AC/DC - Flies on the Soundboard

Enviado por Garfunkel el Mar, 17/02/2015 - 17:53
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Disco 1 (Austin, Texas, 11 Oct 1985)

1. Fly on the Wall
2. Back In Black
3. Shake Your Foundations
4. Dirty Deeds Done Dirt Cheap
5. You Shook Me All Night Long
6. Sin City
7. Jailbreak
8. The Jack
9. Shoot To Thrill
10. Highway To Hell
11. Sink The Pink
12. Whole Lotta Rosie

Disco 2

1. Let There Be Rock
2. Hells Bells
3. T.N.T.
4. For Those About To Rock (We Salute You)

Dallas, Texas, 12 Oct 1985
5. Back In Black
6. Shake Your Foundations
7. Dirty Deeds Done Dirt Cheap
8. You Shook Me All Night Long
9. The Jack
10. Shoot To Thrill
11. Sink The Pink
12. Let There Be Rock
13. T.N.T.

Aunque no pueda negarse que Flick of the Switch, y especialmente, Fly on the Wall, fuesen sendos batacazos comerciales, nadie debería poner en duda que AC/DC seguían manteniéndose firmes en sus mismos trece de la pasada década: fidelidad absoluta al viejo rock 'n' roll sucio y deshinibido. Una declaración de principios que les honraba, sin dudarlo, pero que los dejaba totalmente fuera de órbita en el panorama musical ochentero. En un mundo dominado por el látex, los calentadores de ballet y el cuero, los australianos pintaban menos que los plastidecor blancos.

Y, sin embargo, ahí estaban. O mejor dicho, y para mayor gloria, resultaron invictos supervivientes de la década. Fly on the Wall era una respuesta, sentida y clara, a todos aquellos ejecutivos de corbata y levita que insistían en que los hermanos Young se "reciclasen". En entrevistas de la época, y con su sempiterna actitud de jefe silencioso, Malcolm aseguraba que nadie del grupo consideró jamás maquillarse o marcar paquete como el resto de sus contemporáneos. En un momento en el que el rock 'n' roll se había convertido en algo mono e inocente, con sobredosis exasperante de sintetizadores, guitarristas que escupían miles de notas en segundos, y peinados dignos de ciencia ficción, AC/DC continuó adelante como si el tiempo no hubiera pasado.

Fly on the Wall era un disco terroso y ácido, cuyo sonido rasposo distaba del equilibrio otorgado por "Mutt" Lange, y ello perjudicó enormemente a un disco que, por otro lado, no era tan malo como quisimos creer. Ahí estaban 'Shake Your Foundations', el clásico innuendo sexual - aunque es tan evidente que de innuendo tiene poco - y socarrón de 'Sink the Pink', o la homónima 'Fly on the Wall', con en el saludo respectivo de Brian Johnson que nos asegura que nada ha cambiado. 'You can dance through the night, rock 'n' roll music itchin' to fight, makin love drunk or stoned'. Sin embargo, el público es soberano y, desgraciadamente, las ventas del disco no acompañaron en absoluto a un grupo que seguía dejándose la piel en cada directo que realizaban.

AC/DC siempre ha carecido de un par de discos en directo que recogiesen testimonios de su paso por los ochenta. Siempre hemos quedado huérfanos de algún doble LP en el Budokan durante la gira del Back in Black o del Flick of the Switch, dado que soñar es posible. De no ser por el extenso mercado subterráneo de los bootlegs, apenas poseeríamos testimonios de sus incendiarios directos. Afortunadamente, Flies on the Soundboard llega para cubrir parte del gran vacío que existe entre If You Want Blood... (1978) y AC/DC Live (1991). Ofreciéndonos dos conciertos consecutivos en Texas - el segundo de ellos, incompleto - en Octubre del '85, mostrándonos cómo, incluso en horas bajas, AC/DC seguía siendo imbatible.

Para ser un pirata, Flies on the Soundboard cuenta con un sonido excelente. Aunque detrás no esten Harry Vanda y George Young, el disco está grabado directamente desde una mesa de mezclas, lo cual nos brinda la máxima calidad posible. Además, está grabado completamente en estéreo. De forma que las guitarras de los hermanos Young están separadas, y la sección rítmica de Wright y Williams puede apreciarse completamente, disfrutándose así de un equilibrio de volúmen que se agredece. Por otro lado, y ya que hemos mencionado a Simon Wright, su técnica difiere completamente de la de Phil Rudd. En muchas de las canciones, caso de 'Sin City', brinda un sonido bastante único, con mucha intensidad y pegada, más propia de un concierto de los Ramones que del clásico blues de los australianos. Nada especialmente negativo, pero quizás guste a los aficionados al disco o a la posterior carrera de éste hombre con DIO y UFO.

Con todo ello, Flies on the Soundboard es un testimonio que, en físico o en digital, no puede faltar en la casa de un coleccionista o aficionado que se precie. Ahí fuera, pocos hay tan dignos y tan buenos como extenso directo que podría haber servido de modelo para ésos directos oficiales que, lamentablemente, nunca tuvimos. Nuevamente, incluso en los momentos donde el público les dió la espalda, los australianos demostraban que su actitud sencilla y working class no había desaparecido. Sin florituras ni retoques: AC/DC.

Brian Johnson: Voz
Angus Young: Guitarra solista
Malcolm Young: Guitarra rítmica
Cliff Williams: Bajo
Simon Wright: Batería

Sello
Night Owl