Darkestrah - The Great Silk Road

Enviado por MetalPriest el Vie, 17/03/2017 - 00:04
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1. The Silk Road
2. Inner Voice
3. Cult Tengri
4. Kara-Oy
5. The Last Step

Los otrora kirguisos y ahora alemanes Darkestrah, seguirían su ascenso tras el certerísimo álbum-canción Epos (2007). No podemos olvidar que hasta entonces, sus anteriores trabajos no habían dado totalmente en el clavo, pecando se sonar tal vez demasiado inmaduros y mal producidos. Parecía que el sonido que (al menos creo yo) los acabaría caracterizando, no remataba de terminar su período larvario. La incubación había sido larga y dura, como un invierno en la estepa. Pero Darkestrah supieron resistir y no ceder a la desesperanza y la disolucióm. El momento les llegó con Epos, y desde entonces, no pararon de atrapar, pero en 2007... ¿qué coño iban a saber? Su destino seguía siendo incierto. Parecía que su tercer larga duración había roto con la pana pero en ese momento seguramente se plantearon con pavor: “¿Y si ahora la cagáramos?”.

Errar es humano, y ellos, que se comieron una buena ristra de años errando, viendo la luz al final del túnel, de pronto experimentaron un miedo por cagarla que hasta entonces no habrían tenido fijo. Conclusión: ¿Qué hicieron Darkestrah para prevenirlo? ¡“Copy-paste” al canto! Así que sí: Si a todos los que les moló el Epos cuando salió, se ponían The GreatSilk Road, descubrirían que esta siguiente placa les resultaría igualmente satisfactoria. ¿Para qué arriesgarse… digo yo? Si encontraste un nicho cómodo en la movida black-folclórica… ¿pa' qué te vas a mover? Al menos durante un tiempo te parapetas y te haces fuerte. Este razonamiento resume perfectamente The Great Silk Road. Cualquiera que se hubiera puesto el Epos de Darkestrah y luego pase a esta placa del 2008 se dará cuenta.

Joder si hasta el tema The Silk Road tiene un riff y un estribillo prácticamente COPIADOS del Epos. Pero lo bueno, lo positivo, es que el detalle es tan descarado que incluso mola. Queda como una especie de deje conceptual ¿no sabes? Como una continuación de lo inmediatamente anterior. No podemos olvidar que no había pasado ni un mísero año entre un álbum y otro. Darkestrah actuaron rápido pero ¡ojo! No nos echemos las manos a la cabeza. Esto no es un disco de los dosmiles de Gamma Ray donde el auto-plagio mete vergüenza ajena. No no… Darkestrah no se quedaron ahí ¿eh? Los tipos, muy avispados ellos, decidieron explotar otro de sus grandes fuertes que es su tinte folclórico kirguís/mongólico/estepario, y lo hicieron de puta madre. Sólo hay que leer el título del álbum y ojear su portada para darse cuenta. Y es que sí: al black metal le queda bien el tufo oriental, y más si nos ponemos a pensar en la era de oro del Imperio Mongol. Pero realmente lo que aquí se cuece son leyendas, paisajes y magia de esas tierras remotas. A parte que ya estamos todos un poco cansados del black folkarra de gaita y pandereta ¿no? Un lavado de cara… una vuelta de tuerca en el concepto… ya sabéis; le viene de perlas al movimiento esa clase de cosas.

Me siento tentado de hacer un desglose track-by-track; como suelo hacer, pero tal vez en esta ocasión sea mejor que la concurrencia se vaya topando con esos detalles tan encantadores de los que os venía hablando. Esos cantos de tuva (canto gutural), los pasajes de mandolina asiática, ambientaciones temáticas… incluso las melodías de guitarra tienden a transmitir algo sobre el contenido conceptual. Y es que Darkestrah nos desean conducir a su región natal. Kirguistán. Esa tierra cercada por las montañas con siglos y siglos de historia, territorio transitado por la famosa Ruta de la Seda, punto estratégico de Asia Central regido por un pueblo antaño nómada y relacionado con los mongoles del Gran Khan.

Atravesaremos la ruta de la seda de punta a punta en territorio kirguís. Nos cruzaremos con comerciantes de la lejana China, persas, sarracenos… puede que algún anecdótico cristiano. Los senderos son desérticos y tortuosos, y el Sol nos contempla con su cálido rostro. Pasaremos valles y praderas… arroyos y páramos, incluso bordearemos el pico montañoso más alto de Kirguistán (Khan Tengri), lleno de leyendas e historias de fantasmas, seguramente inspiradas por su cumbre de puro mármol rojo. Acamparemos a cielo abierto bajo las estrellas, nos reconfortaremos al calor del fuego y cenaremos dátiles y algo de sopa junto con nuestros exóticos compañeros de la caravana. Dormiremos en yurtas y oiremos a los lobos aullar a lo lejos a la Luna mientras los chamanes todavía se sientan al fuego a meditar. Son semanas de camino y aventuras resumidas en menos de una hora ¿Os animáis? Es un viaje para recordar y que a penas os robará tiempo físico.

Yo... ya recorrí el milenario camino de la seda, amigos. Ahora os toca a vosotros ¡Buena suerte!

Cuatro cuernos para The Great Silk Road; el segundo gran acierto de Darkestrah. Como venía diciendo más arriba, es un excelente sucesor de Epos, te entra igual de fácil y te transporta a otros paisajes todavía mejor. Un 8 que le calco yo ¿Para qué alargarse?

“My heart is beating all the more strongly,
As if at a pillory, wild villains beat the slave...
Tell me, ancient and mighty:
How do you avoid burdensome light,

Blackened by a wave of heavy clouds,
How do you pass through thousand centuries?
Why does your bottom poplar turn yellow before the autumn rain?
Why is it so sad?” - Cult Tengri

Kriegtalith: voz.
Asbath: batería, temir-komuz, sampleadp.
Anti: guitarras.
Resurgemus: teclados.

Músicos de Estudio:

Benjamin Hoffman: Mandolina en track 3.
Sharthar: teclados adicionales y violonchelo.
Visc: bajo.

Sello
Paragon Records