King Gizzard & The Lizard Wizard - Flying Microtonal Banana

Enviado por GLaDOS el Lun, 30/03/2020 - 00:21
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1. Rattlesnake
2. Melting
3. Open Water
4. Sleep Drifter
5. Billabong Valley
6. Anoxia
7. Doom City
8. Nuclear Fusion
9. Flying Microtonal Banana

Dentro de la nueva oleada de bandas de Rock, King Gizzard & The Lizard Wizard irrumpieron en el mercado con su particular propuesta retro basada en canciones simples y repetitivas, apostando siempre por el gancho y una relativa facilidad de escucha en cada uno de sus incontables discos lanzados a posteori. Está claro que no van a pasar a la historia por la intrincado de sus composiciones, ni mucho menos por un carácter progresivo en su música que demande múltiples re escuchas para que puedas sacarle el jugo a su material, sino que por el contrario, el minimalismo musical predomina en una serie de tracks que pueden pecar a veces de sonar siempre “a lo mismo”.

Y es que 15 discos de estudios en 7 años es una cifra ridícula para casi cualquier banda, pues por lo general, más cantidad casi siempre significa menos calidad (al menos en lo artístico). Si ya de por sí combos con décadas de experiencia pecan de la infame cláusula de lanzar un álbum cada dos años en piloto automático con la excusa para salir de gira, ahora imagínate a un combo que pasa de aquí para allá estilísticamente explorando diferentes vertientes musicales. Irregular cuanto menos.

No sólo se trata del exceso de trabajo en tan poco tiempo, sino que el problema de una banda como esta es que, pese a unas primeras escuchas interesantes, a la larga su material resulta por caer en el tedio más absoluto, por parecerte aburrido, sin mucha sustancia más allá de una buena impresión al recién conocerles. Catalogarlos como una banda mala tampoco sería correcto, pues es innegable que tienen tablas en su background musical, y puedes identificar sus influencias con relativa facilidad e intentan meter cierta innovación en sus temas. Pero pese al innegable encanto en muchas de sus canciones (y hasta álbumes) se echa en falta algo más elaborado, algo que solo podría describir como un esfuerzo extra en la construcción de una obra que se sienta más ambiciosa y con el tiempo suficiente detrás para intentar a base de prueba y error lo que funciona y lo que no.

Pero dejándonos de ir por las ramas y de unas hipotéticas ideas de lo que me gustaría escuchar y no de lo que estoy escuchando en realidad, Flying Microtonal Banana me parece uno de los mejores discos del grupo, siendo incluso para un debutante en el sonido de los “Rey Molleja” una buena primera opción para conocerles, y enamorarse de -o despreciar- su sonido. Desde el primer track “Rattlesnake”, uno de los hits entre generaciones más jóvenes que sonaron bastante en su momento -y que seguramente les abrió las puertas a festivales y salas de todo tipo en los últimos años- poniendo a la banda en la boca de todo “wanna be” (si es que aún se utiliza ese término) fan de la música popular y rockero de caja de cereal por igual, puedes darte una idea bastante general de a lo que suenan estos tipos.

Siendo esta canción uno de sus mayores éxitos es fácil quedarse con la errada impresión de que este disco vale poco más que esta rola. Afortunadamente no es el caso, pues la placa está llena de buenos momentos, como el tema siguiente, “Melting”, con ese ritmo juguetón y de escalas musicales un tanto ¿árabes? que ya vienen siendo una constante en casi todo el material del grupete de marras -aunque no es de sus canciones más sólidas- siendo “Open Water” un mejor ejemplo de la versatilidad de la banda, subiendo el tempo y esta vez presentado un esquema más dinámico y variado, con una línea melódica que suena a perdido en algún desierto de Arabia Saudí.

“Sleep Drifter”, por su parte, no deja de ser otro medio tiempo decente, dando paso “Billabong Valley”, cuyo mayor acierto es la voz nasal de Ambrose y el lead tocado con zurna. “Anoxia” y “Doom City” y “Nuclear Fusion" son las clásicas canciones de Lizard Wizard con sus dejes psicodélicos, algún breakdown disque “Heavy”, wah-wah y múltiples efectos y ritmos que buscan ser pegajosos. Mientras tanto, el tema final y homónimo es un instrumental curioso, de apenas dos minutos de duración lleno de percusiones y cuerdas por aquí y por allá, vientos y de aura mística.

Como curiosidad, el álbum fue interpretado con instrumentos microtonales, es decir, que pueden tocarse en notas musicales que están entre los semitonos. Por ejemplo, tomemos un La y un La#, con un instrumento convencional solo podrías tocar ambas o alguna de las dos notas, pero con uno microtonal se puede tocar una nota extra, es decir, aquella que no es ni La ni La#, pero que está entre ambas. De ahí ese sonido tan peculiar y tan de Arabia que caracteriza a este grupo en ciertos temas.

En cuanto a la calificación, me resulta imposible darle más de tres cuernos a cualquier material de esta banda en su mejor día, pues conforme más los escucho, más tediosos se vuelven, repeliéndome poco a poco de su música y complicándome escucharme cualquiera de sus discos sin aburrirme en algún momento. Esta obra no es la excepción, pues pese a las buenas intenciones y mejores maneras, tres cuernos bajos sobre cinco me parece la calificación más adecuada bajo limitada y ciertamente no imparcial ni objetiva percepción de la música. Esperemos que en algún futuro estos chavales se pongan a la tarea de parir algo más ambicioso, pues podría dar mucha chicha.

Michael Cavanagh – Batería (tracks 1-8), bongos (tracks 3-5, 8, 9), percusión (track 9).
Cook Craig – Guitarra microtonal (tracks 1, 3, 7), bajo microtonal (tracks 4, 6).
Ambrose Kenny-Smith – Harmónica microtonal (tracks 1, 4, 7-9), voces (track 5), piano (tracks 1, 5, 9), sintetizador (tracks 2, 3, 8, 9).
Stu Mackenzie – Guitarra microtonal (tracks 1-8), bajo microtonal (tracks 2, 8), zurna (tracks 1, 3, 5-7, 9), voces (tracks 1-4, 7, 8), percusión (tracks 1, 2, 3, 9).
Eric Moore – Batería (tracks 1, 3), bongos (track 9).
Lucas Skinner – Bajo microtonal (tracks 1-3, 7).
Joey Walker – Guitarra microtonal (tracks 1, 3, 4, 6, 8, 9), bajo microtonal (track 5), voces (track 6).

Sello
Flightless Records Pty Ltd