcla con el ruido blanco de las guitarras, bailando con el ritmo lento de la percusión tribal y los cánticos, volvemos lentamente a nuestro cuerpo terrenal, la experiencia no nos dejará indiferentes eso es seguro.

La principal virtud de Exuvia es mantenernos conectados en todo momento con el viaje chamánico, incorporando multitudes de elementos extraños, pero sin convertirse en una caricatura, desde voces femeninas y gritos de guerra, hasta momentos de tamborileo y gaita, todo está muy bien integrado a la base. Indagando un poco en el significado de los títulos y letras nos encontramos con vestigios fugaces de la Mitología Clásica, Germánica y Culturas Nativo Americanas, mezclándose entre sí de forma abstracta, representando las visiones del ritual.

Alexander Von Meilenwald demuestra que sigue en su tope a nivel compositivo,continuando invicto sin ningún disco malo hasta la fecha y con un par de clásicos modernos a sus espaldas.

Cuatro Cuernos Altísimos, Tocando la puerta de arriba

Alexander von Meilenwald: Todo

Sello
Ván Records