Insomnium - Underneath The Moonlit Waves (Demo)

Enviado por Jens Mickelsson el Dom, 19/04/2020 - 00:09
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En la compleja y extensa escena europea del Metal Extremo, la escena metálica en Finlandia brilla con luz propia. Se me antoja poner algunos nombres: DEMILICH, DEMIGOD, ABHORRENCE, PURTENANCE, CONVULSE, DEPRAVITY, y paremos de contar. Finlandia es un auténtico filón deathmetalero, donde la calidad musical y el talento abundan.

Pero, dejando de lado la vertiente más cruda y agresiva del death metal, y entrando en terrenos más melódicos, cabe decir que la escena finesa se ha erigido como un titán en la última década. Gente como CHILDREN OF BODOM (de lejos, la banda finesa más exitosa), KALMAH, MORS PRINCIPIUM EST, OMNIUM GATHERUM, NORTHER, ETERNAL TEARS OF SORROW y, especialmente, INSOMNIUM, han venido a poner los puntos sobre las íes y a dejar bien alto el listón en lo que a Melodeath se refiere. Trabajos soberbios, temas cuya calidad rebosa por los cuatro costados, y sólidos como un bloque de concreto. En Finlandia, ser metalero es casi dogma de fe. Agradecidos nosotros con ellos, su bendición llega hasta nuestros oídos.

Surgidos en 1997, Insomnium fueron desde sus inicios bastante claros con lo que querían lograr: dejarnos su sonido grabado en lo más hondo de nuestro subconsciente. Un sonido, de buenas a primeras, potente y feroz, pero lleno de melodía y sentimiento. Estos señores fineses han ido, de a pocos, aprendiendo a tocar fibras sensibles en nuestro espíritu metálico. Velocidad death, growls poderosos y profundos, momentos doom, algunos toques progresivos y sonoridad impregnada de dulzura melancólica: ingredientes que han ido mezclando y evolucionando con el paso del tiempo.

La maqueta que hoy os traigo (y la segunda en el catálogo del grupo), titulada “Underneath The Moonlit Waves”, fue publicada en el 2000, aunque en el sitio oficial de la banda consta que fue publicada en el 2002. Cuatro canciones, alrededor de 19 minutos. Para ser sólo una demo, tiene una calidad sonora que me atrevo a llamar notable, si la comparamos con otras maquetas dentro del género.

La portada del disco, de tono verde-grisáceo, de aura sombría y melancólica. Simple y sencilla. No esperaba más, es una maqueta, ¿no? En el apartado lírico, sin caer completamente en el cliché nostalgia-depresión que caracterizan a muchas bandas de similar corte, puede afirmarse que las letras calzan perfectamente con la introspección que ofrece la música de los fineses. Reflexiones fuera, y pongamos oídos a lo que nos sirven Niilo Sevänen (voces y bajo), Ville Friman y Timo Partanen (guitarras) y Markus Hirvonen (batería), convenientemente acompañados en los teclados por el invitado Varpu Vahtera.

“The Ill-Starred Son” arranca con los susurros de Sevänen al micrófono, acompañados por una tenue y limpia guitarra, para luego soltar un riff poderoso y a la vez cargado de melodía. Llama la atención el buen trabajo de las guitarras, sin ser un prodigio de virtuosismo ni caer en la masturbación musical, derrochan talento y sentimiento a raudales. El parón del minuto 2:44 es de singular belleza, la guitarra acústica poniendo la nota melancólica a un tema, ya de por sí grisáceo. Los guturales de Sevänen suenan profundos y graves, y se alzan con el protagonismo en el tema. Buen arranque, nos deja con un buen sabor de boca, o mejor dicho, de oídos.

Subiendo la velocidad y aumentando revoluciones, “Journey Unknown”, con ése riff ultramelódico y de aura muy powermetalera, se alza como el punto más alto de la demo. Nuevamente, Friman y Partanen juegan entre sí con sus guitarreos, estableciendo ya el rasgo más característico de la banda: el cuidado trabajo de la melodía y la rítmica en las guitarras. Minuto 2:25, puente acústico y despliegue instrumental. Temazo.

Sin darnos un respiro, y de forma completamente abrupta, “Black Waters” entra a toda tralla, con un doble bombo atronador, cortesía de Markus Hirvonen. Con un aura más densa y pesada, aquí se nota un trabajo más cohesionado de los cuatro miembros de la banda. Menos melódica, pero igual de disfrutable que sus hermanas, podría decirse que es la canción más lineal de la maqueta.

Y llegamos al final con “The Bitter End”, cuyo melancólico inicio con el piano dibuja un paisaje gris y lluvioso. Minuto 0:48, el buen Niilo se deja la garganta con un poderoso growl, y el resto de la banda cabalga sobre el ritmo construido en los tambores por Hirvonen. Ágil y poderosa, la canción constituye un buen epílogo del trabajo, sobre todo al minuto 3:19, donde nuevamente las guitarras hacen acto de presencia destacado, con esos riffs armonizados que ya se nos grabaron en el subconsciente, y que se erigen como marca registrada del sonido de Insomnium. Diecinueve minutos, y la historia se acabó.

De forma completamente objetiva, “Underneath…” suena en una misma línea, rítimicamente muy cuadriculado, pero muestra ya los rasgos que caracterizarían a Insomnium en su álbum debut, y en posteriores entregas, ya con una formación más estable. Pocas bandas mutan tan poco desde sus orígenes hasta tiempos más recientes, y en éste caso es una virtud a destacar, pues sin alterar demasiado sus esquemas sonoros, la banda mantiene al día de hoy intacta la atmósfera nostálgica y melancólica de su música, misma que constituye su principal característica como banda.

Como dato final, los cuatro temas que aquí aparecen serían regrabados para su álbum debut del 2002 "In The Halls of Awaiting", cuyo análisis se tratará en una reseña posterior.

Tres cuernos altos (7/10) para "Underneath The Moonlit Waves". Melodic Death Metal muy recomendable para quien desee aventurarse por el mundo de Insomnium.

Markus Hirvonen: Batería
Ville Friman: Guitarra
Niilo Sevänen: Voces y bajo
Timo Partanen: Guitarra
Varpu Vahtera: Teclados (músico de sesión)

Sello
Independiente