Black Breath - Heavy Breathing

Enviado por MetalPriest el Mié, 23/03/2016 - 16:53
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1. Black Sin (Spit on the Cross)
2. Eat the Witch
3. Escape from Death
4. I Am Beyond
5. Virus
6. Heavy Breathing
7. Children of the Horn
8. Fallen
9. Unholy Virgin
10. Wewhocannotbenamed

Sin que sirva de precedente, hoy traeré un disco de esos fácilmente clasificables como hardcore punk o crossover. Y digo esto porque no comulgo mucho con estos géneros; aunque sí que los disfruto bastante cuando tienen tantos rasgos del metal como es el caso de los americanos estos, los Black Breath. Exudan mala hostia en sus canciones, furor macarra y una buena dosis de roña cacharrera, de la que tanto gusta en el metal extremo. Es, junto con las etiquetas anteriores, un cóctel bien homogeneizado que incluye thrash, death e incluso algún ramalazo de black, aunque mucho menos representativo en comparación con el resto.

Escucharse a Black Breath es siempre una garantía, es como buscar pelea con un tío chungo que acaba de salir del baño en el after. Sabes que las hostias te las vas a ganar seguro. Pues con Black Breath es lo mismo. Te pones cualquier disco suyo y te sobrará tiempo para recibir los primeros patadones en la boca. En otras palabras: música para el pogo, ideal para ensangrentar un poco la pista de la sala e incendiar un par de contenedores de basura. Y es que no es para menos: cuando procede, los “caballeros” estos arremeten con speedicas guitarras bien cercanas a las del death metal sueco y sino, pues atacan con pasajes más machacones y crujientes. En el fondo poco importa, las hostias te las vas a llevar igual, da igual el ritmo con el que te las den ¿no? Son patea-culos, y este Heavy Breathing es nada menos que su álbum debut. Y dicho sea de paso: este tal vez sea su más afamado trabajo (por algo será).

Poco se de la historia de Black Breath. Lo único que tal, es que estos tipos comenzaron en el 2005 de manera claramente amateur; tocando en bares… soltando demos cochambrosas al mundo y esas cosillas. Lo de siempre, ¿no? Al final, cuando los de McAdams se vieron fuertes, se montaron su propio sello Hot Mass Records y grabaron un EP llamado Razor To Oblivion (2008), en ese preciso instante, fue cuando estos jóvenes de Bellingham se comenzaron a labrar una reputación, y ya que el EP gustaba… el sello Southern Lord les echó el guante y los animó a sacar su primer álbum de larga duración. Este álbum, señores: el Heavy Breathing. Innegablemente, se hizo notar que Southern Lord Records era un sello orientado al hardcore punk y al metal en general; trataron de puta madre a los por aquel entonces novatos Black Breath y los apoyaron en todo lo que pudieron. Salta a la vista esta buena relación entre Black Breath y Southern Lord una vez te escuchas el Heavy Breathing, se hace notar la naturalidad en la música, esa facilidad para hacer ruido y parear cabezas ajenas. Vamos, que se huele a millas que esto es lo que les gusta hacer a estos hijoputas, tienen actitud en cada nota o sílaba que escupen y eso en estos géneros musicales es priceless. Mola un pegote.

De este Heavy Breathing desearía destacar Black Sin (Spit on the Cross), canción que luce un tremolo picking viciante a dolor, jugueteando con el black y el death por igual. De hecho esta es la misma pieza que me hizo fijarme ellos; y es que cuando suena hay que escucharla de arriba a abajo con total atención. Sin duda es una de las mejores creaciones de Black Breath, aunque del mismo modo que digo esto, también diré que la superan otras piezas de este mismo disco como Escape From Death, que trata de jugar con los mismos cánones que Black Sin, pero con un plus de “swedish death metal old school”. E-NOR-ME sin lugar a dudas. La canción homónima Heavy Breathing también tiene su miga riffera, de hecho es de las pocas canciones del plástico donde predomina la lentitud. No deja de ser una especie de coqueteo con el doom metal, sobre todo por lo lóbrego de las melodías, pero sin duda, lo mejor viene cuando esta da paso a Children of the Horn, otro de esos momentos donde hay que postrarse ante estos cabronazos. Machacar... machaca cualquiera, pero pocos son capaces de pasarte por encima como una turba violenta y dejarte hecho mierda en el asfalto con una sonrisa. Eso es cosa de unos pocos, y Black Breath parece que se están subiendo en el carro de esos “elegidos”.

Por supuesto, hay mucha más miga a parte de esas cuatro piezas que señalo; están por ejemplo la tétrica Eat the Witch, bastante versátil y “bailable” ella, Unholy Virgin… que nada más oír el bajo y la batería con la que abre, parece que nos vamos a enfrentar a una canción de Kyuss. Nada más lejos de la verdad porque aunque sí que hay ciertas influencias, esta Unholy Virgin parece ir por una vertiente algo más heavy, incluso doom-chiclosa. Los riffs parecen estirarse y contraerse a placer, avanzando con elegancia sobre la pista bajo el compás de las arrogantes sacudidas de Jamie Byrum. Y… ¡qué cojones! Ya que hablamos de la penúltima canción, ¿cómo no vamos a hablar de Wewhocannotbenamed? Otro de los momentos mágicos del álbum, cuando Black Breath demuestran que a parte de ir a toda hostia, facturarse unas guitarras tremendas y unos tempos hechos para el mosh, también les gusta recrearse de manera tétrica antes de atacar. Casi pareciera un tema de Slayer si lo pensamos fríamente, tiene la misma actitud que trata de juntar pasajes diabólicos con otros más crudos y a cañón.

Y hay más, amigos… por supuesto… están Virus, Far Beyond y Fallen (si es que no me dejo alguna canción en el tintero, que creo que no), que ya os garantizo que están lejos de poder considerarse vulgar relleno. Quiero decir: no dejan de ser pegadizas, violentas y lo más importante: creíbles. A veces una cucharadita de actitud vale más que uno o dos sacos de técnica y virtuosismo. Todos lo sabemos, y este es el caso. Por otro lado, para cerrar el comentario sobre el disco, es obligación mencionar que Heavy Breathing es un álbum cargado de hardcore punk, crossover e incluso crust, géneros que a mí personalmente me cogen un poco en pelotas. Y a lo que voy con todo esto, es que igual faltan algunas comparaciones o influencias más clave en lo concerniente al sonido de esta banda, y ahí es donde deseo que entréis vosotros: a completar esta humilde reseña, guiada más por el agrado hacia estos yankis, que por el conocimiento sobre el terreno. Así tendrá más información para nuevos y futuros fans.

Para rematar, yo planto cuatro cuernos . 8,25 para un disco que está claro que no viene a traer nada ni al reino del metal extremo ni al del hardcore, pero ¡cómo atruena el cabrón! Y qué manera de viciar con esas guitarras y batacas, y ¿cómo olvidar el trabajo vocal e McAdams? Un auténtico perro en el micro; menudas formas de ladrar. Recomendad a los simpatizantes del thrash, death, hardcore y mezclas similares. Buena mierda.

Elijah Nelson: bajo.
Jamie Byrum: batería.
Eric Wallace: guitarra solista.
Neil McAdams: voz.
Zack Muljat: guitarra rítmica.

Sello
Southern Lord Recordings