Anacrusis - Screams and Whispers

Enviado por Hawkmoon el Mar, 25/09/2012 - 17:00
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1. Sound the Alarm
2. Sense of Will
3. Too Many Prophets
4. Release
5. Division
6. Tools of Separation
7. Grateful
8. A Screaming Breath
9. My Soul's Affliction
10. Driven
11. Brotherhood?

Momentazo 93: "Screams and Whispers". Locura y maestría. Joyita total. Poco conocida, pero acojonantemente certera. Una pieza de museo.

Anacrusis, americanos, thrashers que mutaron de carnívoros (no hay más que escuchar su primer trabajo, "Suffering Hour") a entes de naturaleza más bien progresivota (onda Coroner, Watchtower...), se atreven, en plena era Grunge, a lanzarnos su cuarto trabajo a la cara. Trabajazo.

Los cojones sobre la mesa. Thrash Metal técnico, ampuloso, del que hace pensar, del que hace viajar, que no se contenta solamente con apalizar mortalmente.

Venga, que nos metemos en faena. Tienes que vivir el disco, catarlo, disfrutar, y pasar de las historias que llevaron al momento. Entrada directa al mundillo de Anacrusis, y en su más certera misión. Sin intros, sin presentaciones, viajando hacia nuevos horizontes. Disfrutando hasta el último aliento.

"Sound the Alarm", que muestra que la banda ha mutado, que ha cambiado, que ya no practica Thrash cañón, brutaloide, que no se respira la atmósfera de la típica horda bayerenesca, compensa con una ambientación cojonuda, con un riffeo proto-blacker-progresivote, con poso heavylón (algo de lo que alimentarían los mismísimos Iced Earth) y con unas voces, alternas entre lo light y lo oscurete-facilón, que quedan de lujo. Dinamismo, alma, talentazo. Llevando el cotarro a otras esferas. No extremas en exceso, quizás una falta de respeto para el amante del primer trabajo, pero, objetivamente, trabajadas, personales, con un sello diferenciador.

"Sense of Will" es un perfecto track-resumen de lo que se expone en la obra: riffs encendidos, batería dándolo todo, complejidad, voces que no se conforman con vivir en un plano dimensional, que busca alimentarse de otros universos, tempos vacilones, vigor metálico, fiereza inteligentona. Anacrusis se saben de memoria el puto "Reign In Blood" o el "Darkness Descends", pero sería una pérdida de tiempo plantarle cara a un legado inmortal, e imposible de derrocar. Es mejor viajar a otra galaxia, hacer la tuya, dar rienda suelta a tus influencias (y a más variación en las mismas, más locuras que cagar). Eclécticos, nada al uso (muy Voivod), rarotes, experimentalotes, pero te alegran el cipote.

Más temitas inclasificables: "Too Many Prophets" (hablando de sonar eclécticos...), "Release" (onda alterno-progre, con voces descolocadoras, que funciona a varios niveles, que tiene muchas capas y, claro, niveles de disfrute), "Division" (densidad, futurismo y martilleo), "Tools of Separation" (perfecto equilibrio entre la pegada y lo esquizoide), "Grateful" (viaje de ácido en toda regla), "A Screaming Breath" (la bizarrada padre, lo sobrante, lo que haremos ver que no está) y "My Soul's Affliction" (otra a la que cuesta pillarle el tono). La puta de oros, macho. Una locura. Y total. Metal del bueno, unos mendas que son medio-cyborgs, acompasados hasta lo indecible, androides rifferos, viajeros del Rock, amantes del Death progre, del Jazz...yo que sé, joder, lo que se llega a juntar aquí. Un batido de mil sabores, hermano. Agresividad, genialidad, salidas de tono (como buenos genios). Un trabajazo que te engulle, que, raro como la puta madre que lo parió, te atrapa, te hace suyo.

"Driven" (mariconada extraño-new age que crece a cobra constrictor, y de nueve metros) y "Brotherhood?" (power ballad cañerota, con vínculos con Celtic Frost) ponen punto y finalote al discote. Una buena cabalgada con sabor ochentero (y oscurote-depre) para decir adiós. Me cunde. Teclados dándolo todo, recargando la nave hasta saturarla. La banda sonora ideal para morir en el espacio. Soledad abismal.

4 cuernos (altos) para "Screams and Whispers".

Cuesta pillarle la gracia, saber qué coño pasa, hacerle frente a la continua sorpresa...pero si atrapa, mala cosa. El disco, como la sombra de una enfermedad mental jodida, planeará sobre tí por siempre.

Adictivo trabajo.

Thrash progre-locuelo y visionario. Sabrosa pieza sideral.

Kenn Nardi: Voz y guitarra
Kevin Heidbreder: Guitarra
John Emery: Bajo
Paul Miles: Batería

Sello
Metal Blade