Nuclear Death - Welcome To The Minds Of The Morbid

Enviado por Kaleidoscope el Lun, 22/04/2019 - 18:18
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1. Necrobestiality (02:26)
2. Cremation (03:11)
3. The Third Antichrist (02:35)
4. On Behalf of the Beast (02:34)

Full demo

Desenterrar rarezas de metal extremo de los ochenta es una tarea tan placentera como sorprendente. Es curioso como muchas bandas primigenias de Death, Black o Grindcore a día de hoy siguen sonando más extremas que lo que vino después. La crudeza es un elemento que hace todo mucho más pesado y brutal si es bien utilizado, hoy en día esa crudeza se busca, pero hubo tiempos en que era natural, espontáneo.

Grupos como Hellhammer, Necrovore, los primeros Bathory, Napalm Death, Unseen Terror o Mantas son claras muestras de cómo una producción tosca, técnica de dudosa calidad y dos galones de “cojones” hacen del producto algo no solamente brutal, sino desagradable y poco accesible, es decir, extremo con todas las letras porque ser extremo no es solo sonar ruidosos con alto volumen, es mucho más que eso; es saber que tu música realmente no está hecha para agradar a un público, sino que está hecha para expresar sin consideraciones ni edulcorantes lo que te da la gana.

Esta vez no hablaremos de dos galones de “cojones”, sino de un galón de toneladas de “ovarios”: de la inigualable Lori Bravo y sus incombustibles Nuclear Death.

Hablar de Nuclear Death no es solo hablar de una de las primeras formas prehistóricas de Grindcore y Death Metal, sino que también es hablar de una de las primeras vocalistas femeninas de la escena de metal extremo. Si bien es cierto que vocalistas extremas ya existían por esas épocas, como lo pueden ser Sabina Classen (Holy Moses) o Dawn Crosby (Détente) y que luego surgirían otras vocalistas de death metal, ya pasando la barrera del Thrash, como Corinne Van Den Brand (Acrostichon), Dana Duffey (Mythic), Sharon Bascovsky (Derkéta) o Runhild Gammelsæter (Thorr’s Hammer), pero ninguna de ellas sonó como Lori Bravo y les aseguro que nadie sonará como Bravo. La intensidad de la “señorita” Bravo no tiene nada que envidiar a mucho vocalista masculino insignia, es más, diría que se come a bocados a varios en cuanto a cuotas de barbarie y violencia, y no solo eso sino que su forma de cantar o, más bien, de destrozarse la garganta es única.

Nos situamos en nada más ni menos que 1987 y el grupo ya sacaba su segunda demo, titulada “Welcome to the Minds of The Morbid” y el título no puede ser más acertado. Aquí lo que encontramos es la manifestación musical de una mente retorcida, atormentada y esquizofrénica, un reino donde el Thrash, Hardcore, Grindcore y el Death Metal son una sola cosa, donde no importan una mierda las formas sino el qué se transmite.

Ya al escuchar los primeros segundos de “Necrobestiality” se intuye que se viene algo bruto y bestial, pero cuando se escuchan los primeros gritos descarnados de la cantante las expectativas son ferozmente descuartizadas. Muy burro, demasiado burro lo que hay aquí. Los riffs son asquerosamente caóticos, las baterías son un golpeo incesante, un destrozo de percusiones, pero lo que se lleva el foco de atención es la voz, esa maldita voz. Siendo sincero, no sé qué carajos está haciendo Lori Bravo con sus cuerdas vocales: grita, luego intenta cantar “limpio”, hace algún que otro rugido más grave y al final del cuento uno termina con el oído derretido por la potencia ígnea derrochada.

La demo dura poco más de 10 minutos, pero uno se puede perder horas en cada sucio detalle del espectáculo vocal mórbido aquí plasmado. Evidentemente no estamos hablando de matices como las que nos regaló Rob Halford en sus mejores momentos, ni mucho menos hablamos de una voz femenina como la de Doro Pesch o Leather Leone porque aquí encontramos 0% técnica vocal y 100% actitud, pero no de la que se vende ni se copia sino con la que se nace.

De principio a fin “Welcome to the Minds of the Morbid” es una masacre despiadada, sin ningún tipo de cuidado o precaución para ocultar la retahíla de homicidios cruentos que deja atrás, por tanto, describir canción por canción carece de sentido y más cuando la misma música pareciera carecer de sentido (algo positivo en este caso). Tranquilamente podría sentarme a destacar un montón de minutajes donde Lori hace locuras con su voz, pero eso es absurdo cuando lo que hay que hacer es lanzarse sin pensarlo dos veces a escuchar este demencial demo, sin embargo, no puedo evitar resaltar la inefable “The Third Antichrist” dónde la vocalista regurgita una especie de falsetes alternándolos con todo tipo de desprolijos gritos, dando como resultado una fuerza y una pesadez inusual que resulta más potente que muchísimas guturales. “The Third Antichrist” es posiblemente la mejor canción del conjunto y uno de los temas más destacables de la era precámbrica del metal extremo.

Si te gusta el Punk, el Thrash supersónico, el Death crudo o simplemente la música EXTREMA Nuclear Death son lo tuyo.

Este demo es un misil nuclear que cae directo a la cervical, pero lo que vino después con su debut “Bride of Insect” es directamente una bomba atómica que desintegra el cuerpo por completo.

Valoración: 8.5

Joel Whitfield: Batería
Phil Hampson: Guitarras
Lori Bravo: Voz, Bajo

Sello
Independiente