Blood Incantation - Hidden History of the Human Race

Enviado por SebastianGrind el Mié, 18/03/2020 - 21:29
3945

Sin duda la sobresaturación de proyectos en la escena metalera de hoy en día, y particularmente en la escena del Technical Death Metal, ha generado que muchas propuestas no alcancen un merecido reconocimiento. “Pero ya todo se ha inventado” es una frase que se escucha constantemente y guarda cierto grado de verdad: la presencia activa de bandas como Obscura, Alkaloid, Beyond Creation, Rivers of Nihil, Archspire, Ulcerate, Augury, Psycroptic o incluso de las ya leyendas del género Nile, Cryptopsy, Gorod o Cattle Decapitation, definitivamente intimidarían a cualquiera que quiera ganarse un nombre dentro de este panorama. Sin embargo, cada cierto tiempo surge alguien que nos hace cuestionarnos si es verdad que ya todo se ha inventado.

Paul Riedl ha pasado por un sinnúmero de bandas ligadas a la escena. Desde la vena más tradicional y agresiva del Death Metal, plasmada en Spectral Voice, pasando por el Drone contemplativo de Merkstave, hasta el Black Metal atmosférico de Velnias, este señor ha dominado una multitud de expresiones que trataría de plasmar en su proyecto más ambicioso: Blood Incantation. Junto a dos miembros de Spectral Voice, el virtuoso guitarrista Morris Kolontyrsky y Jeff Barrett, encargado de darle vida a las 4 cuerdas, además del también experimentado en bandas ligadas al Black y al Doom, el talentoso baterista Isaac Faulk, le daría vida en 2011 a la banda. No sería sino hasta 2016 que lanzarían su primer trabajo, el sobresaliente Starspawn.

Claro, lo que nos congrega aquí es su obra de 2019, Hidden History of the Human Race, laureado en distintos espacios dedicados a la música extrema, y no tan extrema y considerado dentro de lo mejor del año pasado.Cuenta apenas con 4 temas que nos conducen por un viaje de 36 minutos en los que se nos narra una historia acerca del origen extraterrestre de la especie humana y como los distintos aparatos de control de masas han querido obligarnos a creer en otras historias. Claro suena descabellado a primera vista, o escucha en todo caso, pero si uno se adentra en la música acompañada de las líricas poéticas que recita la voz gutural de Riedl se le puede atribuir un nuevo significado, quizá mucho más profundo y que trata temas como la búsqueda de la libertad del hombre y el autoconocimiento. Blood Incantation nos habla de un “ascenso del alma”, un concepto que converge perfectamente con la música complejísima que practican y por momentos atmosférica, como se ve en los pasajes etéreos de Inner Paths o casi al final de la última pista.

Slave Species of the Gods abre sin contemplaciones mostrándonos el lado más pesado de la banda. Desde el primer segundo percibimos la calidad compositiva ataviada de una armonía no muy común en las bandas de Death Metal. La estridencia del cuarteto esta presente durante el viaje sonoro, sin embargo esta es exaltada por una cohesión en los instrumentos tan precisa que le da un nuevo aire de grandeza al conjunto. A destacar el trabajo de Morris en los solos de guitarra que lucen tan frenéticos y propios de la temática del disco.

Si la primera pieza es sobresaliente, The Giza Power Plant lleva las cosas a otro nivel. Una batería que suena devastadora da en el clavo al trabajo de cuerdas. El trabajo de voces de Paul Riedl es cuanto menos digno de mención. Pero es aquel break alrededor del segundo minuto el que se lleva las palmas: usando la música egipcia que tanto caracteriza a otra gran banda como es Nile, logran hacer increíble un tema ya de por sí memorable. Para terminar con el delirio existencialista unas voces limpias nos cuentan como las historias alienígenas se han ido propagando.

Llega el tercer disparo de la artillería de Blood Incantation y los de Denver, Colorado presentan Inner Paths (To Outer Space), una bella instrumental que va progresando de a pocos para desembocar finalmente en una exhibición enérgica de todos los instrumentos. Cabe resaltar que este fue el single del disco y es, además, el tema más “soft” por así decirlo. Claro, la calidad está allí presente, de hecho, no se escapa por ningún momento. La cruda voz de un viejo conocido, Antti Boman, miembro de bandas como Demilich y Winterwolf, y unos acordes exquisitos cierran un gran tema.

Awakening from the Dream of Existence to the Multidimensional Nature of Our Reality (Mirror of the Soul) es el último tema del disco, el más extenso y de paso una de las canciones con el título más largo que recuerdo haber visto. Blood Incantation demuestra una perfecta conjunción de todo lo expuesto a lo largo del disco, alternando los pasajes del más puro y duro Death Metal con aquellos que evocan los momentos contemplativos de la música atmosférica. Se convierte en un viaje completo a través de la música y quizá la experiencia más grata que me deja el disco.

Mi impresión final con el Hidden History of the Human Race es que es termina siendo un álbum que te conduce por pasajes donde la música simplemente deja de sonar estridente y se termina convirtiendo en armonía pura, algo que no encuentro en muchas propuestas de este género. La calidad instrumental y compositiva es remarcable en cada una de las piezas y cada uno de los músicos tienen momentos en los que brillan por sí mismos. La cereza del pastel son las líricas poéticas, algo complicadas al inicio sí, pero tremendamente profundas al sumergirte en ellas. ¿De los trabajos más sobresalientes de su año? Definitivamente. ¿Un clásico instantáneo? Le doy el beneficio de la duda.

“La vida humana es sólo un mosaico de mundos paralelos sin fin y eventos sincronizados percibidos por el hombre como un caos sin rumbo"

Paul Riedl: Voz y guitarras
Morris Kolontyrsky: Guitarras
Jeff Barret: Bajo
Isaac Faulk: Batería
Antti Boman: Voz (tema 3)

Sello
Dark Descent Records