Chuck Berry - Chuck Berry Is On Top

Enviado por Stoned el Dom, 19/03/2017 - 18:08
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01. Almost Grown
02. Carol
03. Maybellene
04. Sweet Little Rock & Roller
05. Anthony Boy
06. Johnny B. Goode
07. Little Queenie
08. Jo Jo Gunne
09. Roll Over Beethoven
10. Around And Around
11. Hey Pedro
12. Blues For Hawaiians

The Beatles y The Rolling Stones grabaron sus canciones cuando empezaban a demoler desde los cimientos la música popular para hacer algo nuevo, excitante, sublime; el mismo John Lennon dijo una vez que “Si el rock and roll necesitase otro nombre, podrían llamarlo Chuck Berry”; todos, TODOS los colosos de la historia del rock, de la A a la Z, desde AC/DC a ZZ Top, han grabado sus canciones o, al menos, las han tocado en directo. Era un tacaño de puta madre: cuando salía de gira no se molestaba en contratar músicos, simplemente hacía una pequeña audición a instrumentistas de la zona, dando por supuesto que todo músico de rock debe conocer sus canciones al dedillo, y por supuesto no les pagaba. Consideraba que la recompensa de tocar a su lado, el mismísimo Chuck Berry, era suficiente pago. Y además casi que tenía razón, más visto a toro pasado un día como hoy, un día en el que se ha marchado por la puerta grande a los noventa añitos y casi casi encima de un escenario. Con las botas puestas.

Tenía un carácter terrible, y la mejor muestra de ello es la relación que mantuvo con el que seguramente sea su mayor fan sobre la faz de la tierra: Keith Richards. Cuenta éste sobre un memorable puñetazo que le propinó Berry cuando se acercó a saludarle al encontrárselo fortuitamente en un aeropuerto; el norteamericano, al confundirlo con un fan –manda también pelotas la cosa- le metió un tremendo gancho que dolió más a Keith en el orgullo que otra cosa, mientras que gritaba “¡Chuck, soy yo, tío!”; Chuck luego pidió perdón… pero a Ron Wood: parece que nuestro hombre tenía serios problemas para distinguir a los guitarristas de The Rolling Stones por aquella época. También relacionado con Richards, está el momento, capatado por las cámaras, en el que durante los ensayos del concierto-documental homenaje a Berry organizado por el propio Keith a finales de los ochenta, Chuck Berry recrimina constantemente al guitarrista británico como hace el bending del inicio de “Carol”, interrumpiendo una y otra vez a Keith, un tipo que no se caracteriza por aguantar lindezas de nadie; poco después, contó Richards en una entrevista para televisión, en un risible estado de embriaguez, que si no hubiese sido Chuck Berry, poco menos que Dios en la tierra, el que le hubiese estado tocando los huevos de esa manera tan jovial, hubiese terminado pateando su culo negro. Me lo creo.

Para 1959, Chuck Berry había lanzado dos discos al mercado; Berry era ya un coloso del show bussines, si bien Elvis fue el popularizador del rock and roll –era blanco pero cantaba como un negro y se alejaba de imágenes poco amables para el potencial público televisivo, radiofónico y comprador de discos, eminentemente racista y reaccionario en los años cincuenta estadounidenses, cosa de poca risa- y su tercer álbum fue un recopilatorio en el que además incluía algunos de los singles más exitosos de toda la década: “Chuck Berry Is On Top”. La portada es ya un icono del rock and roll cincuentero, con esa copa de helado servida en el típico café fifties estadounidense.

Este disco, a pesar de su mala producción típica de la época, en pañales todavía la industria discográfica, es un compedio magnífico de canciones inmortales del género, un disco para aprenderse entero con la guitarra, el ABC del aprendiz de rock star; aquí está todo lo que años después fue revisado, arreglado y renovado por la siguiente generación de músicos –eminentemente británicos- para crear nuevos sonidos que a su vez influirían en nuevos sub géneros rockeros. Aquí están los acordes en quinta con el característico “suffle” rock and rollero que hoy seguimos utilizando como el respirar; los licks y los fraseos tocados hasta la náusea; la chulería de Chuck Berry –nunca fue un cantante magnífico, totalmente alejado de grandes voces del rock como Elvis- a la voz. Berry además era compositor de su propio material, cosa relativamente rara en aquel momento (incluyendo el blues), contando en ocasiones cada casa discográfica con sus compositores a sueldo. Chuck Berry, por cierto, editaba con Chess, la gran discográfica de la época junto a Sun Records, está última ubicada en Memphis: testimonios de la época hablan de un Chuck Berry comentando, a propósito de la inminente visita de los Stones a Chess en su primera gira americana, que “les iba a dar de hostias a esos putos blanquitos ingleses”, que se estaban haciendo de oro copiando sus canciones, hasta que alguien le dijo: “coño, Chuck, esas canciones tocadas por ellos te van a reportar millones en royalties, alma de cántaro”, y ya se calmó, y colmó de atenciones a los Rolling durante aquellos días para tenerles contentos, que siguiesen tocando sus canciones y el siguiese viendo pasta sin mover ni un dedo. Muy propio de él.

“Chuck Berry Is Top” incluye también el mayor éxito del guitarrista de Misouri, y una de las canciones más conocidas de todos los tiempos hablemos del género que hablemos: estamos hablando, como no, de “Johnny B. Goode”. Una historia de cómo un joven de entorno rural, como el propio Chuck, consigue alcanzar el estrellato a puro guitarrazo y a puro huevo… como el propio Chuck. Muchos la conocimos por “Back To The Future”, siendo esa escena del baile del fin de curso una de las escenas más destacables de la peli. En mi caso particular, me parecía totalmente hipnótico como algo así –es una canción muy, muy antigua, me decía mi señora madre a principios de los noventa- podía sonar tan fresco, tan excitante. Como una guitarra eléctrica podía molar tanto. Como el rock and roll podía ser algo totalmente vigente sea cual sea la época en la vivas, hacerte levantar del asiento, mover el pie, la cabeza, o hacer percusión en la mesita del salón.

Me alargo demasiado. Escucha “Carol”, “Roll Over Beethoven”, “Johnny B. Goode”, “Maybellene” o “Sweet Little Rock And Roller” si no lo has hecho ya. Y si lo has hecho, pues hazlo otra vez, hombre, en honor de Chuck Berry, que se nos ha ido hoy, día del Padre. Muy apropiado morirse ese día para el Padre –o al menos uno de ellos- del rock and roll.

Chuck Berry: Voz, guitarra
Fred Fellow: Batería
Willie Dixon: Bajo
Ebbie Hardy: Batería
Bo Diddley: Guitarra
Johnnie Johnson: Piano
Lafayette Leake: Piano
The Moonglows: Coros
George Smith: Bajo
Jaspar Thomas: Batería

Sello
Chess Records