Caricature - Emptiness

Enviado por Cuericaeno el Mar, 19/03/2013 - 01:34
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1. Sentimental Vomiting (3:22)
2. Crushed Bridges (3:21)
3. Blood is Not Enough (3:15)
4. Past Utopia (3:33)
5. Emptiness (1:03)
6. Determined Conditions (4:06)
7. Outro (0:38)

Qué morbo dan esas especies extinguidas, de legado sucinto y fugaz huella, que cruzan como fantasmas una escena y dejan tan poco de ellos. En el lacustre reino de Finlandia, su Death Metal fue creciendo a base de trepar sobre los cadáveres de sus caídos, alimentándose a veces incluso de ellos para subsistir en aquel gueto que se construyeron en torno a sí por propia voluntad, como modernos nigromantes con la música por mancia, como poetas malditos en la antesala al ocaso del siglo XX, y cuyas musas no serían otras que las interminables noches árticas de su invierno autóctono o las fantasmagorías cósmicas de sus auroras boreales. Qué bonito, y qué bien apestaban los malditos…

Entre esos caídos estaban los llamados Caricature, directos y gráficos como la iconografía de esa carátula que vemos (¡¿dónde vendían esos trépanos y de qué número eran?!), portada de la primera demo de tres en su haber y nada más, de producción seca, las guitarras a veces algo sepultadas bajo la batería, y la voz en primerísimo plano; una grabación rudimentaria que sin reverbs ni aditivos ni colorantes nos servía fría y cruda su propuesta.

En 1990, cuatro chavales montan una banda en la ciudad de Mikkeli, capital de Finlandia oriental, urbe hoy dueña de una buena industria maderera y antes poblada por esta banda que, sin dejar el ámbito lignario, sabían repartir leña. Y ahí teníamos al cuarteto ‘-nen’: Noponen, Lintunen, Nissinen y Marttinen (estos fineses… Aunque no me puedo reír cuando provengo del territorio madre de los ‘-ez’, que suena peor y hasta huele mal). Estos cuatro muchachos practicaban un Death Metal al que le seguían muy de cerca ciertas reminiscencias Thrash, tanto en materia de riffs como de los solos que profusamente salpican las dos caras de esta polvorienta pieza de museo llamada Emptiness (“Vacío”).

Ese gran riff de ribetes arabescos con el que despabila el corte inicial, Sentimental Vomiting, del que paladeamos cierto buqué slayeriano, ya nos pone en antecedentes del interesante híbrido que se nos abalanzará en breve, poco antes de que nos deje a cuadros el cantante (P. Noponen) recitando en voz limpia, una raya en el agua dentro del trabajo pues en adelante todo será seco y resquebrajado growl, pero que probaba que el gen Suomi aún así estaba ahí aunque fuera en ese lapso, marcando ese plus de extrañeza de aquella escena recordemos tan excéntrica y raruna que era la finesa.

Pero no nos engañemos, lo que se despacha aquí generalmente es Death Metal, del amargo y seco sin trasfondo afrutado, y a eso es a lo que venían los Caricature cuando decidieron juntos dar vida a asaltos como Crushed Bridges (de presentación también muy Slayer, hasta que el monstruo muestre su verdadera faz con ese maelstrom de mala leche que nos triturará en 1:43) o tallas líticas como Blood is Not Enough (crujientes guitarras en ese riff del 1:07, sin olvidar la belleza del primer solo, que escapa un poco de la disonancia general).

Cuando el malsano Past Utopia decelera, Caricature nos brinda uno de los instantes de más oscura soberanía del casete, mientras que su lado más salvaje y ciclónico nos lo resumirán en el minuto y poco que dura el tema-título, toda una masacre express que en cuanto entra no deja vivo ni al Cristo que cuelga en la pared, y cuya retirada tras eliminar a los objetivos es tan rauda que hasta se les desprende por el camino un acorde, que luego oiremos caer (sería prueba nº 1 en el juicio). Otro gran momento es cuando en Determined Conditions nos atornillan en las sienes ese tan decidido desfile de tresillos a partir del 0:52, antes de que el tema enloquezca y nos arrase machacando sus espuelas contra las bestias que montan, en un “fin de fiesta” brutal. Y cómo nos restriega aquí su voz Noponen, en toda nuestra jeta y como si de estropajo de alambre espino se tratara.

Con las voces pitufadas, pedorretas y carcajadas de su nada ceremonioso outro (se lo pasarían bomba toqueteando ruedecillas en su primer estudio) se despedía la demo del cráneo trepanado, la primera de tres como ya dijimos, y nada más en el horizonte de Caricature. Aún así, dignos de ser conocidos por su más que competente trabajo, y por proceder de uno de los lugares de poder del Death Metal mundial. Bien por "El Cuarteto Nen".

Para los que aún no se atreven con el Death pero sí le han pillado el gusto a las primeras sendas que tomaron Kreator, Sodom o Sepultura, quiero decir, al Thrash más condenadamente cafre y negruzco, esta banda es un puente más que idóneo para cruzar definitivamente al lado más hediondo y adusto de ese maravilloso invento que llamaron Metal, a su bendita hipertrofia que fue, es y será el Death Metal. Y qué morbo dan sus especies extinguidas, sobre todo cuando son vislumbradas en el ambiente límnico de nuestra excelsa Finlandia.

Aún sigo pateándome todas las ferreterías de mi ciudad, y no hay manera, sigo sin encontrar un trépano como aqueste que avió al cráneo que protagoniza esta bonita historia. Y es que, de todo lo que trajeran bandas de este estilo y época, ni una sola pieza consta en los catálogos actuales desde hace muchos, muchos años. Cualquier trueno pasado fue mejor…

P. Noponen: Voz, guitarra
S. Lintunen: Guitarra
J. Nissinen: Bajo
J. Marttinen: Batería

Sello
Autoeditado/Independiente