Bloodbound - Unholy Cross

Enviado por Hawkmoon el Dom, 02/12/2012 - 15:35
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1. Moria
2. Drop the Bomb
3. The Ones We Left Behind
4. Reflections of Evil
5. In for the Kill
6. Together We Fight
7. The Dark Side of Life
8. Brothers of War
9. Message from Hell
10. In the Dead of Night
11. Unholy Cross

Domingo resacoso. No anda uno para movidillas a lo Vader o Behemoth.

Todo me da vueltas y me sabe la boca a nabo de camello. Cualquier grumo, cualquier riff oscuro-cegador, y echo hasta los macarrones que me zampé la semana pasada.

Hoy quiero carne clasicorra, acero infantiloide-cabalgador, alarido "kiskeniano", himnos de usar y tirar. No está uno para trotes.

Mira... por aquí tengo a Bloodbound. Serán una excelente opción.

Le daré candelilla a su cuarto trabajete, "Unholy Cross".

Heavy-Power sueco, muy Primal Fear, Dream Evil, Edguy, Gamma Ray o Hammerfall, muy tópico, pero realmente molón, con su magia y sus cantos místicos a las leyendas sobre héroes caidos y mundos cibertrónicos en guerra.

Vuelvo a los trece (a pesar de aparentar hoy, como poco, 98 añejos). Vuelve conmigo al instituto y forra tu carpeta con logos de Helloween e Iron Savior. No me seas abuelo.

El Power Metal, el Eurometal, no quiere palmar, se niega a sucumbir.

Hace años, muchos ya, el género nos lo dió todo. Los titanes europeos, los Helloweens, Gammas, Guardians y Diggers de turno, ya escupieron su mejor material... pero los hijos, y nietos, de los dioses, nacidos con el mismo impeto "speedico-ironmaidenesco-priestiano" de los que les dieron la vida, claman por hacerse con un hueco en la escena.

Si capullos de nivelón, mierduflas de campeonato como Edguy, Hammerfall o Firewind tienen sus fans, viven del rollo y, flipa, son considerados molones, pues como que todo hijo de vecino intentará ser el sucesor. Total, esto del Power se estira como puta goma de mascar. Siempre surgen de las catacumbas enamorados del sonido "Keeper", de los Stratovarius de mediados de los noventa, de los primeros Angra, que se creen tocados por la varita de la diosa fortuna. Un no acabar, vamos.

La portadeja da grima. Lo sé. Un bichejo lamentable, un clon del demonio de los Kreator, y con una cornamente más prominente, por eso de ir más lejos, abriendo el suelajo, a lo Eddie en "Live After Death", y con una cruz en llamás justo detrás suyo (¿simpatizarán los miembros del grupo con las ideas del KKK?...). Una mierda. Mejor les habría ido con el logo del grupo y un fondo negro. Mejor lo simple que lo cutre, oye.

Todo el mundo quiere un Eddie, un bichejo, pero, joder, es que a veces, la mayoría de las veces, buscando a Eddie la peña da con unas cutradas indecentes, bochornosas, que ridiculizan totalmente la imagen del combo. Salvo Dave Mustaine, que supo enmascarar muy bien su movida, convirtiendo a Vic Rattlehead en todo un rival para el molón símbolo de Maiden, o Mille Petrozza (que le quitó las gafas a Vic y le puso orejas de punta...o le quito las greñas a Eddie. Una de dos), nadie sabe crear monstruitos molones.

Menos mal que lo de dentro, lo que te comes en nada, arregla la defectuosísima presentación. No mucho, no creas, pero lo arregla.

¿Llevas ya tu camiseta del "Keeper 2"? ¿Y las muñequeras de Gamma Ray y tu pin de Hammerfall? Bien. Estás listo. Ya luces como un Bloodbound. Ahora, sin más, a revivir las mejores cabalgadas.

"Moria", que despega con unos coretes "hammerfallistas" y un riffeo pinta-monas, pronto se pone las pilejas y se pone mega-gravediggeriana, haciendo chocar batacas contra cuerdas, y los chispazos, la voz del notas que se hace con el micro, Patrik, un clon del icono de cartón que es Tobias Sammet, hacen funcionar el invento. Mi prima de nueve añetes, que ya empieza a ver la luz metálica, seguro que se flipa con el temita. Eso sí, si andas ya con cicatrices de batallas realmente ochenteras, si estuviste allí, esto te sonará a Metal de guardería. Edguy, Hammerfall, un solete a lo Malmsteen y aire.

"Drop the Bomb", más compactota, más durota, con mucho de Primal Fear o Dream Evil, hacen que ya, sin quererlo, se te vaya moviendo el pie. Y, ala, en nada, ya estás haciendo el air-guitar como un buen gili. Un corito Accept-Hammerfall, baratero-cipotón, y más guitarreo majete, solista-hercúleo, dotadete. Fijo que Matt Sinner habría firmado encantado, un temita así. Ya me imagino a Scheepers..."Drop the Boooooooomb!" (eso sí, el con el toque "halfordista", evidentemente).

"The Ones We Left Behind", semi-baladilla, medio tiempo resultón, algo parido con ansías de ser himno (que llega como veinte años tarde), y al igual que con los tracks que ya nos hemos comido, nos acaba convenciendo. Sabemos que el material de los suecos, ahora sonando como a "Europe se manowarizan", está sobado de narices, no hay sorpresa, nada de lo que escuchamos nos deja anonadados... pero los tios cumplen. No se salen de lo establecido, del rebaño power-clónico de los de siempre, pero venden la moto de buenas maneras. Azúcar, mucha, pero quemada, crujiente. Que entra, vamos. Acabarás como un moñas cantando eso de "...the ones we left behiiiiind...yeaaaahh". Fijo. "The Final Coundtdown" versión Power Metal. Otro track que volverá loca a mi primita.

"Reflections of Evil", "In for the Kill", "Together We Fight", "The Dark Side of Life"...o como sonar a millones de bandas en solamente cuatro tracks. De todo. Aquí, el despiporre. Desde "Peavy" a Hansen, desde Rhapsody a Freedom Call. De nadie se olvidan, oye. Unos tios bien educados. Muestran de dónde han sacado sus influencias. Y no se ocultan ni lo más mínimo. Desde 1984 al 2010. Un resumen. Esta es, con diferencia, la parte más baja, aún dentro de lo talentoso que resulta lo instrumental, y lo bien que todo anda producido. Valoras a la banda, sabes que lo que tocan no es fácil, pero sí lo es su naturaleza. Música de fondo para un buen vicio a la Play. Ideal para el típico machaque de malosos medievales. Yo lo he probado y os lo digo: La repera. Igual que con Rhapsody. Música para metálicos y viciados a los botones. Moviéndose a dos niveles...jejeje.

"Brothers of War", baladita con ínfulas de Bon Jovi, del Hard americano, pero que acaba mantiendo su olorcilla Power, y que acaba convertida en una hermana para el "Glory to the Brave" que se pegaron en su día los de Joacim Cans y el señor Dronjak, es la previa a la mortal triada final que conforman "Message from Hell" (la más veloz del disco, y de las mejores), "In the Dead of Night" (otra de nivel) y "Unholy Cross“. Me encanta el track final. Ondeja Thrash, con latido, y una labor excelente en la garganta y, claro, en las cuerdas, que están salvando todo el rato el cotarro.

Un buen vocalista, que a veces recuerda a Tobias Sammet y otras a Bruce Dickinson, un par de hachas de putísima madre y una sección rítmica compactota y cuidada. Power majete, del de toda la vida...pero del que cansa lo que no está escrito.

Ideal para el que comienza o para el fan locuelo de Stratovarius, Gamma, Edguy o Hammerfall.

Está muy bien hecho, y gustará, seguro, al mega-enamorado del movimiento. Me pillan con trece y me flipan. Pero ya son años.

No obstante, 3 cuernos (bajos). Típicos...pero simpáticos. Y, coño, tocar, que a eso se viene, tocan de puta madre.

Patrik "Pata" Johansson: Voz
Tomas Olsson: Guitarra
Henrik Olsson: Guitarra
Anders Broman: Bajo
Pelle Åkerlind: Batería
Fredrik Bergh: Teclados

Sello
AFM Records