Nightwish - From Wishes to Eternity

Enviado por Vesper Lynd el Jue, 15/04/2021 - 04:54
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1.The Kinslayer - 04:22
2.She Is My Sin - 04:47
3.Deep Silent Complete - 04:10
4.The Pharaoh Sails to Orion - 06:52
5.Come Cover Me - 04:51
6.Wanderlust - 04:48
7.(Crimson Tide / Deep Blue Sea)Instrumental - 03:13
8.Swanheart - 03:58
9.Elvenpath - 05:00
10.FantasMic, Part III - 03:23
11.Dead Boy's Poem - 06:58
12. Sacrament of Wilderness - 04:51
13.Walking in the Air(Howard Blake cover) - 05:49
14.Beauty & the Beast - 06:57
15.Wishmaster - 05:09
16.Outro - 04:37
17.Interview with Tarja - 07:06
18.Interview with Tuomas - 04:01
19.The Carpenter [Video] - 05:00
20.Sleeping Sun [Video] - 04:47
21.The Kinslayer [Live Video] - 05:14
22.Walking in the Air [Howard Blake Cover][Live Video] - 05:11
23.Deleted Scenes - 26:35

Hay bandas que por casualidad llegan a nuestras vidas y se convierten en nuestra favorita. Cuando uno había pensado que ya la había encontrado, aparece otra que se gana nuestro corazón, que nos conmueve hasta la médula y nos acompaña a lo largo de los años, como si de una persona real se tratara. No hay vinculo más honesto, fiel y verdadero que el que un admirador construye con la que considera que es “su banda”. En mi caso, Nightwish fue el grupo que me hizo amar el metal sinfónico, subgénero que descubrí ya de adulta, no era una adolescente cuando los empecé a escuchar y me abrieron un mundo entero, repleto de magia, fantasía, virtuosismo, épica y grandilocuencia; pero también desprendían sentimientos como la alegría, tristeza, la melancolía... La banda sonora de mi vida, aquella que me acompañó en las horas más felices y en las más oscuras.

Por eso no dudé en rescatar un concierto en directo de la era dorada del grupo liderado por Tuomas Holopainen, cuando todavía no eran unas superestrellas y se estaban consolidando en el panorama metalero europeo e internacional.“From Wishes to the Eternity” fue un concierto grabado en Tampere, Finlandia, durante la gira del laureado “Wishmaster”, el 29 de diciembre del 2000. El CD en vivo solo fue lanzado a la venta en Finlandia y varios años más tarde el sello discográfico Spinefarm lo relanzó en Europa.

Todo el mundo conoce el famoso DVD “End of an Era” en el Hartwall Arena de Helsinki, el último show que realizaron con Tarja Turunen en el 2005, dándole la célebre e infame carta de despedida al final del concierto, cuando las cosas se pusieron feas de verdad entre los integrantes de la banda y Tuomas, llevado por su enorme egocentrismo, celos y despecho, tomó la peor decisión de su carrera.

Nightwish no volverían a ser lo mismo tras la expulsión de la diva finesa, a pesar de que sacaron discos aceptables con Anette Olzon, que cumplía en estudio, pero en directo era otro cantar… tenía unos zapatos muy grandes que llenar y como era de esperar, no lo logró. La sueca enfrentó momentos durísimos que hubieran amedrentado a cualquiera: fans enfurecidos gritándole “¡Qué vuelva Tarja!” en los recitales, entre otros sucesos desagradables y no es para menos mencionar aquel show que abandonó a la mitad en medio de las lágrimas en Belo Horizonte, Brasil, lo que no le habrá caído nada bien al exigente Holopainen. Anette duró poco en el grupo, a pesar de que me gustaba su voz, nunca terminó de encajar y varios fans se sintieron aliviados cuando la expulsaron.

Lo irónico es que desde el 2012, con Floor Jansen al frente, en directo cumplen, pero los álbumes de estudio son un reciclado mediocre faltos de ideas… Tuomas no logró ni una cosa ni la otra, y con Marco Hietala fuera de la banda, les veo un futuro incierto a los fineses… La época dorada de Nightwish se terminó en el 2005, con el mítico “Once”, el “Imaginaerum” es un gran disco, que me encanta, pero la magia que desprendían en sus primeros álbumes, se perdió hace años.

Vamos a lo importante: el primer directo de los fineses, en un teatro relativamente pequeño y lo primero que me llama la atención es que todos se veían tan jóvenes… Tarja, inocente, contenta y con un futuro repleto de expectivas, luciendo el cabello corto y un atuendo gótico; a Tuomas todavía no le había crecido la melena ondulada que se dejó años más tarde y no usaba los muñequitos de Jack Sparrow sobre el teclado, Jukka espléndido en su batería, con su pañuelo en la cabeza a lo Guns N’ Roses y el bajista Sami Vänskä, al que le quedaba poco tiempo en el grupo aunque él no lo sabía y pronto sería reemplazado por otro rubio pelilargo, el vikingo Marco Hietala.

Según la propia Tarja, los problemas en Nightwish comenzaron en ésta época, cuando ella conoció a su futuro marido argentino (quien sería su mánager más adelante) y las mieles del éxito y la fama los alcanzaron. Las canciones del directo corresponden a sus tres primeros discos, la era más symphonic power metal con una impronta muy similar a la de sus paisanos Stratovarius, luego se volverían más comerciales y sinfónicos, sin perder un ápice de calidad, por supuesto.

Si hubo una banda que influenció a cientos de su estilo, fue Nightwish. No fue la primera, ese honor se lo lleva Therion, pero el desempeño a las voces de Tarja Turunen creó escuela y años más tarde salieron todas sus imitadoras… algunas buenas y otras, se quedaron a medio camino. Por nombrar algunos ejemplos, Simone Simons, Dianne Van Giersbergen, Manuela Kraller, todas ellas le deben su carrera en la música a las dotes vocales de la señora Turunen, la nombraron como una influencia directa. Y hasta las que no la reconocen, es evidente a quien tratan de emular…con resultados disimiles, por supuesto. Mi opinión es muy firme al respecto: las mejores vocalistas del metal sinfónico, por pioneras y porque crearon escuela, son la finesa y Sharon den Adel de Within Temptation.

Por desgracia, nunca pude ver en vivo a la formación original de Nightwish (por una cuestión de edad, más que nada) pero si sonaban como en este concierto, me perdí de mucho. Más allá de la virtuosa voz de Tarja, Tuomas Holopainen, el baterista Jukka Nevalainen, el pequeño Emppu Vuorinen y hasta el bajista que fue el primero en dejar el barco, eran una máquina imparable y se complementaban de tal manera que les hacían justicia a las canciones en directo, sin nada que envidiarles a las versiones de estudio.

El que haya escuchado el “Oceanborn” y “Wishmaster” sabe lo que va a encontrar aquí, no hace falta que resalte canción por canción. Las que más me interesan son las que no aparecerán en los próximos setlist, las que no están en “End of and Era”: la power metalera y épica “Sacrament of Wilderness” , “Elvenpath”, que nunca me enganchó demasiado (todavía les faltaba madurar en su debut); y ese trallazo llamado “Wanderlust” , donde el byroniano teclista le saca el máximo provecho a su instrumento.

Nightwish siempre se destacaron por sus baladas, y las de la “era Tarja” son las más destacadas de toda su carrera, pero en lugar de cantar “Sleeping Sun” , aquí aparece la bellísima y folk “Swanheart”, un tema conmovedor que no se atreven a cantarlo con Floor Jansen en la actualidad y me parece una decisión acertada. Hay canciones que, les guste o no, fueron escritas para la voz de Tarja, prueba de ello es la magnífica “Wishmaster”. No lo intenten en casa ni en futuros DVD.

Curioso que Tuomas le haya dado tanto lugar a las baladas del disco que estaban promocionando, desfilaron las lúgubres y tristonas “Deep Silence Complete” y “Dead Boys Poem”, con esa letra tan autobiográfica y desoladora… pero mi preferida siempre será “Come, Cover Me”, donde la aterciopelada voz de la finesa me pone los pelos de punta… ese poder de conmover al oyente y de llegarte al alma con su canto, solo lo tuvo la vocalista original de Nightwish. Ninguna de sus sucesoras logró ese efecto sobre mí.

Hay tres canciones que son las joyas de la corona de este directo; por un lado, la monumental, agresiva y cañera “The Pharaoh Sails to Orion”, con la participación de Tapio Wilska, magia y épica pura, un dueto espectacular con un contraste fascinante a las voces. Por otro lado, está la entrañable “Walking In The Air” donde la voz de mi adorada finesa te transporta al cielo y la puramente Disney “Beauty & the Beast”, con un invitado muy particular que supera la interpretación del teclista en “Angels Fall First”. Me refiero a Tony Kakko de Sonata Arctica, quien hace un gran trabajo sobre el escenario y ayuda a rescatar este clásico olvidado. Increíble la emoción y el entusiasmo del público, feliz de ver a la banda en todo su esplendor: gritando, aplaudiendo, alentando y con el puño haciendo los cuernos metaleros. Esos finlandeses sí que aman el metal y lo demuestran bastante considerando que son escandinavos y se los tiene por “fríos”, un prejuicio falso, por supuesto.

La clase, elegancia y carisma escénico de la entonces jovencita señorita Turunen es impresionante. A pesar del talento de Holopainen para componer auténticas maravillas, dudo mucho que hubieran llegado tan lejos de no contar con ella entre sus filas. El caso de esta mujer es fuera de lo común, para mí siempre sonó mejor en directo que en los discos de estudio. Cuando uno tiene talento, técnica y profesionalismo, no se necesitan retoques ni ediciones.

De la banda que decir… Estos son los Nightwish que a mí me gustan y emocionan, los que componían auténticos temazos y la dupla Tarja/Tuomas era única, el finés sí que sabía sacarle provecho al talento de su compañera… hasta que la fama, los amores no correspondidos, los egos y los casamientos, terminaron por cargarse al grupo. Una lástima. Pero en este concierto inmortalizado por las cámaras, ellos no lo sabían, se mostraban jóvenes, felices, disfrutando y saboreando las mieles del éxito, recibiendo los discos platino del “Wishmaster” al final… y así es como me gusta recordarlos. Cinco cuernos para la banda de metal sinfónico más grande de todos los tiempos, en sus épocas doradas. Todo lo bueno, tarde o temprano se termina, pero, aunque sea, nos quedan los recuerdos.

Tarja Turunen - Voz
Emppu Vuorinen - Guitarras
Tuomas Holopainen - Teclados
Jukka Nevalainen – Batería
Sami Vänskä - Bajo

Músicos invitados

Tony Kakko - Voz (track 14)
Tapio Wilska - Voz (track 4)

Sello
Spinefarm Records