Excruciate - Passage of Life

Enviado por stalker213 el Lun, 21/02/2011 - 22:25
2002

1. Confused Mind (6:53)
2. Endless Suffocation (4:39)
3. Inhumation Postnatal (5:49)
4. Eternal Incubation (4:51)
5. Anatomical Self-Fertilization (5:32)
6. Passage of Life (4:58)
7. Sabbath In the Mortuary (5:37)
8. Beyond the Circle (3:57)

¿Dejará de darnos la paliza éste desgraciado con tanto Death sueco? Debéis preguntaros ¿verdad? Pues bien, la respuesta es “todavía no”. Y todavía no, sencillamente porque aquí hay una misión divina pendiente que no es otra que la de crear un exhaustivo cuerpo documental que diseccione una por una las centenas de referencias que forman parte del descomunal legado que un pequeño país llamado Suecia dejó al Death Metal por los restos de los evos (y encima en castellano, cosa que todavía torna más milagrosa a la tarea). Hoy llega el turno de los implacables EXCRUCIATE (Stockholm, 1990), y en cierto modo, también el turno de una de las más respetadas instituciones dentro de la escena, ya que aunando lo mejor de los dos enfoques más generalizados dentro del mundillo (el bruto y el atmosférico) descarriló por completo las reglas del juego (en 1993) mediante ésta solemne y apabullante descarga de ira y poder, bautizada ‘Passage of Life’.

De nuevo, observamos como un montón de conceptos que ya no nos suenan tan desconocidos, se apilan uno sobre otro al hablarnos acerca de estos maníacos salvajes: Sunlight (¿cómo no?), Thrash Records, “Necrolord” (Kristian Wåhlin) y 1993. Sí, 1993, y no 1990, 1991 o 1992, ya que 1993 es el año que casi de manera definitiva marca el inicio del declive para lo que se conoció entonces como Swedish Old School of Death. Cierto es que todavía en 1994, algunos rescoldos de la escena prendieron de manera significativa evocando agónicamente los estertores del movimiento, pero al fin y al cabo resulta obvio y generalizado cómo el año al que hacíamos referencia (1993), no vino sino a marcar el contrapunto que dividió en dos periodos muy diferenciados (apogeo y decadencia) a aquella fatídica etapa dentro de la historia del género.

Como apuntaba antes, EXCRUCIATE (el nombre no engaña) y su música no van precisamente de cosas agradables o bonitas, y es que sólo así se entiende la existencia de una banda de Death Metal. Sin embargo, convergen en la obra de EXCRUCIATE otros factores que afirman rotundamente como al margen de cultivar con denodado esfuerzo la brutalidad y el más devoto salvajismo, la música de estos “pintas” prospectó también otras oscuras parcelas que al punto revelan una desmesurada cuota de calidad y genio, un extraordinario feeling para escribir las tonadillas más malsanas y soeces posibles de imaginar e innegociablemente, la férrea voluntad de hacer algo propio y diferente que los distinguiera del resto.

Indudablemente, la huella del sonido ENTOMBED se intuye a la legua (no de modo explícito, pero ahí está), sin embargo, resultaría cuanto menos ridículo el no admitir como el material engendrado por Henrik Brynolfsson y sus secuaces, además de sólido y brillante, es genuinamente original y acreedor de un sello personal que nadie puede imitar. “Quien ande libre de pecado, que tire la primera piedra” (suelen decir) y es que sí, EXCRUCIATE fueron deudores del mágico sonido “Sunlight” que de la noche a la mañana popularizaron Nicke Andersson y los suyos, pero quiero insistir en ello: EXCRUCIATE antes que por comparsas, pasaron bastante antes por ser una de las bandas más absolutamente demoledoras de su tiempo, al punto que una de las referencias básicas en cuanto a retorcimiento del riff y vanguardismo, dentro de la escena.

Es obvio, el disco apesta a Death sueco por los cuatro costados -incontestable- pero del mismo modo uno advierte igualmente como monumentos de la talla de ‘Anatomical Self-Fertilization’ o ‘Eternal Incubation’ no son exactamente lo que convendríamos en calificar como “Death Metal ordinario” o siquiera “bueno” o “muy bueno”. No, no estamos hablando de eso, sino muchísimo antes de un trabajo eternamente colosal (siendo la increíble ‘Inhumation Postnatal’ la mejor prueba de ello), que de haber visto la luz un par de años antes, podría mirarse de tú a tú con cualquier pepo del género. Sin embargo, la dimensión temporal es extremadamente poderosa, provocando que cualquier cosa por antigua nos parezca mejor, y la verdad: algo de cierto hay en ello. Ahora bien, ‘Passage of Life’ reside cómodamente en el panteón de los mejores plásticos del estilo y eso nadie lo puede cambiar.

Innegablemente, la seca y tronchante brutalidad de su anterior Split con los también suecos EPITAPH aquí ha cedido bastante terreno a la exploración de atmósferas y medios tiempos, eso es así, pero que nadie confunda los términos: Estamos hablando de una obra irrefutablemente gobernada por la más extrema violencia y en este sentido ni uno solo de los temas presentes compromete en lo más mínimo los preceptos establecidos por las leyes (no escritas) de la escena. Precisamente, en esa vertiente más primaria y directa, destacan temazos como la electrizante ‘Sabbath In the Mortuary’ (eso sí, en un plan no tan bestia como el omnipresente en su anterior versión de ‘Hymns of Mortality’) o la atronadora ‘Beyond the Circle’, pero insisto: el disco rebosa calidad, además de pasión, hasta por el último surco de su anatomía.

“Hempa” Brynolfsson es un jefe de la escena y este ‘Passage of Life’ su legado al género. Así que hagan ustedes el favor y apresúrense a agenciarse más pronto que tarde una copia, porque lo he avisado: No se acerca al mejor material de ENTOMBED (por la sencilla razón de que eso resulta imposible), aunque eso sí: nos encontramos sin duda ante un enorme trabajo imposible de obviar cuando hablamos del mejor Death sueco.

Demasiado bueno como para dejarlo pasar.

Valoración: 9.3

Lars Levin: Voz
Hempa Brynolfsson: Guitarra
Johan Melander: Guitarra
Fredrik Isaksson: Bajo
Per Ax: Percusiones

Sello
Thrash Records