Dismember - Massive Killing Capacity

Enviado por Witchfyre el Dom, 03/11/2019 - 01:23
2006

1. I Saw Them Die (02:48)
2. Massive Killing Capacity (02:54)
3. On Frozen Fields (02:36)
4. Crime Divine (03:00)
5. To the Bone (03:14)
6. Wardead (02:28)
7. Hallucigenia (04:06)
8. Collection by Blood (03:42)
9. Casket Garden (03:37)
10. Nenia (04:39)
11. Life - Another Shape of Sorrow (04:52)

Álbum completo + bonus tracks

Habita en mi una bestia. Una bestia que se mantiene largo tiempo aletargada hasta que algo la hace despertar de su largo sueño. Cuando esa bestia emerge, sedienta de sangre, va en busca de alimento y sólo ella es capaz de pronunciar ciertas palabras que mi lado más luminoso prefiere olvidar. Nunca sé durante cuánto tiempo tomará posesión de mi ser, a veces unos días, otras largos meses, pero sí sé que debo hacer lo posible por saciar su hambre. Esta vez, al despertar, pronunció un nombre con claridad, Dismember. Dismember y, afortunadamente, no Dismemberizer porque, gracias a Satanás, al bueno de Nicke Andersson no le entró el nombre completo en la carátula de un cassette y tuvo que ahorrarse esos cuatro caracteres (para que los “millenials” nos entiendan). ¿Quién sabe si la historia habría sido diferente de haber utilizado tal apelativo?

Ese Mr. Hyde que a veces me atormenta nació hace 24 años, momento en que estos cincos maromos tuvieron a bien alumbrar a su tercer retoño. No voy a engañaros, pues este tercero en discordia no es quien de hacer sombra a ninguno de sus dos enormes hermanos mayores, pero ese personal despertar de mi lado oscuro me hace guardarlo en alta estima, junto a otros compañeros de promoción que tuvieron el dudoso honor de hacerme perder la inocencia musical y mostrarme el lado más cochambroso de la raza humana. En ese verano del 95 pude grabar tantos Headbangers Ball como sábados tiene un mes y, entre todas aquellas imágenes y sonidos que pronto anegaron mi adolescente mente, estaba un aplastante Casket Garden. Aún es escuchar hoy ese riff inicial y me estremezco. Poco después aprendí que esos no eran los Dismember que habían escandalizado a media Europa durante el primer lustro de la década, pero a mí ese equilibrio entre potencia desmesurada y melodía me destrozó por completo.

En cuanto vi esa portada en una tienda local me avalancé sobre él totalmente a merced de mi bestia interior. Es cierto que Dan Seagrave le puso cara al death metal, pero si hay otro artista que ha sabido captar el placentero horror al que nos vemos sometidos expuestos a estas sonoridades, ese es Kristian Wåhlin. El torrente inagotable del debut es insuperable, probablemente mi portada favorita en la historia del death metal, pero esta máquina con capacidad de matanza masiva no es para tomársela a coña. ¿Quién no querría ir ahí dentro devastando todo a su paso?

Los detractores de este álbum invocarán inmediatamente el bajón de revoluciones que supuso para la banda. Totalmente cierto, ni me voy a molestar en negarlo. Es sabido la enorme afición por parte de Dismember hacia el heavy metal, algo que subyacía desde Like an Everflowing Stream, pero en esta tercera, su obra de madurez, dieron rienda suelta al pequeño heavy que llevan dentro. I Saw them Die, Crime Divine, Casket Garden… son temas de heavy metal, de sencilla estructura estrofa-puente-estribillo, con unos solos brutalmente melódicos y bastante gancho, pero todo afeado al extremo. El gruñido de Matti Kärki suaviza, pero vocifera como un caníbal desgarrando entrañas y ese HM-2 sigue tumbado muros, quizás luciendo aún más con esas velocidades tan contenidas y esos riffs tan marcados.

La capacidad masiva de aniquilación, nombre probablemente más adecuado para andanadas pasadas, hace, no obstante, su aparición en las Massive Killing Capacity, On Frozen Fields (¿quiero ver yo un deje blackero en esa melodía?) y Wardead, exceptuando ese melódico estribillo, haciéndolas dignas de trabajos anteriores. Pero en 1995 los vientos de cambio llegaron a Dismember en forma de medios tiempos con influencia de Black Sabbath y Mercyful Fate en Hallucigenia, rockeros recuerdos a sus hermanos de tumba en esa To the Bone que no daría el cante en Wolverine Blues o lejanos destellos de sus queridos Bathory (de Richard Cabeza al menos). Collection By Blood parece la respuesta de Dismember a todas esas bandas de melodeath que quisieron apropiarse del legado de Iron Maiden y Life - Another Shape of Sorrow echa la última palada de tierra de la misma forma que lo hicieron en su día In Death's Sleep y Dreaming in Red pero, en esta ocasión, ese melancólico epitafio no es solo la anécdota final del álbum.

No, Dismember dieron aquí rienda suelta a su lado “sensible", si es que eso tiene cabida en su vocabulario (escuchad la maravillosa instrumental heavy/doom Nenia y me contáis), pero no perdieron ni un átomo de la calidad que atesoran. Ojalá hubiese sido así la “crisis noventera" de todas nuestras bandas favoritas. Soy consciente de que os resultará imposible ver este álbum como lo hago yo y que la mayoría seréis más severos con él en vuestra valoración, algo comprensible si lo vemos con la perspectiva histórica y en comparación con Like an Everflowing Stream e Indecent & Obscene. Pero yo todavía lo veo a través de los ojos de un impresionado chaval de quince años al que le ponen Casket Garden por primera vez en televisión, por eso no puedo darle menos de cuatro cuernos, aunque sean bajitos… aquel chaval le habría dado cinco hace 24 años.

- Matti Kärki: voces
- David Blomqvist: guitarras
- Robert Sennebäck: guitarras
- Richard Cabeza: bajo
- Fred Estby

Sello
Nuclear Blast Records