Rites of Spring - Rites of Spring

Enviado por Heartbolt el Vie, 31/05/2019 - 17:33
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1. Spring
2. Deeper than Inside
3. For Want Of
4. Haint's Point
5. All There Is
6. Drink Deep
7. Theme (If I Started Crying)
8. By Design
9. Remainder
10. Persisten Vision
11. Nudes
12. End on End

Ritos de la primavera

Nos ocupa hoy un tema muy importante, al que deberíamos prestarle más atención para no seguir equivocándonos, o llamando las cosas como no son. Al igual que su mención en tiempos pasados, es hora de entender algunas cosas... si queremos saber de qué va realmente esto.

Muy seguramente cuando escuchamos el término (siempre peyorativo) de “Emo”, nos imaginamos a un adolescente (generalmente del género femenino) pintarrajeado, llevando tatuajes, piercings, el cabello de colores y presentándose como alguien deprimido que gusta excesivamente del color negro y sigue la moda que no está de moda. Lo cierto es que esta perturbada tribu urbana de jóvenes de clase media-alta no define realmente lo que el supuesto “Emo” alguna vez fue, y quienes iniciaron este movimiento jamás se identificaron como tal. Algo paradójico, pero continuemos, para seguir entendiéndonos.

A mediados de los años 80’s, el Hardcore Punk se encontraba bastante lejos de considerarse un genero minimalista y repetitivo, pues sus principales artífices estaban evolucionando a pasos alarmantes, dejando un poco detrás el tópico “search and destroy”. Por otro lado, algunas escenas regionales (como la de Washington D.C.) ya presentaban grupos que se alejaban también de los esquemas tradicionales y se embutían particularmente en su propia concepción de lo que el Punk debía significar.

Un grupo de esos tantos que deberíamos estudiar más, si queremos comprender la evolución del Punk, es nada menos que RITES OF SPRING.
Oriundos de la capital estadounidense, estos hombres generaron una musicalidad muy original y particular que no tardaría en ser referencia total para las miles de bandas que aullaban por el underground. En 1985, que cuatro tipos hicieran algo de esta magnitud… no tenía nombre. Gente arriesgada, que tampoco sabían que 15 añitos luego (al comienzo de los 2000’s), una oleada de bandas tomarían uno que otro elemento del que aportaron para luego intentar encajarse en un arquetipo rayado que alguna vez, de manera sincera y contracultural, RITES OF SPRING definió.

Si alguien, una vez oído este pedazo de debut homónimo, encuentra una sola similitud con los grupetes modernos que se hacen llamar “Emo”, que lo demuestre. Claro, eso no quita lo MUCHO que se influenciaron de estos hombres. Pero tampoco nos podemos poner tisquis misquis. Rites of Spring (1985) es una grandísima obra que pone a parir a toda la oleada posterior que intentó meterse bajo su cobijo. RITES OF SPRING, EMBRACE y los posteriores FUGAZI (nacido de ambos), andan bien lejos de aquel engendro social llamado “Emo”.

¿Y por qué se llama “Emo”, verdad? Primero: etiqueta estúpida. Sacada de algún diario local del distrito de Columbia. Cuando RITES OF SPRING decidieron hacer su Hardcore Punk más melódico, más oscuro, más personal y hasta con sus toques ralentizados, lo menos que pensaba Picciotto (vocalista y guitarrista) era que su música definiría luego senda historia de llena perversidad y millones de adeptos. RITES OF SPRING con su único disco crearon una escuela entera, llena de imitadores y falsos seguidores. No obstante, su mezcla de velocidad, agonía, compases irregulares y sentimientos oscuros nunca fue alcanzada por ninguno. Quizás sólo EMBRACE y FUGAZI, antes mencionados, pudieron tocar algo de ese manto sagrado que RITES OF SPRING coció con sangre, sudor y lágrimas.

Rites of Spring es uno de esos verdaderos discos Punk. ¿Por qué? Porque sigue los parámetros del verdadero Punk: haz lo que te salga del forro de los cojones. Y así hicieron Picciotto y los suyos. ¿Crees que un disco de esta naturaleza tan atrevida y profunda era lo que las radios “alternativas” intentaban comprar y mostrar? Por supuesto que no. Un disco de la calaña de Rites of Spring fue gozado por un selecto grupo de amigos y colegas, hasta que unos añitos más tarde resultó ser el Arca Perdida de toda una generación, también perdida, pero en los estándares y cánones de una sociedad contradictoria.

Con Rites of Spring nos encontramos frente a un álbum muy sucio, maleducado y grosero, pero también reflexivo, lleno de un Punk MUY diferente a la media y con unos guitarreos bien duros que luego se convertían en melancólicos pasajes que, aún perdiendo poca velocidad, con los minutos terminan definiendo más que un pensamiento. Más que un oscuro y brutal sentimiento.

Una de sus características principales, además de ser un álbum bastante atípico para el momento, es que Rites of Spring se desenvuelve con magia. La música de este álbum es más que potente, es absorbente. Su objetivo parece concientizar, pero no dejando de soltar la rabia y la frustración que sentían sus generadores. Un grupo con mucho que decir, pero a través de una propuesta sincera, ganchera, que invita a cervezas y lágrimas, sin dejar nunca de perder un sello tan característico que yo no dejo de encontrar muy encantador. Un disco que se comporta de manera llamativa, nunca dejando de sonar bastante afable y desgarrador. Esa no son las características de bandas Pop Punk/Pop Rock que se visten como híbridos entre nosferatus mainstreams y pseudo-rockers noventeros. Por decir un ejemplo, escuchar un álbum tan increíble como este hace que uno voltee y vea cosas como TAKING BACK SUNDAY, y digamos "se nos desvió el linaje señores".

Capitaneados también por el legendario Ian MacKaye (MINOR THREAT y luego EMBRACE, por favorrrrr…), pareciera que toda esta gente está conectada. Y así suele suceder con las cosas más improvistas. Un género que se sacaron de la manga, mientras ellos sólo buscaban la profunda expresión. No era lo que querían, pero irremediablemente terminaron haciéndolo. Eso no quita que oír esta piedra filosofal involucre rastrear el origen de la plaga “Emo” hasta ellos. Que algunos hayan malinterpretado un mensaje y vendieron gato por liebre… eso no es nuestro problemas. Es oír Rites of Spring y comprender lo hermoso que fue una propuesta en su tiempo, también continuada en los 90’s con prestigio, pero que después de cierto tiempo ya no valía absolutamente nada. Pues, digamos, que un Punk meloso, coreable, con videos de chicas y chicos vestidos de negro no definen absolutamente nada. No cuando uno oye Rites of Spring y encuentra a cuatro tipos que lo menos que querían eran terminar siendo la reverencia de una juventud que exploraba los lares más inhóspitos del Punk, para luego vender un pensamiento o idea como la falsificación de un estilo.

Algo vital, y con esto ya cerramos el cuento, de lo que plasmó aquí RITES OF SPRING, fue el enfocarse más en nuestros rollos internos y nuestras peleas filosóficas con nuestro dopplegängers que tirarle bolas de mierda al político de turno. Ahí es donde nos sentamos a reposar y decimos “coño, tenían razón”. Y qué bonito lo hicieron, ¿o no es así? Una belleza sonora como Deep Drink no puedes intentar esconderla cuando reluce por sí sola, teniendo incluso una gran intención Funk que recuerda a los PEPPERS más duros del debut. Todos los temas del disco son clásicos, pero End on End es la gota que derrama el vaso. Una obra maestra del género; siete minutos y medio donde incluso rozan en Thrash y el Rock Progresivo/Experimental. ¡Carajo! ¿Eso hacen las banduchas estas “Emo” que vivían pasando en el MTV? JAJAJAJA. Sólo un tema así de osado lo pueden hacer quienes ahondan el Punk en carne propia. Sólo una magnificencia como Rites of Spring puede darse el lujo de ser tan buenos, humildes y maestros en lo suyo.

Y aquí se las dejo, campeones. Una banda clásica de estos terrenos que, imagino, ya conocemos mejor. Su posterior reencarnación con MacKaye también está fuera de este mundo. Y si no les ha quedado claro, los enlaces pueden hablar por sí solos. Un álbum clave, y no puedes hacerte el loco frente a él. Donde la discordia, el terror, las sensaciones feroces, el pesimismo, la falsa honestidad y el rencor son parte de una obraque rompió con los esquemas de su tiempo. Y si Rites of Spring fuera lanzado hoy en día, doy mi riñón a que también lo hiciera. Un disco mítico y atemporal, que vale su peso en diamantes con incrustaciones de platino y ónice.

Un trabajo formidable.

De esos… que ya no salen.

Guy Piccioto - Voz y Guitarra.
Eddie Janney - Guitarra.
Mike Fellows - Bajo.
Brendan Canty - Batería.

Sello
Dischord Records