Angel Witch - As Above, So Below

Enviado por GLaDOS el Vie, 17/08/2018 - 07:01
2012

1. "Dead Sea Scrolls" - 5:59
2. "Into the Dark" - 5:11
3. "Geburah" - 5:24
4. "The Horla" - 7:29
5. "Witching Hour" - 5:49
6. "Upon This Cord" - 6:33
7. "Guillotine" - 6:53
8. "Brainwashed" - 7:10
9. "Devil's Tower" - 5:25 (Track Bono en la edición Japonesa)

Disco Completo

Angel Witch forma parte del conglomerado grupo de bandas que jamás alcanzaron el estatus de sus compañeros generacionales como Iron Maiden, Saxon, Venom o Diamond Head, ni siquiera de Raven o Girlschool, por lo que un álbum de ellos luego de 26 años de inactividad en el estudio es algo que pocos (o prácticamente nadie) esperaban. Aun así, siendo parte de su reducido grupo de fans es natural tener las expectativas altas antes de escuchar el nuevo material lanzado por la agrupación, pues su primer y seminal disco homónimo (consagrado ya como una obra clásica dentro de los tantos lanzados en el auge de la NWOBHM) así como sus dos placas posteriores repletas de buenas ideas pero que desafortunadamente palidecieron ante otros lanzamientos de la época por su deficiente labor de producción y difusión, son una garantía de que Kevin Heybourne, líder y absoluta pieza angular del nombre Angel Witch es, por lo menos, perfectamente capaz de parir material por encima del promedio.

As Above, So Below, “Como es Arriba es Abajo”, frase atribuida al cuasi ficticio alquimista y esoterista Hermes Trismegisto que se refiere al vínculo y relación entre el universo y el ser humano, es el título elegido para el disco. Este nombre no ha sido elegido gratuitamente, pues la simbología y líricas del grupo siempre se han relacionado al ocultismo y este tipo de temas (el Baphomet es una imagen de la que se ha valido Heybourne a lo largo de la trayectoria de la banda) algo que no beneficia ni demerita su música, sencillamente es parte de su identidad.

En aspectos técnicos, la producción recuerda a discos como el What One Becomes de Sumac y The Greater of Two Evils de Anthrax que, gracias a la forma en la que fueron grabados y mezclados, dan la sensación de estar escuchando a la banda “en directo”. El volumen de los instrumentos es alto y las frecuencias agudas predominan en la mezcla final, mientras que las guitarras suenan bastante distorsionadas. Aun así, el sonido del álbum es orgánico y natural.

En términos de estilo, As Above, So Below es un disco de Heavy Metal de corte clásico, por lo que las composiciones tienen todos los tópicos del Metal ochentero. Cabe decir que las canciones Dead Sea Scrolls, Into the Dark, Witching Hour, Guillotine y Devil’s Tower han sido rescatados de su material perteneciente a épocas pasadas. El resto de las canciones son inéditas.

Volviendo a la composición de los temas, en la guitarra rítmica encontramos riffs galopantes a palm muting intercalados con power chords a cuerdas abiertas acompañados por la batería y el bajo a compases en su mayoría de 4/4. En la guitarra líder encontramos solos que no son virtuosos, pero están bien trabajados y complementan muy bien a las canciones, además de que las líneas melódicas a lo largo de los temas les dan cierta reminiscencia a Iron Maiden, pero más reposados y oscurecidos. Las velocidades de los tempos de la mayoría de las canciones oscilan aproximadamente entre los 74 y 104 Beats Por Minuto (la última sección de Into the Dark es la parte más rápida del disco, tocada cerca de los 150 BPM) por lo que nos encontramos ante un álbum a tempo medio con subidones de velocidad en momentos puntuales.

Dead Sea Scrolls, tema inspirado en Los Manuscritos del Mar Muerto y primer track de álbum, abre con un interesante arpegio de guitarra distorsionada que es continuado por un pequeño cambio de tempo en donde comienza una línea melódica pegadiza que se repetirá a lo largo de la canción. La forma de cantar de Heybourne y sobre todo el coro, además del solo de guitarra, lo convierten en uno de los mejores temas del disco. Into the Dark comienza de la misma manera que la canción anterior, con un arpegio acompañado por la batería y el bajo, a diferencia de que dicho arpegio se utilizará a lo largo del tema con algunas variaciones. La última parte de la pieza tiene un break Sabbathiano rítmico y rápido. Ceburah, Witching Hour, Devil’s Tower (canción bono instrumental) y Brainwashed son temas más veloces que las primeras dos pistas, siendo el más destacable este último. The Horla, la canción más larga del disco, es una especie de Power Ballad oscura y grumosa que tiene el clásico acelerón en sus últimos compases, tan característico de este tipo de composiciones. Upon This Cord y Guillotine merecen una mención aparte, pues son de las canciones más agresivas y brillantes de la placa. La primera de estas tiene un ritmo que coquetea con el terreno de la sincopa, terminando con unos arpegios limpios adornadas con reverb y precedidos por un duelo de solos de guitarras. La segunda tiene un riff Thrasher comedido y traspasado al terreno del Heavy Metal. El solo de esta canción es de los más memorables del disco.

Las letras se asemejan a las de bandas como Emperor o Deathspell Omega (salvando las distancias) pues tienen ese poso “cósmico/existencialista/lúgubre” que se agradece al alejarse de a lo que estamos acostumbrados en el género. Si a esto le sumamos los versos y coros pegadizos interpretados por el timbre y la voz tan característicos de Kevin –que suplen su falta de maestría vocal y representan el contrapunto de la temática de las líricas- el sonido en general de la placa adquiere un plus de originalidad.

En el apartado de arte del disco nos encontramos con que la portada es la pintura titulada El Último Juicio, realizada por el pintor romancista John Martin en el año 1985. En una opinión totalmente personal y subjetiva, esta es una de las mejores elecciones para carátula que haya visto, pues su aura misteriosa, elegante y virtuosa encaja con el espíritu del álbum.

Fuera de esto, poco queda decir excepto que pese a que As Above, So Below es un disco que no reinventa ni innova en nada en un género con tanto kilometraje recorrido, aun así, tiene la calidad de manufactura suficiente para resaltar entre tantos trabajos de corte y estilo similar. La madurez de la banda se nota a través de la solidez musical y de concepto del álbum.

Recomendado para los fans del Heavy Metal ochentero.

Valoración final: 85/100.

Guitarras y voces: Kevin Heybourne.

Bajo: Will Palmer.

Batería: Andy Prestridge.

Sello
Metal Blade, Rise Above