Possessed - Revelations of Oblivion

Enviado por Mendoza M. el Vie, 10/05/2019 - 18:59
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El Metal está de fiesta, señores. Las campanas suenan para anunciar un evento tan trascendental como lo es el regreso de Possessed treinta y dos años después de un EP tan esencial como "The Eyes of Horror". Alrededor de este nuevo trabajo de estudio bailotean demasiados sentimientos y números, lo cual hace que sea muy difícil no localizarlo en su tan particular contexto. Lo cierto es que ya hace bastante tiempo que el Sr. Jeff Becerra grabó su nombre en los anales de la historia gracias a un inevitable "Seven Churches" cuya inconmensurable importancia e influencia ha sido agua divina para miles de grupos a lo largo y ancho del globo terráqueo. Y si bien es cierto que Possessed está desde el 2007 activo, tocando en vivo y publicando recopilaciones un tanto forzadas, este "Relevations of Oblivion" viene a ser la continuación espiritual de esa prominente carrera que se vio truncada en 1989 con un par disparos de por medio.

Concebido a base de paciencia y esmero, y proyectado en torno a la temática sombría tan característica del grupo, Becerra nos ofrece una desenfrenada interpretación vocal que desconoce de restricciones y docilidad. De los integrantes de Sadistic Intent con los cuales el proyecto resucitó ya sólo queda uno, el baterista Emilio Marquez, quien realiza una labor sencillamente bestial a los parches. Sin nunca caer en lo irracional, el de raíces latinas confecciona una base rítmica arrolladora, siempre en estrecho vinculo con el bajista Robert Cardenas. El resultado es un disco homicida, con un toque claustrofóbico que rememora viejas costumbres, pero que presume en demasía de ese sonido típico de las producciones modernas de Nuclear Blast, elemento cuya virtud ya entra en terrenos de valoración personal.

La portada, obra del siempre ingenioso Zbigniew Bielak, nos resguarda a las diez canciones que conforman esta flamante arremetida. Con sus respectivos Intro y Outro, la banda alterna momentos de gloria y terror al echar mano tanto de temas nuevos como de otros ya parcialmente conocidos, tales como "Abandoned", "No More Room in Hell" y "Shadowcult", las cuales fueron publicadas como singles en su momento. Este suceso ya anunciaba el ineludible advenimiento de Becerra y sus huestes, comandadas por Daniel Gonzalez y Claudeous Creamer, una pareja de guitarristas muy opuestos, pero que se llegan a complementar a la perfección.

Comienza el disco con "Chant of Oblivion" y su esplendida introducción a base de campanas. Los cantos ceremoniales de misa negra nos salpican de dramatismo absoluto, sobre todo por esos ritualistas "Inno a Satana" que, no sólo ponen los pelos como pinchos, sino que se abren paso a través de un tétrico y musculoso acompañamiento sinfónico de interesante profundidad. Una vez terminado el preámbulo, Possessed nos lanza a las fauces de "No More Room In Hell" y su sanguinario riff principal. Es cuando se asienta el acompañamiento que podemos notar el elaboradísimo trabajo de producción, cuya pulcra fachada no pierde ni un ápice de ese espíritu aniquilador e irreverente tan de la vieja escuela. Gonzalez y Creamer nos ofrecen melodías de guitarras cruzadas a velocidades obscenas, entretejiendo con saña el abrigo ensangrentado que reviste a un Becerra sencillamente impresionante, todo un veterano que nos ha otorgado, de nuevo, un trabajo vocal espeluznante, regio y casi perfecto, ni tan alejado de sus tan reconocibles alaridos de adolescencia.

Evidenciando un cambio de registro sutil, pero considerable, "Dominion" nos alardea gracias en parte a su formidable estribillo, flanqueado asiduamente por cadencias divinas y riffs que luchan constantemente por hacerse con el poderío. El conjunto es imponente, robusto, y vive permutándose entre pasajes de furia desbocada e intervalos hipnóticos que tienen la buena costumbre de desembocar en intrincados solos de mayestática ejecución. Por su parte, "Dammed" se presenta más grandilocuente y tenaz, sometiéndose a la voluntad del impecable Emilio Marquez y su kit de batería. Las melodías e intensidades que varían a cada segundo redondean el que es un tema de gran manufactura y de intensa devoción Thrash que no teme en batirse a duelo con el Death primigenio y sin complejos que Possessed bien ayudó a moldear.

Divisamos una nueva sorpresa en "Demon", y es que tras un inicio sin sorpresa aparente, lentamente las revoluciones irán disminuyendo hasta convertirse en un escabroso medio tiempo, con ásperos guitarrazos y una furia vocal impactante. El combo insiste mucho en las atmósferas, esmerándose para confeccionar un malicioso mantra que bien sabe alternar melodía y pasajes de pura y cruenta destrucción. Y por si fuera poco, al termino de esta belleza, una autentica salvajada como lo es "Abandoned" irrumpe con su atronadora introducción, la cual te desolla vivo si te descuidas. Pero es cuando Becerra se alza, y con una fuerza hercúlea expectora ese pérfido "AR-MA-GE-DDON", que el tema encuentra su verdadero camino hacía la gloria. La magnificencia instrumental rebosa madurez y soberbia. Sencillamente fantástico. Y cuando la última estrofa tiene lugar en 4:34 tras un vigoroso solo, el momento culminante de la canción exhibe una intensidad casi pasional e impecable. Cerrando así, y con broche de oro, la primera mitad del disco.

Sin otorgar mayores concesiones para el descanso, "Shadowcult" encabeza el segundo sexteto de temas. A este pieza la conocemos desde que hizo aparición en el split "Gathered at the Altar of Blast", donde el grupo compartió tracklist con otros gigantes de la escena. Aquí el tema está regrabado con todos los pequeños detalles afilados hasta más no poder. Emilio Marquez insiste en la autoridad del doble bombo, logrando sonar como una estampida mongola gracias a la potente producción. El bajista Robert Cardenas colabora para con la amargura prestando su voz para los agresivos estribillos, y las incansables guitarras de Gonzalez y Creamer fabrican, nuevamente, líneas muy directas y contundentes, pero repletas de florituras y prolijidades difíciles de puntualizar con total exactitud.

Encontramos en "Omen" a otras de las joyas del trabajo. Esta nos acribilla con un riff sostenido que cabalga indomable y que no le hace ascos a los ambientes, sobre todo en su aparatosa parte central. En cambio, la irreal "Ritual" le hace honor a su nombre, adaptando el desaforado cantar de Becerra con tensos ramalazos sinfónicos de alargado simbolismo. Las guitarras se enroscan cada vez más en una espiral de complejidad depravada, y su esfuerzo es intachable tanto en este tema como en la crispada "The Word".

"Graven", por su parte, es orgullosa como ella sola. Tras una introducción vacilante, el tema transita sin reposo alguno, cobrando la herencia del Possessed ochentero, con un plus de arreglos inquietantes, fragmentos de desasosiego total y una parte final cercana a la brillantez. El combo acumula capas de distorsión como si fuesen trofeos, pero la intensidad siempre está bien encaminada, conformando así un clímax decisivo en conjunto con "Temple of Samael" y su preciosa guitarra acústica, la cual despierta tímidamente del trance al oyente y lo entierra de lleno en un recinto de lobreguez absoluta.

He aquí un disco que se nos presenta petulante, uniforme e inmaculado. El genial aglomerado de temas saben sonar a Possessed, pero no reniegan de ese barniz de modernidad que, en comparación con revivals semejantes, sale bastante bien parado. Tras tantos años sin publicar material, un disco como este "Revelations of Oblivion" no es producto ni del azar ni de las bondades del destino. Becerra supo reinventarse y escoger con pinzas a su escuadrón, dando con cuatro auténticos virtuosos que se sitúan, hoy por hoy, como protagonistas de un capitulo muy significativo para el género, lo cual es de harto reconocimiento. Es imposible independizar este trabajo de su obra más clásica, pero dadas las circunstancias, habiendo degustado el producto y, en vistas de que esta es una reseña con un punto de vista muy subjetivo, aseveraré que estamos ante un trabajo excelente, con un nivel y una calidad que no cualquiera, ni joven ni veterano, es capaz de alcanzar en estos días. "Revelations of Oblivion" es un disco atronador, honesto, redondo y lógico. Cinco cuernos ajustados para Possessed, y su más reciente bombazo. La espera ha valido la pena.

Jeff Becerra: Voz
Daniel Gonzalez: Guitarra
Claudeous Creamer: Guitarra
Robert Cardenas: Bajo
Emilio Marquez: Batería

Sello
Nuclear Blast