Destructor - Maximum Destruction

Enviado por Hawkmoon el Lun, 16/04/2012 - 22:02
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1. Prelude In Sledge Minor, Opus 7, 1st Movement
2. Maximum Destruction
3. Destructor
4. Take Command
5. Instrumental
6. Pounding Evil
7. Overdose
8. Iron Curtain
9. Hot Wet Leather
10. Bondage

Destructor, combo Speed-Power-Thrash americano, una alienación que, tristemente, no se comió nada en la escena metálica, debutó, y con más que buenas maneras, de la mano de "Maximum Destruction", un trabajo directo, metálico como el que más, con su portada casposo-cuerítica y, joder, con todas las ganas de comerse el mundo. Que no ocurriese, chato, no quiere decir que no se lo mereciesen. Ni que fuese un pedacito.

1985. El Heavy Metal clásico, la bandera que portan, y orgullosos, piezas de museo como Iron Maiden, Accept, Scorpions, Judas Priest, Dio o Saxon, está en lo más alto. Por otro lado, desde los USA, nueva sede del Metal hierve-pelotillas, Slayer, Metallica, Exodus, Omen, Metal Church o Anthrax, los tipos que se acercaron más al infierno que nadie (hasta el momento), ya apuntaban maneras. De Alemania, uffff, ni hablemos (el follón padre...Destruction, Sodom, Kreator, Tankard, Rage, Helloween...). El Metal mutaba, se hacía más fuerte, ganaba músculo y poder. De bebé melenudo y sonriente a vikingo malhumorado, con mal aliento y sed de sangre. Así andaban las cosas. Claro que también, joder, existía la moda de que las estrellas de rock pareciesen putillas baratas (Mötley Crüe, Ratt, Poison...). Pero no entremos en detalles escabrosos. Destructor no entienden de mariconadas. Y yo, joder, lo justo. Ignoramos, como hicieron nuestros protas, el movidón rimmel y pelucones. A Destruction les va el sudor, el pelo en pecho, la Flying V echando chispazos. Metal, coñes.

Destructor no tienen claro hacia dónde dirigir sus pasos. "¿Le damos cera a la onda Priest? ¿Reventamos cabezas a base de riffear a toda velocidad, onda Power-Speed? ¿Nos convertimos en gladiadores Thrash?". Mejor aún: "lo ponemos todo en la olla, y que sea lo que Crom quiera". Buena elección. Cuando uno quiere dejar cadáveres, mutilar a piñón, lo mejor es disparar en todas direcciones. Mejor un ente con ocho brazos que con cuatro.

Al tajo, coleguita. A sudar tu camiseta de Anvil o de Hirax, a mover la quijotera hasta que el mareo te impida pensar. Para eso te pongo ante Destructor. No es una onda Folk la que vivirás, chatín. Metal duro y puro. Si no te gusta, te jodes. Esa es la actitud de Destructor. Y la que deben tener sus oyentes. Así se disfruta más.

"Prelude In Sledge Minor, Opus 7, 1st Movement", intro que hace despegar al cuarteto desvergonzado y macarra, se rinde, se apaga, ante "Maximum Destruction". Palabras mayores. Máxima destrucción, máximo desparrame. Un alarido esquizoide abre la veda. Ya no hay vuelta atrás. A temblar de gusto. Las guitarras lo hacen arder todo, las solistas se desentienden de los músicos y deciden volar libres, la pegada tiene cojones y la voz de Dave Overkill (de la que mamó el bueno de Matt Barlow de Iced Earth), cumple con nivelón. Híbrido entre la garra de unos Agent Steel, la fortuna y la fuerza del buen Power y la actitud frenética de la armada Thrash. Velocidad y puñetazos por doquier. Cañonazo.

"Destructor", "Take Command", "Instrumental", "Pounding Evil" (machacona, maleducada, mega-cabrona y, sin duda, una de mis predilectas del trabajazo) y "Overdose" se encargan de mantenernos enganchados a la obra, sin pestañear, sin tragar saliva. N.W.O.B.H.M., tornados guitarreros, solazos de infarto, gargantas al rojo vivo, tanteando tantas ondas vocales como es posible (desde Cronos a Tom Araya, desde la energia corera de unos Exodus a la onda halfordística), sangrando, sudando la gota gorda, rompiendo las cuerdas, dejando la batería hecha unos zorros. Vehículo en llamas, cuesta abajo.

"Iron Curtain" se muestra arrolladora, sucia, chulesca. Estribillo de machos, corte de guerreros y sonidazo de demonios. Recuerda a "Peace Sells" (bueno, la verdad, "Peace Sells" me recuerda a ella, recordemos que la onda que nos vende Destructor data de 1985. El trabajo mustainiano, del 86), pero acaba con un estilo más caníbal, más martilleante. Otro momentazo dorado del disco. Luciendo su armamento.

"Hot Wet Leather" (instrumental) y "Bondage" cierran el negocio. Y, claro, nuestros muchachos se vuelven a salir. Más cuero, sangre y cadenas cayendo sobre los inocentes. Más ira letal sobre las pobres almas que tuvieron la mala pata de cruzarse en el camino de los mendas. Metal incandescente, abrasador.

Personalidad y agallas. Propulsadas, y con tino, por el Thrash, el Power y el buen Speed. Combi letal, oye. Y cojonuda.

4 cuernos (bajos) para Destructor y su onda 85. Portada cutresca. Sí. Y tanto. Pero con un interior que lo vale todo.

Dave Overkill: Voz y guitarra
Pat Rabid: Guitarra
Dave Holocaust: Bajo
Matt Flammable: Batería

Sello
Auburn Records