Exodus - Demo 1982

Enviado por Hawkmoon el Mié, 29/08/2012 - 15:39
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Exodus son pura leyenda para la parroquia Thrash.

Los más auténticos, los que nunca cedieron (ignoramos el "Force of Habit" y quedan la mar de chulotes), los más divertidos y locuelos del panorama. Tan jodidamente atroces como Metallica o Slayer, tan huraños y veloces como Megadeth, y capaces, al igual que Anthrax, de hacerte esbozar una sonrisa mientras pierdes cinco dientes (y se te agrietan cinco más).

¿Quién dice que la violencia no es una buena opción? Debe de ser algún gili que no conoce "Bonded by Blood". Fijo.

Siempre se ha oido eso de "de ser el Big Four un Big Five, Exodus serían el quinto jinete". Y no le falta razón a la sentencia. Fueron pioneros, marcaron la diferencia, enseñaron a miles a sonar afiladísimos, fueron dotados de una actitud incontestable (se puede poner como ejemplo a Exodus para resumir la idiosincracia del movimiento). Fueron lo más.

Ahora, años y años después del mega-boom thrasher, después de los edificios ya hayan sido reconstruidos y los soldados hayan vuelto a sus casas (o hayan vuelto a la guerra sin la pegada de juventud), Exodus siguen vivitos y coleando, sufriendo las inclemencias del destino, pero aguantando, como campeones, todo chaparrón.

Exodus no han tenido una vida fácil. Muertes, cambios de vocalista, de guitarras, de miembros esenciales, jodiendas con drogas y alcohol, batallas por el liderazgo del combo...de todo. Como buenos thrashers, los muchachos se desfogaban a palos, y literalmente, entre ellos. Siempre han habido problemas en la banda, pero el amor por el género, por los fans, la adrenalina que da el directo, el gustazo que da riffear y partir crismas, ha podido con todo. Exodus, como la mala hierba, no mueren.

Historia viva. Un ejemplo a seguir. Un grupete que demuestra la máxima de "si quieres, puedes". Lo tenían todo en contra. Eran feos, tocaban una música extraña a ojos de las masas (incluso las metálicas), pero apostaron todo a un nombre, Exodus, y a una religión, el jodido Thrash. Y ganaron. No millones, no la máxima fama (aunque no les fue nada mal a finales de los ochenta). Ganaron el respeto eterno de la comunidad Thrash (la más tocacojones del planeta). Viven aún, y por muchos años, como iconos del reino. Cada vez que ves a alguien con una camiseta de Exodus en la calle, en el metro o el bus, sonries y piensas "el notas sabe del asunto". Exodus une en la sombra. Poderosa religión, sin duda. La religión de "la letra, con sangre, entra". El culto al guitarrazo despiadado y a la diversión non-stop. El culto a la máxima violencia.

Es hora de conocer el inicio. Ya no el primer disco, el icónico "Bonded By Blood" (¿El disco más Thrash Metal de todos los tiempos? Puede), sinó "Demo 1982", que, como su nombre indica, obecece a lo grabado durante los primeros dias de vida de la formación del futuro Metallica, Kirk Hammet, del futuro Slayer, Gary Holt, y del futuro Piranha, y gurú de la horda extrema, Paul Baloff.

El Thrash, que aún no se llamaba ni así, da sus primeros coletazos. Un poco de N.W.O.B.H.M, Speed cazallero, roñoso, a lo Venom, y máximo filo. Apostando a caballo ganador. Máximo ruido.

La primera pelea en la que Exodus se metieron, brother. Ahora mismo nos vamos a vivirla. No salpicará tanta sangre como con su debut, pero oiremos como algunos mascan sus propios dientes, como tragan sangre. Pelea en plan salón de western.

"Whipping Queen", speedica y cabronceta, con cierto poso punkarrón y, a la vez, mucha testosterona N.W.O.B.H.M, arranca, y a toda mecha. Nada mal, joder, para tratarse de un primer disparo. Láser apuntando a tu culo. Y acertando de pleno. Hammet es un portento enérgico, un mendas que, en realidad, no necesitaba de Metallica para sonar atrevidote (las pruebas, nene, aquí), Holt le secunda de puta madre, y, salvo por la batería, que aquí no luce como lucirá con el tiempo, que deja al gran Tom Hunting como un Lars Ulrich cualquiera, todo es desenfreno, pegada, velocidad insana. Antesala, y de lo más puesta, de lo más borderline posible, a la era Thrash. La hordas americanas tomaban de los maestros y, en nada, superaban el estruendo inicial.

"Death and Domination" entrega, como su título índica, muerte y dominación. Te matan, te dominan, te aplastan contra un muro, te dan mil vueltas, te tragan, te escupen, y te pegan un patadón descomunal en los cojones. Puré de metalhead. Para el versado en el Thrash, en lo que iba a llegar en nada, el tema no es precisamente un "No Love" o un "Corruption" a nivel parte-ojetes, no quema tanto. Pero situa tu culo en 1982, colega. Exodus aceleraban premisas, empezaban a salirse de la carretera, y en una era en la que, incluso en el reino Metal, la gente no era enteramente osada. Sonidazo casposo, polvoriento total, que queda como soterrado. Pero que no oculta el futuro poder exodusiano.

Llama, y mucho, la atención la voz de Paul. Aún está flacote y canta como un vocalista al uso en el panorama. Agudetes y demás parafernalia que, pese a no quedarle nada mal, aún no muestra al talentoso hijo de mil perras que sería. Paul se prepara imitando a los astros que dominan la escena del momento. Pero se hartará, fumará más de la cuenta, beberá lo mismo que diez bandas de Glam juntas y entonces, solamente entonces, se determinará a cantar peor que nunca. Pero con más cojones que mil thrashers de nivel. Paul aún no suena a mandamás, a amo. Pero no suena nada mal. Es toda un sorpresa descubrir que la rana fue, antaño, un principito.

"Warlords", mixtura Sabbath-Priest-Mercyful Fate, con atmósfera (lograda por la deficientota producción), pone el punto y final a la demo de marras. Exodus ya han cumplido, se han dado a conocer. Pronto, a no mucho tardar, reclamarán a nuestras madres, hermanas, primas...y abuelas. Tiburón recién parido, simpáticote, lleno de vida, levemente mordedor, pero que mutará a rey del abismo.

3 cuernos (bajos) para "Demo 1982". Un sonido que hace aguas, pero una personalidad interesantona, poder en las guitarras.

N.W.O.B.H.M. aceleradota y Power USA a tope de anfetas. Un momento histórico. Crucial.

No serán los reyes...pero son pioneros.

Paul Baloff: Voz
Kirk Hammett: Guitarra
Gary Holt: Guitarra
Jeff Andrews: Bajo
Tom Hunting: Batería