Avatar - Hail The Apocalypse

Enviado por Dieguitoacdc el Jue, 16/08/2018 - 23:25
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01. Hail The Apocalypse
02. What I Don’t Know
03. Death Of Sound
04. Vultures Fly
05. Bloody Angel
06. Murderer
07. Tsar Bomba
08. Puppet Show
09. Get In Line
10. Something In the Way
11. Tower

Una vez más vuelvo a hablar por estos lares de mis queridos suecos Avatar, una banda actual que con su buen hacer se ha ido haciendo un pequeño hueco en la escena actual. Y es que desde su “Black Waltz” hasta su reciente “Avatar Country”, todo ha comenzado a sonreír a estos grandes músicos nórdicos. Su presencia en los festivales más prestigiosos del planeta es cada vez más habitual, así como sus ventas de álbumes y merchandising. También el hecho de haber teloneado a bandas actuales de gran peso como Avenged Sevenfold, les ha permitido darse a conocer rápidamente en el mundillo del Metal.

Si hay algo que me cuesta especialmente a la hora de reseñar a esta banda es el hecho de etiquetarla en un género musical. De buenas a primeras si se aprecia una orientación clara hacia el Death Metal melódico, con claros tintes modernos, pero también tienen un sonido muchas veces similar al del Metal Industrial, el Nu o el gótico. Esta extraña mezcla se da cita en “Hail The Apocalypse”, un disco que a mí me gusta mucho y que muestra a una banda en desarrollo, con mucha ambición y con un potencial enorme.

Entrando en ese tipo de datos que siempre está bien añadir, aunque sea por contextualizar el trabajo un poco más, cabe decir que el disco fue grabado en Tailandia (lugar típico para grabar un disco de Metal), en los Karma Sound Studios, y en la producción estuvieron presentes dos experimentados sujetos como Jay Ruston (Stone Sour, Anthrax, Steel Panther) y Pablo Lugus (Volbeat, Clutch, Killswitch Engage).

A golpe de palancazo guitarrero comenzamos nuestro viaje por el apocalipsis metalero. Y es que, para aquellos que nunca han escuchado a esta banda (¡nunca es tarde para ello!), “Hail The Apocalypse”, canción que da nombre al LP, es uno de sus mayores clásicos. El inicial riff, con ese arrastre de palanca tan hipnótico, da paso a una base rítmica cargada de potencia sobre la que se erige el enorme Johannes Eckerström, una de mis voces predilectas actuales, y comienza a desgañitarse al micrófono. Esta pieza de Death Metal melódico contemporáneo es, sencillamente, una gozada de principio a fin.

En el buen sentido de la palabra, “What I Don’t Know” nos presenta más de lo mismo. Tras un inicio suave y estremecedor estalla un ritmo cargado de garra metalera y con ciertos aires circenses, un elemento muy empleado por esta banda, como comprobaréis tanto en este álbum como en anteriores publicaciones. Es muy interesante como a la voz rasgada y destructora de Johannes, la banda añadió otras voces más melódicas, cuya presencia toma especial protagonismo en el sencillo estribillo.

Mucha atención a la bestialidad instrumental de “Death Of Sound”, que suena más fiel a los cánones del Death. Y es que desde los primeros compases, con ese bajo descontrolado, es lógico llegar a pensar que esta canción no nos va a dar un respiro. He oído y leído de todo sobre el estribillo de esta pista. Para mí el hecho de que lo hayan hecho a través de voces limpias le da un punto a favor, aunque puedo entender a quienes piensen lo contrario (cuestión de gustos).

“Vultures Fly” se orienta hacia terrenos más industriales (¿soy el único que al escucharlo piensa en los Rammstein de aquellos “Herzeleid” o “Sehnsucht”?), resultando una canción más moderna agradable de escuchar, pese a no contar con grandes adornos instrumentales ni un estribillo sobrado de nivel. Afortunadamente, el pequeño bajón que acabamos de experimentar parece caer en el olvido gracias a ese bestial tema, y también clásico del grupo, que lleva por título “Bloody Angel”. Esta pieza de seis minutos de extensión mezcla un inicio más dramático, para dar paso rápidamente a instantes de mayor salvajismo musical, siempre bajo una atmósfera oscura y depresiva. El estribillo es sencillo pero me resulta descomunal, con Johannes fuera de sí, rugiendo cada maldita vocal, para llegar después a un post-estribillo más melódico y teatral en el que demuestra su amplio arsenal de registros.

En una onda más metalcore, aunque sin despojarse de esa esencia circense en su sonido, es el turno de “Murderer”, una canción sin grandes aspectos reseñables (el estribillo es más bien flojo), pero que no desentona con la idea general de este trabajo. Si hay una canción en la que esa devoción por la fantasía circense de la que tanto os he hablado se pone de manifiesto es con la sobresaliente “Puppet Show”, una canción construida a partir de una melodía diabólica (me imagino al Joker bailando al ritmo de esta canción o una versión satánica de Pinocho grabada por Vincent Price jejeje) con claras referencias al circo y al entretenimiento. Para esta ardua tarea los protagonistas introducen un mayor número de instrumentos de cuerda y viento. Ojo al detallazo instrumental que se produce en el minuto 1:35 en el que la música se va deteniendo progresivamente, como si de un tiovivo averiado se tratara, para volver a arrancar al cabo de unos segundos e introducir la aparición de una especie de trombón y, más tarde, adquirir un ritmo frenético.

Yo que vosotros saldría corriendo ante la inminente explosión de la salvaje “Tsar Bomba”, con la que el quinteto vuelve a elevar el disco a un nivel de adrenalina peligrosamente adictivo. Sin saltos a pasajes melódicos ni estribillos adornados…simplemente una buena dosis de bestialidad para, como dice el álbum, aclamar al apocalipsis.

“Get In The Line”, exceptuando los versos, muestra innegables similitudes con el estilo de cierta banda popular de Iowa que lleva por nombre Slipknot. No está nada mal esta canción, aunque está un peldaño por debajo de varias de las canciones citadas anteriormente.

Nada mal está la extraña, anecdótica y original versión que Avatar se marca de la famosa “Something In The Way” de Nirvana. Lejos de ceñirse al sonido de la banda de Kurt Cobain, los suecos se sacaron de la chistera una versión más oscura y depresiva de esta canción de los de Seattle. Si hay alguien al que tengo que volver a alabar, ese es el bueno de Johannes y esa facilidad para contar con tanto sentimiento.

Tengo que reconocer que el final del disco no termina de convencerme. “Hail The Apocalypse” tenía que haber finalizado por todo lo alto, con más Metal acelerado y sin ningún tipo de compasión. No obstante, estos cinco grandes artistas optaron por usar “Tower” como cierre, un extenso outro de 6 minutos un tanto extraño, en el que los teclados tienen el protagonismo casi absoluto, mientras Johannes cumple de sobra con su tarea gargantil. Un cierre algo decepcionante para un discazo.

“Hail The Apocalypse” mostraba a una banda mucho más madura que en anteriores entregas y tal vez más decidida a introducir más melodías a sus composiciones. Es un trabajo que, exceptuando el cutre final, engancha y se deja escuchar sin ninguna dificultad, con un buen puñado de canciones de un altísimo nivel y otras que, sin ser temazos, también dejan un agradable sabor de boca. Johannes Eckerström es capaz de dejarme boquiabierto siempre que pincho este disco, aunque es algo que me ocurre siempre que escucho Avatar. Aprovecho para recomendaros la escucha de su reciente “Avatar Country”, que también tuve la suerte de reseñar anteriormente, y que estoy seguro que no os decepcionará. Para mí este trabajo es digno de un 9 (cuatro cuernos y medio bien puestos).

Hail The Apocalypse

Bloody Angel

Puppet Show

Tsar Bomba

Johannes Eckerström – Voz
John Alfredsson – Batería
Kungen – Guitarra
Tim Öhrstrom – Guitarra
Henrik Sandelin – Bajo

Sello
Gain Records