Dream Theater - A Dramatic Turn Of Events

Enviado por Rob Jalford el Lun, 05/09/2011 - 17:25
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1. On the Backs of Angels 8:43
2. Build Me Up, Break Me Down 6:59
3. Lost Not Forgotten 10:12
4. This is the Life 6:58
5. Bridges in the Sky 11:01
6. Outcry 11:24
7. Far From Heaven 3:56
8. Breaking All Illusions 12:26
9. Beneath The Surface 5:27

El día 13 de este mes se edita lo nuevo de los americanos Dream Theater, con varias incógnitas que intentaré disipar a lo largo de mi reseña. La primera es que repercusión va a tener en el sonido del grupo la marcha de Mike Portnoy, el bataca de toda la vida del grupo, la segunda si lograría mantener el digno nivel de su predecesor “Black Clouds..” de hace dos años.

Ya con una dilatada carrera en sus espaldas y con multitud de críticas tanto favorables como desfavorables (parece que o los odias o los amas a estos tíos) llega su undécimo disco de estudio.

Una cosa es indudable, el nivel técnico del grupo es apabullante, dominan todos su instrumentos y bueno, el único pero es James Labrie que tiene una voz mas discreta que otros grandes voceras del circuito, mas limitado, sobre todo en directo.

Otra cosa es que te guste su música o no, a veces peca de fría, de repetitiva, de falta de sentimiento, en ocasiones hay canciones que son excesivas en metraje, pero calidad en mi opinión tienen de sobra y su heavy progresivo es de los punteros en el negocio.

No se puede negar que “Images and Words” o “Awake” crearon escuela y nos dejaron boquiabiertos a mas de un oyente, discos cargados de temazos, de partes instrumentales sobresalientes, inspiradas y trabajadas.

El verdadero mérito del grupo fue coger el legado de bandas pioneras del estilo como Yes o Rush y dotarlo de mayor dureza, potencia y fuerza, en parte gracias a la pegada de Portnoy y a las guitarras extraterrestres de John Petrucci. Tampoco hay que dejar de mencionar la importancia de los teclistas en el grupo, tanto Derek Sherinian como Kevin Moore tuvieron su protagonismo en el sonido y ahora se encarga de continuar con ello Jordan Rudess.

El sonido del grupo ha evolucionado mucho en estos años, endureciendo y oscureciendo su propuesta progresiva, en discos como “Six Degrees..”, “Train of Thought” o “Systematic Chaos”. Yo si os soy sincero de sus últimas obras me quedo con temas sueltos, prefiriendo el material de los noventa, el cual veo mas talentoso y recomendable. En parte estoy con los que opinan que aunque son unos virtuosos, tal vez se les haya subido un poco a la cabeza tanto premio y realmente su creatividad máxima estuvo en sus tres primeras obras, esto es un debate que podría durar horas.

Entrando de lleno en este nuevo trabajo, el cual lleva nueve cortes, os diré que me ha gustado tanto como el anterior y su sonido se asemeja a una mezcla de “Octavarium” y el “Black Clouds..” Lo que si veo es cierto estancamiento musical, no aportan nada realmente novedoso que no hayan hecho en pasados discos y canciones que te deje con los gallumbos en tierra hay cada vez menos, pero esta sensación es personal y la tengo desde que en 1995 sacaran “A Change of Seasons” el Ep. Aunque tampoco les quito mérito, ya que en general sus trabajos son de notable para arriba, yo personalmente prefiero su estilo limpio y melódico, mas que cuando se meten en terrenos mas sucios o industriales.

Vamos al lío, voy a desglosaros y daros mi opinión tema por tema de lo nuevo de los Dioses del progresivo actual, el arco iris en esta ocasión se compone con los siguientes colores:

8.43 es la duración de On the Backs of Angels con un comienzo tranquilo y relajante, Petrucci introduce unos bonitos fraseos acompañado por Rudess y Mangini hasta que aparecen unos teclados en forma de coro celestial y por fin el riff principal, en desarrollo del tema nos encontramos con todas las virtudes de DT, cambios de ritmo, melodías vocales muy Labrie y parte instrumental intermedia dando muestra del virtuosismo del grupo, gran piano sobre el minuto 6 que enlaza con un punteo exquisito de Petrucci. Se cierra el primer acto con la aparición de esos teclados celestiales. Canción que combina muy bien melodía con garra, buen comienzo.

El segundo tema es Build Me Up, Break Me Down y nos muestra los DT mas cañeros, riff agresivo de John, acompañado por un Labrie enfurecido cantando enrabietado y duro (con voz gutural que dobla la principal), aderezado por el teclado fantasmagórico de Jordan. Eso sí el estribillo vuelve a mostrar la melodía que los americanos han exhibido desde sus comienzos. Mas experimentales y con toque industrial se muestran en la mitad del corte, pero no os asustéis no dura demasiado ese tramo. Sigue en buen nivel la obra.

Lost Not Forgotten arranca con un teclado delicado, a lo Michael Nyman para después enlazar con una parte progresiva de calidad, aquí se suelta el pelo hasta el Myung, esto dura hasta los dos minutos y medio donde Petrucci crea otro guitarreo entrecortado marca de la casa, el estribillo me ha recordado a sus primeros discos, rápido y directo, con detalles por parte de Mangini que se disfraza perfectamente de Portnoy en toda la obra. Atención al poderío técnico sobre el minuto 4.30, ¿alguien duda de que son ellos?, mucho ojo también sobre el minuto 6 a la parte progresiva que descargan durante casi 3 minutos y donde el punteo de Petrucci es especialmente palotero. Diez minutos de heavy progresivo de altura es esta tercera pieza.

La paz llega con el cuarto corte, This is the Life muestra a unos DT mas intimistas, esta balada de gran belleza nos trae la calma. James Labrie nos regala una gran perfomance, apoyado sobre una base de teclados, el tema nos va seduciendo hasta que se desata el éxtasis en el tramo final, subiendo la intensidad y dotando de mayor epicidad el asunto. Un tema maduro y bonito, de las mas conseguidos, sin duda.

Con un comienzo extraño de ritmos tribales y una voz mezcla de eructo con un sapo, llega a nuestros oídos una de las joyas de 2011 de los americanos, Bridges in the Sky, temazo brutal, poderío, riffeo asesino, base rítmica contundente, cuernitis extrema es la que nos diagnostican cuando damos al play en este quinto de la tarde, no hay quinto malo, como reza el dicho y vaya… ¡cuánta razón tiene!. Aunque el comienzo parece traer un tema aplastante, no os engañéis se combinan también partes mas tranquilas, eso sí, el motivo principal es apabullante. Sobre el minuto siete descubrimos el lado mas exótico del disco, cierto aire árabe nos muestran por momentos y de nuevo tiempo para el lucimiento de los músicos. La experiencia del grupo y su talento compositivo logran que sus once minutos no se hagan aburridos, ni monótonos, muy pocas bandas pueden conseguir esto. Por cierto, el sapo del principio se encarga de despedir el track.

Outcry es la mas arriesgada del lote, me descolocan algunas partes muy fussioneras, en general no la veo tan inspirada como las anteriores. A lo largo de sus mas de once minutos, encontramos algunos claros, pero el resultado final a mi no me entusiasma, eso sí, tenemos tramos currados donde sobre todo Mangini esta impresionante, el arsenal de recursos en la batería de este hombre es inagotable. Lo mejor del track son las demostraciones de todos los componentes, pero algunas partes las veo demasiado experimentales, como de jam session o al menos esa sensacion me deja tras escucharla, como mas experimental y menos equilibrada. Sin ser mala canción, porque no hay ninguna mala en el disco, no me atrapa del todo.

Balada sencillita en la séptima plaza, bajo el título de Far From Heaven y sin presencia de batería, DT vuelve a cautivarnos con una lenta, construida sobre base de piano y la voz de James, que nos susurra al oído. En menos de cuatro minutos todo un ejercicio de maestría y delicadeza.

La pieza mas larga (sobre 12 minutos) la tenemos en la octava posición Breaking All Illusions es su título, con un comienzo bastante tranquilo, la cosa va mejorando conforme avanza y cuenta con unas líneas vocales destacables de James, en 3.43 cambio de ritmo tremendo que ya nos pone las pilas, el cual desemboca en una orgía instrumental donde de nuevo se pone de manifiesto que es de las mejores bandas del planeta y mas en este estilo progresivo. Aquí escondido sobre el minuto siete tenemos el mejor solo de Petrucci del disco, intenso, variado, inspirado, que fenomenal guitarrista, señores. Piel de gallinácea en el fraseado de 8.13, melodía acojonante la que nos regala el americano, cinco cuernos para Mr. Petrucci. Gran tema este también, trabajado y bien ejecutado, solo por el ya merece la pena comprar el cd.

Cierra el disco el tema Beneath the Surface, de nuevo una lenta sin batería, en esta ocasión con la acústica de John, preciosa la melodía vocal y la interpretación de Labrie, que esta bastante bien en todo el disco. Me gusta mucho el estribillo y cuando cambia de tono en el momento final, un puntazo. Notable cierre para un completo disco de los americanos.

Dream Theater han facturado un excelente disco de elegante heavy progresivo, hay que escucharlo varias veces para sacarle bien el jugo. Sin ser su mejor obra, mantienen el interés del oyente y seguro hace las delicias de sus seguidores. Mangini saca nota y demuestra porqué es de los mejores y porqué lo ha elegido DT para sustituir a Portnoy. Petrucci esta en su línea, sin sobresalir en exceso pero con pinceladas de genio, Rudess con protagonismo y sonidos interesantes, Myung siempre cumple y Labrie esta muy bien, sobre todo en las lentas.

Cuatro cuernos (8 Jalfords) para el disco del funambulista de los cielos con la cuerda rompiéndose y a punto de caer, curiosa portada, surrealista y efectiva. Dream Theater tienen todavía mucho que decir en el panorama progresivo. Muy recomendable y sin duda estará en los mejores de 2011.

John Petrucci – Guitarra
John Myung – Bajo
James LaBrie – Voz
Jordan Rudess – Teclados
Mike Mangini – Batería

Sello
Roadrunner records