Diablo Swing Orchestra - The Butcher's Ballroom

Enviado por xJhellfire7x el Dom, 03/02/2013 - 22:13
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01. Balrog Boogie
02. Heroines
03. Poetic Pitbull Revolutions
04. Rag Doll Physics
05. D'angelo
06. Velvet Embracer
07. Gunpowder Chant
08. Infralove
09. Weeding March for a Bullet
10. Qualms of Conscience
11. Zodiac Virtues
12. Porcelain Judas
13. Pink Noise Waltz

Advertencia:

El siguiente producto puede contener componentes de naturaleza nociva y dañina para todo el que posea chupas de cuero, causando el desgarre y mutilación de las mismas de manera irremediable ante la desesperación que supone el mandarse a la vena una obra experimental de semejante calibre. Si Ud. Presenta alguno de estos síntomas después de consumir el producto se le recomienda acudir inmediatamente a su librería digital o física de discos e inyectarse vía “intrauditiva” un disco de Heavy Metal o derivados. No nos hacemos responsables de daños colaterales. Queda bajo su propio riesgo.

Y con un poco de humor barato abrimos esta reseña, para de esta manera dirigir nuestras narices hacía la basta escena metalera de Suecia con el objetivo de diseccionar con minuciosa calma y detalle una de esas bandas que dan mucho de que hablar dentro de la escena, debido a su enorme grado de experimentación y la forma en que desafían toda ley que hasta ahora se conocía en la escena, poniendo en duda su valida en la misma, nada más y nada menos que los controversiales “Diablo Swing Orchestra” (abreviado D.S.O). El objeto que diseccionaremos hoy se trata de su seminal placa debut llamada “The Butcher’s Ballroom”.

¿Y de qué va esta banda? ¿Qué tocan “Diablo Swing Orchestra”? la verdad encajarlos dentro de un género es misión imposible hasta para el más listo de la clase, pero como siempre estamos en la bendita necesidad de ponerle una etiqueta a las cosas para poder distinguirlas de otras, le colocamos el termino de “Avant-Garde Metal”. Sin duda Diablo Swing Orchestra es algo que hasta ahora no se había visto en la escena. El sonido de la banda se puede definir vagamente como una combinación de Metal (a secas) con distintos sonidos como Jazz, Música Clásica, Sinfónica, entre otras tantas, lo cual los hace una banda única en su especie, irrepetible, de esas bandas que surgen cada cierto tiempo en una noche de luna llena donde todos los planetas están alineados. Y es que esto es así, porque no es sino abrir el disco con “Balrog Boogie” y darnos cuenta ipso-facto que no nos encontramos ante un disco convencional.

"Balrog Boogie” se presenta como una excelsa y excelente combinación del Swing Jazz más clásico con el típico sonido metálico de las guitarras, acompañadas de una batería que se mese al vaivén de los demás instrumentos dándole cuerpo y alma a la canción. Sin duda uno podría pensar que sonidos que aparentemente difieren mucho entre si no se podrían mezclar de manera concisa para crear algo meramente agradable al oído, pero nada más lejos de la realidad, pues aquí queda demostrado como el Metal y el Jazz son géneros íntimamente relacionados entre si, dándonos una canción bastante lograda. La voz quizás no sea la más adecuada para muchos, pues el estilo de voz soprano (ojo, soprano de verdad, no imitaciones baratas) empleado por la vocalista de la banda Annlouice Loegdlund contrasta un poco con el sonido metálico que presenta la banda, pero no se puede negar que su tono de voz es exquisito en todo el sentido de la palabra. Sin duda otro elemento que le aporta un giro de tuerca a la música que profesa la banda, haciéndola aún más rica en matices, cosa que de por si ya era difícil.

El disco es de naturaleza heterogénea pura y dura, pues las canciones viajan por senderos diferentes y presenta sonidos y texturas que difieren entre si. La banda no se encierra en un solo sonido o estructura para desarrollar sus canciones, simplemente dan rienda suelta a su imaginación y dejan que las ideas fluyan haciendo que la música demuestre por si sola lo que venía mencionando con anterioridad. Ejemplos de lo que digo se pueden apreciar sin mucha dificultad a lo largo del disco. “Heroines” por ejemplo presenta un ritmo más calmo y elegante usando las bases del Tango tradicional, logrando con ello un resultado destacable, pero por otro lado tenemos a “Poetic Pitbull Revolutions” y sus pequeños guiños a la Música Mariachi proveniente de México (no es broma), logrando un resultado final cuanto menos curioso o hasta incluso disfrutable para quien sepa apreciarlo y disfrute de estos sonidos. Quizás muchos están pensando en estos instantes “¿Pero qué clase de locura es esta? Tales cosas no se pueden mezclar” pero para nada, pues las mentes privilegiadas de estos muchachos les permiten enlazar y combinar todos esos sonidos de una manera sobrenaturalmente buena, logrando resultados que dejaran perplejo a más de uno.

“Rag doll Physics” es el tema más normal del disco, pues no presenta alguna clase de influencia arraigada a la música tradicional de algún país, pero aún así el tema no hace que el álbum baje de nivel, por lo contrario, es un tema bastante disfrutable que no tiene desperdicio alguno al igual que sus congéneres. Y como en todo disco que se precie de tener 13 canciones, no puede faltar el típico tema corto de transición y calma en el disco, y para eso llega a nosotros la calma y agradable “D’angelo”, en donde Loegdlund se sale con un performance vocal no solo del 15, sino del 20. Sin duda esta mujer nació con una voz privilegiada. Que manera de entonar, que pasión, que fuerza. Simplemente es oír para creer.

El resto de temas es igual de destacable y no baja el nivel en ningún momento. La variedad se mantiene constante. Desde las brillantes instrumentales “Gunpowder Chant” y “Qualms Of Conscience” hasta temas como “Zodiac Virtues” o “Porcelain Judas” el disco rebosa calidad por los cuatro costados, y es que yo definitivamente no sé que habrá en la mente de estos muchachos, pero su manera de combinar todos estos sonidos de una manera tan brutalmente buena da hasta miedo. Mentes privilegiadas y visionarias donde las haya, y es que por lo general la persona que les escribe suele pasar de este tipo de bandas, pero Diablo Swing Orchestra es la excepción a la regla. Simplemente la banda tiene algo que atrapa, algo que la hace atractiva para al oyente, no sabría decir si es su manera tan acertada de mezclar todas las influencias que presenta su música, o la cantidad infrahumana de matices que poseen, simplemente se hace algo difícil el dar a entender cual es el atractivo fuerte de la banda. ¿Gusto culpable? Tal vez.

Y finalmente para cerrar el disco llega la tremebunda y seminal “Pink Noise Waltz” con sus palpables influencias de Música Clásica (¿o más bien de Vals?), logrando el tema más redondo de todo el disco. El tema es simplemente asombroso, desde que abre con esa profunda tonada cortesía del Cello, hasta que acaba con esa tonada suave de Jazz. La interpretación Loegdlund en el estribillo de la canción es simplemente uno de los momentos más brillantes de todo el disco, y es que su manera de entonar nos deslumbra nuevamente. Sin duda esta aventura musical no podía cerrar de manera tan perfecta como lo hizo con “Pink Noise Waltz”.

La música que contiene este disco escapa más allá de cualquier límite o prejuicio que se puede esgrimir acerca de él. Muchos se resguardaran en el discurso de “Heavy moñada” o “Disney Metal”, cosa que me puede traer sin cuidado a decir verdad, ya que más allá de ser un disco con el propósito de ver quien es el más Heavy del lugar, lo que tenemos aquí es simplemente una pieza de arte como el tamaño de un templo para apreciar con cuidado y detalle, porque ¿qué es la música sino arte? Un arte que ha trascendido a través del tiempo manteniéndose como una de las formas artísticas de expresión más ricas de todos los tiempos, y eso es lo que exactamente representa este disco, expresión artística del más alto calibre, de ahí en fueran pueden surgir los insufribles y castrantes debates de “Que no suena heavy” o “Cosas como estas demuestran que el metal está muriendo”, y ninguno quitará la razón y el derecho a alguien de esgrimir esa clase de argumentos, pues (casi) todos nacimos con una boca para opinar y nadie es dueño de la absoluta verdad. Y ojo con algo también, Diablo Swing Orchestra son una excelente banda ¿para qué negarlo? pero que nadie se equivoque antes de tiempo afirmando el como esta banda puede venir a ser uno de los "salvadores del Metal" (¿salvarlo de qué?), pues nada esta más lejos de la realidad, compañeros, aunque de por si no le quita el merito que la banda, y este disco en cuestión, poseen

Disco totalmente recomendado para todo aquel que se quiera adentrar en una aventura musical inigualable. Un disco que no tiene desperdicio alguno y que demuestra una vez que todavía queda mucha tela por cortar en la escena.

Puntuación Final: 8.5/10

Daniel Håkansson: Guitarra, Sitar, Voz
Annlouice Loegdlund: Voz
Andreas Halvardsson: Batería
Johannes Bergion: Cello
Andy Johansson Bass: Bajo
Pontus Mantefors: Guitarra, sintetizadores, efectos

Sello
Independiente