Mgła - Groza

Enviado por Mendoza M. el Sáb, 06/04/2019 - 03:39
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1. Groza I
2. Groza II
3. Groza III
4. Groza IV

Tras publicar tres demos muy buenas y un split con varios colegas de renombre, Deathspell Omega entre ellos, los polacos de Mgła finalmente se atreven a centrar sus lóbregas energías en un debut que sintetiza, recopila y exhibe muchas de las razones del porqué la banda de Cracovia es saludada actualmente como uno de los exponentes más importantes de la escena en Europa del Este y del subgénero en general.

Mgła es la visión de Mikolaj Zentara, "M" cuando se encapucha, y era en un principio el proyecto paralelo que tenía en remojo cuando no centraba todas sus energías en los también cochambrosos Kriegsmaschine. Paulatinamente, el proyecto que empezó como un boceto terminó convirtiéndose en una maravillosa obra de arte que trasciende por momentos lo musical y confecciona a navajazos una suerte de hipnosis aterradora y pavorosa, utilizando como herramienta primordial un esplendido Black Metal de corte melódico, sumamente inquieto entre arenales de melancolía, tenebrosidad y que está siempre espolvoreado por la dosis justa de satanismo, nihilismo y misantropía. "Groza" (Terror en castellano) ejemplifica a la perfección cómo se puede llegar a producir un álbum tan refinado y malicioso con aparentemente tan, pero tan poco. A punta de guitarra, bajo y batería, M y su compañero de aventuras, Darkside, van dibujando uno a uno los derroteros del álbum creando así cuatro canciones muy largas, todas tituladas con su respectivo número romano y empaquetadas por una portada sencillamente estremecedora que le hace bastante honor a su contenido.

Las canciones alternan lentamente entre pasajes netamente cíclicos de ira arpegiada y otros de violencia un tanto comedida, pero igualmente apabullante cuando se lo proponen. La serpenteante guitarra de M abriga todo el minutaje con una distorsión siseante que oculta varios riffs para el recuerdo, tales como el que da inicio a "IV" o el que arremete en largos tramos de "III", el cual presume de ese crujido tan áspero e hiriente que bebe hasta embriagarse del burzumismo tradicional de toda la vida. La percusión de Darkside cumple con creces, elaborando líneas muy efectivas a pesar de lo excesivamente repetitivas que pueden llegar a ser. Y aunque el trabajo de producción es supremamente minimalista, tanto que parece inexistente, las composiciones gozan de una profundidad exuberante para lo que es Mgła. El juego de matices y atmósferas atosigan como una nube negra al atormentado cantar de M, quien destripa su alma con letras interesantes y profundas escritas tanto en ingles como en polaco.

El álbum nos encara en todo momento con un espectacular trabajo de melodía que escapa peculiarmente del Black prototípico. La inicial "I" despierta paulatinamente del letargo y, rápidamente, en cuestión de segundos, nos percatamos de una intensidad que varía constantemente, abrazando un trabajo de instrumentación que se estira a sus anchas sin nunca caer en lo monótono ni en lo estrictamente ambiental. "II" arremete con un desarrollo un poco más tosco, beneficiándose de nuevo de una producción enlatada, pero que increíblemente permite oír todo con claridad. Las lineas de bajo no se destacan por su virtuosismo, pero aportan lo suyo en términos de dramatismo. El noble doble bombo se presagia vehemente y prospera inexorablemente alrededor de una interpretación de falsa simpleza.

La ya citada "III" quizás no ofrece mucha variedad, pero encierra una belleza y un frenesí que no cualquiera es capaz de llevar a cabo en estos días sin que se le note las costuras. Por su parte, es sencillamente imposible no hacer nuevamente hincapíe en la última, "IV", y ese soberbio deambular a intenso medio tiempo que siempre se las arregla para llegar a buen puerto. En ningún momento, de los poco más de treinta minutos que dura el invento, el duo teme en demostrar el macabro poder que ostentan, el cómo pueden apresar al oyente y arrastralo hacía las catacumbas más funestas sin necesidad de mayores perifollos ni excesos.

Mgła fue capaz de crear una preciosura de disco, muy redondo y efectivo en la propuesta que busca trasmitir, y que se solidifica cada vez más con el pasar de la escuchas. He de otorgarle cuatro cuernos maravillosos para "Groza", el primer eslabón en una discografía que se manifiesta impoluta hasta la fecha y que marca el génesis de una puesta en escena que, sin ser del todo original, ha sido imitada hasta la saciedad por infinidad de bandas, pero sin conseguir la misma elegancia y finura que bien caracteriza a los eslavos.

M.: Voz, guitarra y bajo
Darkside: Batería

Sello
Northern Heritage