Nine Inch Nails - Hesitation Marks

Enviado por Dr.Hollywood el Vie, 21/08/2015 - 15:07
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1.The Eater of Dreams 0:52
2.Copy of a 5:23
3.Came Back Haunted 5:17
4.Find My Way 5:16
5.All Time Low 6:18
6.Disappointed 5:44
7.Everything 3:20
8.Satellite 5:03
9.Various Methods of Escape 5:01
10.Running 4:08
11.I Would for You 4:33
12.In Two 5:32
13.While I'm Still Here 4:03
14.Black Noise 1:29

Nine Inch Nails - VEVO Presents: Nine Inch Nails Tension 2013

Nine Inch Nails - Hesitation Marks Extended [Full Album]

A día de hoy, poco hay que comentar del legado de Michael Trent Reznor. Si bien podemos hacer distinción entre sus dos alter egos: el ser atormentado de hace 20 años o el artista total y polifacético de hoy día, lo cierto es que sus muestras de calidad han ido mucho más allá de todo convencionalismo o imagen, se llama "legado".

Centrándonos brevemente en sus últimas andanzas en la industria, cabe poner en antecedentes su libertad total carente de carga discográfica en Ghosts (2008), deleite instrumental extenso con fuerte carácter atmosférico y cinematográfico o bien The Slip (2008), un disco-gancho disponible para descarga gratuita a modo de obsequio al seguidor de NIN donde se retorna a sonidos más previsibles pero alejado por completo de sus mejores días, mención aparte, estar producido en 3 semanas.

Tras la gira Lights In The Sky Tour, era lógico el agotamiento creativo y físico de Reznor por lo que se anunció un parón indefinido en 2009 para NIN, poniendo en peligro la excesiva continuidad a la que nos estaba acostumbrando.

Aún sin ser suficiente tarea lo anterior, Reznor no ha dejado de estar en activo y se adentró en el mundo del filme y sus bandas sonoras como "Social Network" en colaboración con Atticus Ross en 2010 y ganador de una estatuilla, además de "The Girl With The Dragon Tattoo" en 2011 o "Gone Girl" en 2015. Incluso si no era suficiente, trabajó (y trabaja) con su mujer en el proyecto post-industrial How To Destroy Angels paralelo a lo anterior sacando varios discos.

Ahora bien, malcriados por su incesante actividad, ¿acaso no hemos echado cuentas y enterado de que el antiguo Reznor solía sacar álbumes cada 4-5 años?

4 años después se apagaron todas las alarmas con esta nueva entrega, Hesitation Marks del 2013.

¿Qué decir?, el fan de NIN estaba de enhorabuena por contar con un trabajo única y exclusivamente orientado a él...la novedad es "cómo". Este disco está tratado como un segundo regreso, desde aquel gran retorno llamado With Teeth de hace ya 10 años. Si bien en el primero retornaba sobrio, histérico, potente y arrollador por unas energías renovadas y crecientes en este regresa elegante, minimalista, frío, simple y sobretodo eléctrico, nada estridente. En otras palabras, olvidaros de los decibelios, los bajos crudos y las guitarras mordientes; NIN vuelve a la raíz techno y electrónica primigenia con la que se dio a conocer en 1989, salvando la magia inherente de la época en que se gestó Pretty Hate Machine.

Teniendo en cuenta que el disco debut alberga clásicos como "Head Like a Hole", "Sanctified" o "Sin", no deja de ser un incomprendido que no ocupa el primer lugar en las escuchas, ya sea por su sonido o por quedar fagocitado por un bombazo generacional como The Downward Spiral de 1994 con el que Reznor mostró su verdadero rostro o, quizá, el más desagradable e impactante.

Así pues, ¿es probable que calcar el sonido menos valorado de NIN desentone hoy día? Tras lo visto en las sucesivas entregas de estos años, es probable que sí y pretender alcanzar su calidad más probable aún.

No obstante, este disco es una oportunidad para cambiar la vara de medir del oyente, una excusa perfecta para desempolvar tu olvidado ejemplar de Pretty Hate Machine y asimilar la amalgama de sonidos, texturas y diversidad que estaba brillando por su ausencia. Importante recalcar que el primer gesto de Reznor hace 25 años se repitió tan solo hace 2, por lo que debemos ampliar las miras y no quedarnos con el sonido de "Closer" o "The Hand That Feeds", siendo hits que han sepultado otras vertientes y destruido, en cierto modo, la capacidad de adaptarnos a otras ramas más denostadas o inesperadas.

El disco, comienza frío, inquietante a golpe de ruidos, con una voz distorsionada que da nombre a esta intro: "The Eater of Dreams".

"Copy Of A" es un tema de desarrollo lento (requerida de 5 minutos) puramente sintético, al cual conforme progresa se le van añadiendo más y más elementos técnicos, que, en directo, es una ocasión para ir introduciendo a los músicos que liderarán el show, cada uno a su respectivo instrumento. Con un Reznor que no destaca en las vocales, nos va dejando caer muy bajo y suave que no tiene mucho que ofrecer a estas alturas. El carácter bailable del tema y, por ende el del álbum, van quedando más que claros. Y si algo es el álbum es eso, "bailable", con temas que no estallan al primer estribillo y que no lucen hasta la tercera escucha.

"Come Back Haunted" fue un single efectivo, donde literalmente el título lo dice todo. Reznor regresa con un groove exquisito, fluido, arreglos fantasmagóricos aprendidos del Ghosts I-IV y un dinamismo que no va a ser sinónimo de ruido. "Ambiental" es como se percibe si hablamos del estribillo, con aires de grandeza y atmósferas que exacerban el sentimiento de majestuosidad. Siendo uno de los temas más movidos, aquí sí que se ha asociado el riff de guitarra sencillo al ingrediente necesario para crear un tema concebido para el directo y darle empuje al disco. No cabe olvidar el juego vocal entorno a los fraseos del título del tema, adictivos, entrecortados, además, a nivel global el tema está inteligentemente colocado en segundo puesto de la lista de temas.

La bajada de revoluciones no se hacía esperar y sale a colación la balada de turno, haciendo un guiño claro a los cortes sosegados de With Teeth. "Find My Way" está ofreciendo vocalmente lo que Reznor está siendo capaz, susurros, tonos bajos y claros, ningún riesgo, falsetos. Apoyado en un piano y una base de batería sintetizada (véase como ejemplo "All The Love In The World") el tono es solemne, sin sorpresas, sin cambios bruscos, melódicamente plano pero acogedor, recogiendo esa sensación cálida de las mejores instrumentaciones de Ghosts I-IV. Interesante cómo el tema llega a su ocaso apoyado en esa sección de cuerdas que tan bien conecta con la intro del siguiente tema.

Estrafalaria, macarra, funk, se muestra "All Time Low". Sustentado en un groove sensual (que no sexual), desnudo y Berlinesque, el tema está abanderado por cierta esencia Prince o Bowie, con tintes personales y sucios. Exquisito el contraste de las líneas y el estribillo, místico y propio de un trance liberador. No tiene pérdida el final, que está convirtiéndose en uno de los puntos de interés de los temas; mayor ambientación y juegos de texturas en las que, Reznor, se permite alguna licencia en directo y musita algún fraseo de "Closer".

LLegados a este punto, el ceño se frunce al llegar "Disappointed". Habiendo aplicado la fórmula de desarrollo lento durante 4 temas, esta se agota y se presenta el tema citado como una base en loop y un Trent que suena con un efecto vocal como "sonando bajo el agua". No exenta de alguna gracia puntual como algún punto fuerte en la ambientación, el tema se hace innecesariamente largo y tedioso. Suena a tema poco serio o, si suena la flauta, a puente con fines semi-instrumentales pero con poco peso se mire cómo se mire.

Y más se frunce aún con un tema pop como "Everything", que me suena a coña marinera y que jamás llegará a ser ese pop-rock sublime de "The Hand That Feeds". Infumable, nada más que comentar, siento ponerme así de vulgar y explícito.

No puedo evitarlo. Es preocupante empalmar 2 temas malos seguidos, que deslucen la escucha e irónicamente me dan que pensar cuando Reznor ya empezó diciendo "Todo lo que digo ya se ha dicho antes/Soy una copia de...". ¿Efectivamente le doy la razón y se lo consentimos? Perdonemos el error pero no lo olvidemos de cara a la valoración, ya que esto es un síntoma de falta de ideas. Esto no cesa y meto en el mismo saco a "Running". Siendo un efecto espejo de "Disappointed" esta está mejor llevada pero en algún momento se pierde además de que existe un momento de confusión total del que no se sale por culpa de un guitarreo fuera de tono que sin duda es de lo peor que he oído.

Más en el molde "Satellite", mano a mano con "All Time Low" perfila ese aura que debería haber impregnado lo anterior con esa tendencia Industrial decadente digna de catalogarse como "Goth Club". Se percibe una clara influencia de la música negra en ritmos, bajeos (slap) y con unos elementos muy bien orquestados; misteriosos, trascendentales. El mal sabor de boca se va y para bien. Meto en el mismo párrafo "Various Methods of Scape" que suena a algo inédito hasta el momento. Usual es a Reznor cantando sobre una base electrónica, pero con ese efecto chorus en la voz y un guitarreo apoyado por susurros en el estribillo es una inyección de personalidad importante. El tema es soberbio y podría haber estado perfectamente en el segmento de canciones de media-baja intensidad del With Teeth, por su carisma y núcleo pegadizo. "I Would For You" va un paso más allá y es pulcra, sin salirse del molde y dentro de esa triada "Satellite-Various Methods of Scape-I Would For You". Fichaje extra el ramalazo al salvajismo (esta vez controlado) de The Fragile en "In Two", que sin duda es el mejor tema del plástico y que cierra de forma magistral el disco de no ser por "While I'm Still Here" y su outro "Black Noise". Siendo un buen tema (sección de saxos, beats, loops, capas de sonido industrial de cierre) uno acaba con la impresión de que empaña de forma un tanto ramplona e innecesaria la forma de despedir el disco al palidecer por ser encargada de continuar ese empaque de "In Two". Error en la elección del track-list, me da a mí.

La producción es como siempre, sublime, cuidada, aplicando un tratamiento electrónico para un disco electrónico, valga la redundancia. Aunque todo sea dicho, en el directo el elemento analógico sustituye al de estudio, aportando una fuerza impresionante y un lavado de cara al disco en favor de mayor garra. Es un disco concebido para el directo y que cobra, en poca y relativa medida, algo de movimiento, pues pese al dinamismo de ciertos temas, la producción le da esa limitación estática, de poca vida en el sentido más sonoro de la palabra. Entiéndase que no es un disco plano sin ser un disco de esquizofrénicos contrastes. De hecho, se ha rodeado de un buen equipo, contando incluso con un productor de Pink Floyd o el propio Atticus Ross. En Hesitation Marks no encontraremos gritos desgarrados, disonancias estremecedoras, ruido, capas de sonido excelsas, guitarras distorsionadas (en contadas ocasiones), bajos con fuzz ni nada puramente analógico o, al menos, susceptible de serlo explícitamente. Disco entretenido, bailable, que rescata en dosis realistas y actuales el primer paso de Reznor en la música: el techno. Sin ningún "Hit" como tal y prescindible en el sentido más purista de la palabra, no deja de ser una entrega buena a nivel global y con momentos sobresalientes propios de esa disciplina abandonada por maese Reznor. No aporta nada nuevo, pero supone un soplo de aire fresco y un pretexto para añadir composiciones musicalmente redondas al directo. No pasará a la historia, no marcará una generación pero...¿acaso ese es el criterio adecuado para medir sus discos?, ¿el disfrute riñe con la complejidad?, ¿debe Reznor ser un genio toda su vida? Hesitation Marks es digno de su legado y de ser un número Halo con todas las de la ley, superando en tono y complejidad a otras obras menos osadas como The Slip. No es un paso adelante, tampoco a atrás, quizá hacia un lado y, en un futuro, el tiempo dirá si avanza.

Poco estoy diciendo de Reznor al micrófono y nada supone el no comentar algo relevante acerca de su voz. Aunque su cerebro en composición funciona, no de 10, pero sí de 6'5 su voz se está limitando a retransmitir unos mensajes con unas líneas correctas pero nada arriesgadas, muy agradables pero carentes de fuerza. Edad o simplemente cuestión de adaptarse al estilo que pretende abordar, su estado vocal le permite llevar su papel con corrección sin ser el plato fuerte ni mucho menos, muy en la linea de lo que se espera en un proyecto de este formato. Limitada su elección de estilo por su canto o bien por voluntad propia, pasa discreto, desapercibido pero con margen para el disfrute, como siempre.

¿Eran necesarios 14 temas? No, le sobran 3. Hay esbozos importantes pero muy poco depurados, fogonazos, chispas, insuficiente esfuerzo para haber transcurrido 5 años desde The Slip. Si bien en este último no se apostó por la redondez en absoluto, sí que se vio entre líneas que 10 temas era incluso generoso para una entrega con poco contenido y un aviso claro de que de haber sido más completo habría merecido 2 CD's mínimo (Véase The Fragile). No obstante, habiéndonos acostumbrado a una calidad intermitente y continuada, una nueva espera tras un largo hiato antojaba expectativas mayores que se han visto cumplidas con algún pero. Parece que nada desde 2005 es perfecto. Cabe ser justo, elogiar su gran rendimiento y aplaudir las constantes referencias y cuidados a su sector de fans. Aún con todo, si era necesario 1 año adicional para presentar un trabajo sin ninguna fisura pues bienvenido hubiera sido y mejor crítica habría recibido.

Buen disco, no te disgustará. Sugiero que te sumerjas en este proceso de evaluación y te hagas, ahora que puedes, con Pretty Hate Machine remasterizado del 2010 y, de paso, con este Hesitation Marks del 2013, ya sea en edición estándar (más volumen, más agudos), deluxe (3 remixes) o "Audiophile Mastered Version" (esto causó controversia pero lo cierto es que tiene menor volumen, más bajos, menos brillo) y habrás cubierto el lado menos convencional, limpio y maduro de Reznor o, lo que es lo mismo, de Nine Inch Nails.

Un 6'5, 3 cuernos justos y sintéticos, pero cuernos, que espero seguir calificando en un futuro dado el gran silencio que existe desde entonces.

Será que matemáticamente faltan 2 o 3 años para otro trabajo...pero de momento, esto se queda en un "hasta la próxima".

Hasta pronto, Trent.

Trent Reznor – vocales e instrumentales, producción

Artistas invitados
Pino Palladino – Bajo, pistas (2, 5, 9, 13)
Lindsey Buckingham – Guitarra, pistas (2, 12, 13)
Adrian Belew – Guitarra (4, 5, 9, 12); coros (7, 11); sintetizadores (7)
Eugene Goreshter – sintetizadores (6, 11, 12); cuerdas (6); violines (11); bajo (12)
Alessandro Cortini – sintetizadores (1, 3)
Ilan Rubin – Batería (11); Toms (2, 3)
Joshua Eustis – Coros (11)
Daniel Rowland - Diseño sonoro (7); sintetizadores (7); guitarra (7)

Atticus Ross – producción, programación
Alan Moulder – producción, mezcla, programación.
Tom Baker – Masterización
Russell Mills – artwork
Rob Sheridan – Portada
Jun Murakawa - Programación
Dustin Mosley - Programación
Ghian Wright - Programación
Michael Patterson - Programación (1); Mezcla (1)
Joe Barresi - Grabación de batería
Mike Fasano - Técnico de sonido de batería

Sello
Columbia