Darkified - Sleep Forever

Enviado por stalker213 el Mié, 16/02/2011 - 20:48
1988

Lo he dicho cientos de veces antes: La magia más salvaje y brutal que pueda encontrarse en ningún rincón del planeta cuando hablamos de Metal Extremo se encuentra INDISCUTIBLEMENTE en formato siete pulgadas e intentar convencerme de cualquier otra cosa es como intentar razonar con una jodida tapia de ladrillos. Si observamos detenidamente, todas las bandas sagradas de culto adscritas al género, pasaron al menos una vez por el estudio para grabar un single (cuando no re-editaron bajo ese formato lo que ya antes habían publicado en casete), y hete aquí la enésima prueba de ello; DARKIFIED (Söderköping, 1991-92). ¿Y quién coño son esos? -Dirán algunos- Y yo que les contesto gustosamente: Pues simplemente una de las formaciones más infernales, detestables y rabiosamente abyectas que jamás diera de sí aquella apocalíptica hornada de feroces bandas que a la vera de lo que fue su epicentro en la ciudad de Estocolmo, se propagó al resto del país, propiciando con ello el que se desencadenara (a nivel mundial) el cataclismo más violento y destructivo de todos los tiempos dentro del underground musical.

La portada ya lo sugiere. Aquí, además de a calavera podrida de macho cabrío, huele a bandaza de culto y a Death Metal de ese que tumba a un mamut de una patada en las jodidas bolas, y es que no en vano nos hallamos ante lo que podría ser remotamente considerado (o quizás no tan remotamente) como el fatal embrión de la horrible abominación que más tarde vendría a significar una banda que así a bote pronto igual os suena y que se llama MARDUK. Poca broma con los suecos, porque si existe alguna banda de Black Metal que realmente albergue mis más profundos respetos, esa es sin duda la de Morgan Håkansson (junto a otras pocas más). Pero no solo de “Evil” vive el hombre, sino también de “Grave”, y es que ese no es otro que el siniestro apodo que el crunchado percusionista adoptó al fundar junto a Håkansson MARDUK, toda vez que hubiera petado su anterior banda DARKIFIED. Estilísticamente, este ‘Sleep Forever’ es sino siamés del críptico debut de MARDUK, ‘Dark Endless’, por lo menos su primo hermano, y es que pocas bandas he escuchado yo con semejante nivel de depravación y maldad en sus partituras en comparación al de estas dos. La melodía existe, sí, pero sabiamente dispensada en cuentagotas. Lo demás es caña pura y dura, liberada sin contenciones de ningún tipo. Vamos a ver: Para tocar esta música hay algo importante que no te puede faltar, y eso no es otra cosa que un cerebro defectuoso o tarado de fábrica con el que empezar a maquinar cosas extrañas que una persona normal no puede ver ¿Me explico?

¿Cómo sino se comprende el horripilante alarido con el que Gustafsson abre 'The Forgotten City'? ¿Cómo? Decídmelo, a ver si al fin consigo entenderlo. Alucinante lo de “Draupin” en esta segunda versión de ‘The Forgotten City’, pero claro, si no tenemos algo más que llevarnos al buche parecería como que la cosa sabe a poco ¿no? Claro. Por eso, aquí lo que también tenemos es a un atajo de animales desbocados desafiando la resistencia de sus instrumentos, y es que ni lo de Ahx a las guitarras, lo de Karlsson al bajo (el mismo que después berrearía en EDGE OF SANITY) ni muchísimo menos lo de Gothberg a la batería tiene nombre ni lo tendrá nunca por más años que pasen. Qué manera de tocar. Qué burros que eran los tíos. ¡Qué manera de ir todos a una! Apabullante el primer tema, con unos coros de esos que te hielan el espinazo como pocos, pero ojo, que encima es que van salpimentados con temática lovecraftiana ¿Se puede pedir más? ¿Cómo se hace más rico? Difícil.

‘Sleep Forever’ no se queda ni un milímetro atrás, y con eso no os digo nada más que lo siguiente: Esto –y no exagero- es facilísimamente el mejor Death/Black que yo he escuchado en mi vida junto a un par más de casos excepcionales. De nuevo, observamos como la melodía vuelve a colarse muy selectivamente por entre las grietas del imponente edificio (¡Esos infames sintetizadores del Dr. Swanö!), pero que los amantes del Disney Metal no se emocionen antes de tiempo, porque DARKIFIED definitivamente no es una banda para ellos, a menos que adquieran unos pañales de titanio. Como en el caso de ‘The Forgottten City’, de nuevo el estribillo aúna y condensa unos niveles de sufrimiento y agonía (sobre todo en las torturadas voces de Gustafsson) que no pone sino los vellos de punta. Musicalmente, estos eran unas bestias, y es que con los suecos ya se sabe: Te montan una sinfónica con dos cucharas, una cazoleta y cascabel del gato.

Lo dicho: Ni un solo segundo de desperdicio en este sacro 7” de los legendarios DARKIFIED. Calidad y emoción a troche y moche, estructuras musicales de esas que dices “la vuelvo a pinchar, a ver si me creo lo que estoy escuchando”, una mezcla soberbia de extrema brutalidad con refinadas melodías de esas que antes de amansar a las fieras les provoca el popó, y en definitiva UNA PRUEBA MÁS que nos recuerda por enésima vez como Suecia pertenece por derecho propio al patrimonio universal de la música Death Metal. Aunque eso sí, el sello que lo editó fue español (Drowned Productions).

Espectacular trabajo que nadie metido en la movida debiera dejar pasar.

Valoración: 9.4

Martin Gustafsson: Voz
Martin Ahx: Guitarra
Robert Karlsson: Bajo
Jocke Göthberg: Percusiones

Sello
Drowned Productions